Iron Man: El Hombre de Hierro, de Jon Favreau Bienvenidos al unipersonal de Robert Downey Jr.
Martina Hirsch Estrenada el
30 de Abril de 2008
Iron Man: El Hombre de Hierro (Iron Man, Estados Unidos/ 2008). Dirección: Jon Favreau. Con Robert Downey Jr., Terrence Howard, Jeff Bridges, Leslie Bibb, Shaun Toub y Faran Tahir. Guión: Mark Fergus, Hawk Ostby, Art Marcum y Matt Holloway, basado en los personajes creados por Stan Lee, Jack Kirby y otros. Fotografía: Matthew Libatique. Música: Ramin Djawadi. Edición: Dan Lebental. Diseño de producción: J. Michael Riva. Distribuidora: UIP. Duración: 126 minutos. Apta para mayores de 13 años. En versión subtitulada o doblada al castellano.
Iron Man es uno de los personajes más apáticos, menos atractivos de la galería Marvel, pero Robert Downey Jr. lo ha convertido en uno de los super(anti)héroes más divertidos del universo cinematográfico.
Este film de Jon Favreau (Elf, Zathura) es, en buena parte de sus dos horas, una muy simpática comedia negra, física y absurda y, en algunos pasajes, una mediocre película de acción hi-tech, sub-Transformers cuya excusa es el despliegue de los consabidos efectos visuales de última generación. Cuando el multimillonario Tony Stark tiene vía libre para dar rienda suelta a su show unipersonal de playboy a lo Isidoro, megalómano a lo Maradona, de divo a lo Brad Pitt, de excéntrico a lo Donald Trump y de visionario a lo Howard Hughes (la gran inspiración confesa de los guionistas), la película fluye delirante y relajadamente hacia el desparpajo y el aquí bienvenido exceso, hacia el retrato de un protagonista tan neurótico como carismático (e irresistible), que debe enfrentarse con su padrastro y mentor (un despiadado y calvo Jeff Bridges) y con la tentación de comprometerse con su fiel secretaria (Gwyneth Paltrow).
En cambio, cuando se sumerge en una penosa trama que enfrenta a Stark ya convertido en Iron Man con una suerte de seleccionado del terrorismo mundial en Afganistán, la película se torna demasiado convencional, torpe y, perdonen el adjetivo, tonta. Me quedo, entonces, con el show de Robert Downey Jr., un actor que la ha pasado muy mal en su vida y que aquí consigue una merecida reivindicación para volar, como lo hace su alter-ego Iron Man, hacia las alturas de un estrellato que hace mucho merece.
Ojo al fierro | 29.04.08 - 12:40:41 hs.
No creo sea tonta, puede hacerse la tonta y a mucha honra. Pero al única institución que logra algo es una sacada de la ficción de las historietas. Y ante cada acción de Iron Man todos los miembros del ejercito o demás agencias se preguntan entre si ¿Quién fue? Además, en las conferencias de prensa la frase: "Era un ejercicio" justifica hasta la pelea entre dos robots en plena autopista. Que se yo. Capaz eso es tonto.
Gaston Mu | 04.05.08 - 18:09:43 hs.
Srta. Hirsch, comete ud. el mismo error que el Sr. Battle en su critica publicada en el diario LA NACION: Jeff Bridges no es el padre de Tony Stark. El protagonista sufre la perdida de su progenitor y Obadiah Stane - tal el nombre del personaje encarnado por Bridges - es una especie de mentor o protector dentro de la factoria Stark.
Atte.
Vizzor | 27.05.08 - 11:21:26 hs.
Creo que su crítica es muy injusta. Primero y principal, Iron Man es un de los personajes de Comics mas antiguos de la Marvel, y aunque no lo crea mas querido de dicho universo en USA. A parte fue uno de los 1ros que sufrieron de un defecto humano, como es el alcoholismo y una crisis de identidad existencial.
Segundo, con respecto al film, es una de las mejores adaptaciones en todos sentidos, siendo fiel a las historias de tony Stark a través de los años. Una cosa que debería uno tener en cuenta, son las pretenciones del film, me refiero a que no estamos frente a la obra de Antonioni ni Bergman sino ante justamente un comic de los 60s y que no se queda con eso sino que incluso reconoce la actualidad y las consecuencias de la guerra (a diferencia de tantos films de superheroes como Superman por ej.). Nuevamente un film, dirigido en especial a los chicos o jóvenes y que garantiza un buen entretenimiento y un sólido guion, con buenas actuaciones.
Con respecto, a su analogía con Transformers, no podrian ser mas distintas. Aquella funciona como medio de propaganda política llegando a un grado de absurdo increible; el "enemigo" invisible saliendo de la arena, el ejército yankee peleando hasta el final, el "bueno" vistiendo los colores de dicha bandera. Y lo peor de todo, es que si bien uno lee estos signos, el film fue dirigido a nivel internacional para un público jóven (quien en muchos casos es incapaz de repeler eso, y termina absorviendo todo). Lo cuál habla de la falta de ética del Director, quién no solo impulsa su ideología imperialista, sino que hace uso de un producto al transformarlo en medio para su propaganda.
mariah magaña | 14.07.08 - 21:38:05 hs.
que critica mas injusta, por dios, a mi me encanto esta pelicula y para nada es mediocre y no creo que las gente que ve este tipo de peliculas es tonta, si ha recibido muchos halagos tanto de criticos especializados como la gente que ya vio la pelicula .
asi que estoy segura que el unico(a) mediocre eres tu que crees que tienes un exquisito gusto para el septimo arte, por dios! para pelicula tonta tienes a los "fantastic 4"