El diario de la niñera, de Shari Springer Berman y Robert Pulcini El diario de ayer
Diego Brodersen Estrenada el
17 de Abril de 2008
El diario de la niñera (The Nanny Diaries, Estados Unidos/2007). Guión y dirección: Shari Springer Berman y Robert Pulcini. Con Scarlett Johannsson, Donna Murphy, Laura Linney, Paul Giamatti, Alicia Keys. Fotografía: Terry Stacey. Música: Mark Suozzo. Edición: Robert Pulcini. Diseño de producción: Mark Ricker. Distribuidora: Alfa Films. Duración: 106 minutos.
Era lógico: en la medida en que la figura de Scarlett Johansson seguía ascendiendo en el ranking estelar de Hollywood -traducción: aumento del cachet-, no podía transcurrir demasiado tiempo sin que le ofrecieran protagonizar una comedia romántica de tintes tradicionales. Eso es precisamente El diario de la niñera, tercer largometraje de la dupla integrada por Sharin Springer Berman y Robert Pulcini, quienes habían gestado un film más que interesante con su anterior Esplendor americano, imaginativo retrato del historietista Harvey Pekar. Su nuevo proyecto es un claro retroceso artístico, atado como está a las mil y una convenciones de la comedia amable contemporánea.
Annie es una bella egresada universitaria con dos títulos bajo el brazo. Pero el fin de la etapa estudiantil trae aparejada una disyuntiva: ¿Qué dirección tomar? ¿La más prosaica, pero jugosa desde el punto de vista económico, carrera empresarial o bien la gratificante pero comercialmente inviable profesión antropológica? Cosas del guión, Annie decide parar la pelota una temporada, mudarse a la Gran Manzana lejos de su madre y aceptar un trabajo temporal como niñera de una familia ricachona. Ahí, claro, comienzan los problemas, porque en ese descenso social auto-infligido (en parte, trabajo de campo informal sobre los ricos neoyorquinos) Annie la nanny conocerá el Infierno de las cuidadoras de chicos ajenos.
La comedia suele trabajar con estereotipos desde tiempos inmemoriales y está bien que así sea, por lo que El diario de la niñera se dedica en su primera mitad a retratar las enormes diferencias conceptuales acerca de la vida entre empleadores y empleada sin sutilezas de tipo alguno. El chico que queda a su cuidado es un pequeño diablo -aunque no pasará demasiado tiempo antes de ganarse su confianza y amor-, su madre (Laura Linney) encarna el típico ejemplo de ama de casa frustrada a pesar del buen pasar económico y su padre, interpretado por un Paul Giamatti extremadamente desagradable, es un workaholic cuyo único divertimento parecen ser las incursiones sexuales con cuanta mujer se le cruce en el camino. Así es la tristeza de los niños ricos.
Algunos gags funcionan, otros no tanto, pero en el camino hacia la resolución de todos los conflictos el film se torna conservadoramente previsible y previsiblemente conservador. Hay un muchacho de buen pasar, bondadoso y buen mozo, a quien Annie no puede ver si desea mantener su trabajo. Por supuesto, la última escena los encontrará iniciando una relación con futuro matrimonial, dando por terminada la discusión sobre la lucha de clases con una moraleja con mucho de cuento de hadas a la Cenicienta. Annie elegirá su profesión soñada, la antropología, sin preocuparse por las cuestiones monetarias: el hombre proveerá. Toda una lección para las señoritas que todavía suspiran por su príncipe azul.
Eugenio Mora | 16.04.08 - 12:23:08 hs.
Que suerte que tengo, que leyendo la crítica de El Diario de la Niñera no tengo necesidad de ir a verla. Gracias Sr, Broderson por contarme íntegramente la película.
arely martinez perez | 24.04.08 - 16:48:48 hs.
te amo leeeeeeeeooooooooooo corazon chiquito