MR. ARKADIN, por Sergio Wolf
BAFICI 2010: Diez rarezas que recomienda el "anfitrión"
Además de ser un columnista de OtrosCines.com desde el inicio, Wolf dirige el festival porteño. Por eso, como todos los años, nos envía algunas perlas a descubrir en la frondosa programación.
(Aclaración: Al igual que en mis recomendaciones de años anteriores, evito escribir de las películas argentinas y de las de los directores consagrados).
1- La boca del luppo, de Pietro Marcello (Italia, Competencia Internacional). La memoria de una ciudad, la memoria de dos enamorados y la memoria del cine convergen en una película inclasificablemente libre. Cuando parecía que ya no era posible inventar nuevos modos de contar historias de amor, La boca del luppo derrumba esa falacia.
2- Copacabana mon amour, de Rogério Sganzerla (Brasil/1970, Foco Sganzerla). Las favelas en clave experimental, onirismo a pleno sol, Helena Ignez ardiendo en los fotogramas de esta clase magistral de cómo alejarse de las buenas conciencias para hacer un cine político verdaderamente radical.
3- Foco Marie Losier. Juego y felicidad, sentido del fervor y del humor y del amor. Tony Conrad: DreaMinimalist debiera ser recomendado por los psiquiatras como mediación obligatoria para personas depresivas que creen que la vida es una penitencia.
4- In the Attic.., de Jiri Barta (República Checa-Eslovenia-Japón, BAFICITO). Son tan old-fashioned los espacios que usa Barta para poner en escena esta “casa de muñecos” como la técnica del stop motion y hasta la atmósfera sombría parece ir tras los pasos de los cuentos infantiles primitivos y oscuros. Pero no puede ser más contemporánea la idea de la lucha de juguetes (hechos con y dispuestos en) espacios reales frente a la tiranía homogeneizadora del software (o pensamiento) único.
5- Clinch, de John Cook (Austria/1978, Forum). Las películas de John Cook parecen el eslabón perdido entre Fassbinder y Straub, aunque Olaf Möller asegure que son un mix entre Lefevbre, Allan King y Straub. Lo cierto es que Cook trabaja en una línea de flotación que hace equilibrio entre un humor apenas irónico y una crónica de los outsiders -como el propio Cook- y los trabajadores en la Viena de los ´70. Si el Katzelmacher fassbinderiano reencarnara en un cuerpo, seguramente elegiría el de Cook, si estuviera vivo. El cine perdió muy rápido a un cineasta extraordinario.
6- Exhausted, de Kim Gok (Corea del Sur, Cine del Futuro). Si el cine coreano perdió en estos últimos años ese afán brutal y provocador, Kim Gok no se da por vencido en esta película cuyo tratamiento de los personajes es análogamente extremo al que aplica sobre el material mismo (Súper 8) con que la hace. Una experiencia única e inolvidable, para los sentidos y en todos los sentidos...
7- Jaffa, the Orange´s Clockwork, de Eyal Sivan (Israel-Francia-Bélgica, Trayectorias). Una naranja quizás no sea solo una naranja… De allí parte el notable Eyal Sivan -el mismo de Un especialista y Pour l'amour du peuple-para ir desovillando la trama de israelíes y palestinos, desde las más diversas perspectivas y todas con un grado de inteligencia y responsabilidad superior. Si alguien todavía duda de los alcances y la libertad de que goza el mejor documental contemporáneo, ésta es la película para comprobarlo.
8- Black Dynamite, de Scott Sanders (EE.UU., Nocturna). De todas las guerras que libra el cine contemporáneo, la más exitosa es la de los omnívoros que erosionan los géneros y los estilos. Sanders da aquí una clase de cómo el homenaje puede potenciar y elevar los rasgos de estilo. Como diría una publicidad de los '70 sobre esta película 2009: “risas garantizadas”.
9- Descomedidos y chascones, de Carlos Flores del Pino (Chile/1972, Malditos). Realizado durante el gobierno de la Unidad Popular, este documental de encuesta sobre “la juventud” revela insatisfacciones y límites de un momento que suele definirse demasiado rápido como “utópico”. La ametralladora de recursos funciona aquí a pleno y justificadamente. Entre los pliegues de lo urgente habita la sombra ominosa de lo que vendrá.
10- Una sourire malicieux éclaire son visage, de Christelle Lheureux (Francia, Cine del Futuro). Parece increíble que alguien se anime a dialogar con las películas de Hitchcock, el más citado y parasitado de los maestros. El “proyecto” Lheureux, sin embargo, es único y singularísimo porque usa la película Los pájaros como un material para refractar a sus personajes, para disolverlos o confrontarlos, para desmentir la película o completarla. Opción 1: verla y complementar con la otra de Lheureux, Non ricordo il titulo. Opción 2: ver las dos de Lheureux y complementar con Unrequited Love, de Chris Petit, que también se ocupa de Hitchcock y Antonioni.
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