Los falsificadores, de Stefan Ruzowitzky Por un puñado de libras
Diego Batlle Estrenada el
15 de Mayo de 2008
Los falsificadores (Die Fälscher, Austria-Alemania/2007). Guión y dirección: Stefan Ruzowitzky. Con Karl Markovics, August Diehl, Devid Striesow, Martin Brambach y August Zirner. Fotografía: Benedict Neuenfels. Música: Marius Ruhland. Edición: Britta Nahler. Diseño de producción: Isidor Wimmer. Distribuidora: Alfa Films. Duración: 98 minutos.
El guionista y director austríaco Stefan Ruzowitzky se basó en las memorias de Adolf Burger -uno de los sobrevivientes de los hechos que se describen- para reconstruir la historia real de Salomon Sorowitsch, un bon-vivant y famoso falsificador de la ciudad de Berlín que fue detenido y deportado al campo de concentración de Sachsenhausen, donde fue obligado por los nazis a participar junto con otros 140 expertos judíos en la denominada Operación Berhard, que consistió en fraguar 134 millones de libras (el triple de las reservas británicas de la época) y unos cuantos dólares para sus captores, que se encontraban prácticamente en bancarrota a finales de la Segunda Guerra Mundial. La idea, que estuvo bastante cerca de concretarse, era introducir en el mercado esa suma en billetes y bonos supuestamente emitidos por el Banco de Inglaterra para hacer quebrar la economía de ese país.
Con un soporte musical que incluye media docena de tangos clásicos interpretados por el gran armoniquista Hugo Díaz (el personaje protagónico era un enamorado de la Argentina y, según se dice, terminó sus días en nuestro país, donde murió en los años 60), el film incursiona en una historia muy potente que aborda un interesante dilema moral (que ya plantearon decenas de intelectuales de Primo Levi a esta parte) sobre los límites del colaboracionismo y del concepto de supervivencia del más apto en el Holocausto.
Los falsificadores -sin ser extraordinaria- está narrada con mucha solvencia, con una excelente reconstrucción de época, con un elenco muy sólido (se destaca de forma nítida Karl Markovics en el contradictorio -despreciable y querible a la vez- personaje central), con una puesta en escena que no exagera ni subraya el grado de violencia y vejación de las víctimas y que aborda tanto las aristas generales del caso como la intimidad de sus protagonistas, pero que quizá se queda a mitad de camino en su exploración y reflexión sobre las cuestiones éticas y morales apuntadas. No estamos, por cierto, frente a la mejor película que haya ganado el Oscar extranjero, pero sí ante un thriller muy profesional que permite sumergirnos de lleno en una de las historias más apasionantes de un período clave como el de la Segunda Guerra Mundial.
Mauricio Gasparini | 12.05.08 - 11:34:01 hs.
Vi este film el año pasado en la Semana de Cine Aleman del 2007 en el Village. Es un thriller muy potente con muy buenas actuaciones de K. MarKovics y de August Diehl.
Los tangos interpretados por Hugo Diaz suenan exquisitos.
Saludos
Gourmet | 18.05.08 - 16:08:05 hs.
Verla me hizo acordar inmediatamente El noveno día, la película sobre un sacerdote al que se le plantea la cuestión de apoyar al sistema cuando su conciencia se lo impide. Es que los alemanes ya no tienen tapujos para reveer su historia y si bien aún no dan respuestas, plantean problemas y cuestionan un pasado atroz. El dilema entre la conciencia y la sobrevivencia en un ambiente hostil. El límite entre el colaboracionismo y el instinto animal de la subsistencia. Gran trabajo de Deivid Striesow ya visto en El sabor del Edén
Daniel | 10.06.08 - 22:52:26 hs.
Profunda, potente, conmovedora. Muy recomendable.