MR. ARKADIN, por Sergio Wolf
Cannes 2010: El misterio de Apichatpong Weerasethakul
Reciente ganador de la Palma de Oro con Uncle Bonmee Who Can Recall His
Past Lives, el director tailandés es uno de los pocos cineastas
inventores, un artista ajeno a todo, inclasificable y, por eso, fascinante
y misterioso.
En una de las cartas que intercambió con el cineasta y programador Mark Cousins, la actriz Tilda Swinton contaba que cuando vio Tropical Malady en el Festival de Cannes pensó que habían equivocado el orden de los rollos, saltó del asiento y empezó a buscar un responsable por los pasillos de la sala, para que enmendara el error.
Swinton recuerda el hecho con un ácido sentido del humor, casi no pudiendo creer lo poco que había entendido del cine de Apichatpong Weerasethakul, y su desconexión con la selva, a la define como “intoxicadora”, y apunta que “la película murmuraba a través del bosque”, y que recién después vio Blissfully Yours: “Mis recuerdos de esta película son muy nítidos y no sólo porque la ví hace poco sino porque recién entonces estaba lista para el bosque”.
Más allá de que Swinton emplee indistintamente “bosque” y “selva”, se lo podemos perdonar porque detecta un verbo fundamental: “murmurar”. Efectivamente, al murmurar, la selva de Apichatpong convierte a Apocalypsis Now y La selva esmeralda, o a ciertos films de Sam Fuller y Terrence Malick en ejercicios gramaticales, para quienes hay un solo verde y el espacio es apenas un decorado.
En el cine de Apichatpong no hay uno sino cientos de verdes, infinitas gamas de verde, y por entre ellas vamos avanzando, percibiendo no ya experiencias físicas como las que el cine siempre nos da cada vez que se mete dentro de esa fortaleza verde. Ya no se trata de experiencias meramente físicas, o sensoriales, sino de experiencias trascendentes, donde el bosque y la selva son capaces de producir un efecto liberador -como en Blissfully Yours- o bien alucinaciones o impactos hipnóticos -como ese tigre real e imaginario de Tropical Malady-, o ser el escenario donde se verifican las reencarnaciones, como en Uncle Bonmee Who Can Recall His Past Lives, en ese viaje final del tío, atravesado por un humor que ya asomaba en Syndromes and a Century más que en la parodia fallida The Adventures of Iron Pussy.
Decir que Apichatpong es el cine es una obviedad y no hay nada nuevo en esa afirmación, salvo por el hecho de que en el corazón de esa idea está la dimensión fantasmática que perfilan sus películas. Y el cine es un fantasma: una materialidad sin cuerpo, una verdad sin realidad. Inaprehensible y fascinante, Uncle Bonmee… es capaz de suscitar en el espectador lo que Ungaretti llamaba “el sentimiento del tiempo” a la vez que su abolición, obligándonos a preguntarnos si esas imágenes y sonidos tristes y repetidos, si esas manufacturas cansadas de sí mismas de verdad tienen algo que ver con el cine, si es cine lo que vemos regular, penosamente.
Es curioso, porque como suele suceder con los cineastas inventores, al ver sus películas se nos aparecen otras películas y poéticas pero cuando queremos relacionarlas, cuando pretendemos hablar de que hubo origen y continuación no lo logramos, porque el cine de AW siempre sale impecable, casi indiferente o ajeno a todo.
Estructuras bifurcadas que se interrumpen para dar paso a otras, fantasmas que se reúnen con los vivos, selvas donde todo es posible incluída una princesa poseída por un pez, familiares que dialogan con sus antepasados intercambiando o entrelazando mutuas memorias, personas que se convierten en animales, la comunidad deviene política y mística. Si es verdad aquello que decía Marguerite Duras, que el cine es lo que no conocemos, entonces las películas de Apichatpong nos dicen que cada intento por conocerlo está destinado al fracaso, pero aproximarnos a ese misterio es lo más cerca que podemos estar de él.
|
 |
| |
Martina cinéfila | 01.06.10 - 17:46:29 hs.
de acuerdo 100% con wolf en que Joe es un cineasta sin filiación (o al menos no tan obvia como en otros casos), su cine es pura fantasia, belleza creatividad y sensualidad, un cine de los sentidos. Espero con ansiedad que llegue Uncle Boonme a argentina (vi que la compró Zumbo), pero le ruego que no la traiga dentro de dos años y en DVD. Lo/as cinéfilo/as nos merecemos verla este año y en fílmico.
Tambien es muy interesnate lo que escribio Manu Yañez en la otra columna sobre cannes, también referido a Apichatpong. |
| |
Mauricio Gasparini | 02.06.10 - 13:32:00 hs.
Notable analisis el de S. Wolf - Hasta ahora lo unico que vi de "Joe" es "Tropical Malady" un domingo a la mañana en una funcion del BAFICI del 2007/08 ? en el Malba, y con poquisimas horas de sueño como para hacer una evaluacion - Me alegra que se estrene este ultimo trabajo de el en Argentina. |
| |
Godardista | 06.06.10 - 10:49:15 hs.
No dudo de que Apichatpong es un maestro, pero ultimamente me pregunto si tanta unanimidad no será tamibén porque ningún critico quiere quedarse "afuera" del fenómeno y por lo tanto no existe cierto rasgo de snobismo en su exaltación. No lo digo por Wolf o por nadie en este sitio, que siempre lo han defendido y recomendado, pero sí por muchos periodistas y criticos de medios masivos que antes hablaban de ese ovni tailandés en forma despectiva y desde que Tim Burton le dio la Palma de oro en Cannes ya se refieren a él con sumo respeto y hasta ciertos elogios. Sera cierto, entonces, que la Palma prestigia y democratiza a un director que lo gana, eliminando posibles controversias (sin tomar en cuenta, claro, a asnos como Boyero o algún otro impresentable, al que nunca le gustará un cine que no sea de lo más convencional y previsible). |
| |
carlos zumbo | 11.06.10 - 09:59:47 hs.
Martina: estoy estrenando todo en 35 mm, ¿cómo voy a estrenar este film en dvd? Quizás se demore el estreno para abril del año que viene apenas termine el Bafici... |
| |
ALum | 04.08.10 - 23:48:19 hs.
Inclasificable y a la vez de una fantástica sensibilidad, quiero compartir algo de lo mejor que he leído sobre "Joe", escrito por el cineasta mexicano Carlos Gonazelz http://pijamasurf.com/2010/08/pateando-a-la-maquina-con-botas-de-pluma-de-seda-el-cine-de-apichatpong-weerasethakul/ |
| |
|
|