Lars y la chica real, de Craig Gillespie Muñeca brava
Diego Batlle Estrenada el
21 de Agosto de 2008
Calificación:***y½ (Máximo: *****)
Lars y la chica real (Lars and the Real Girl, Estados Unidos/2007). Dirección: Craig Gillespie. Con Ryan Gosling, Emily Mortimer, Paul Schneider, Kelli Garner y Patricia Clarkson. Guión: Nancy Oliver. Fotografía: Adam Kimmel. Música: David Torn. Edición: Tatiana Riegel. Diseño de producción: Arv Grewal. Distribuidora: Impacto Cine. Duración: 106 minutos. Apta para todo público. Salas: 15.
Esta película de Craig Gillespie (de quien hace poco vimos la mediocre comedia negra Enemigo en casa) resultó una de las grandes sorpresas del circuito indie norteamericano de 2007, sólo eclipsada por la gran faena a la hora de los premios y la taquilla de La joven vida de Juno y, en menor medida, de La familia Savage.
Nominada al premio Oscar al mejor guión original (escrito por Nancy Oliver, responsable de varios capítulos de Six Feet Under), Lars y la chica real es como uno de esos "monstruos" del indie norteameriano con dos caras: por un lado, es una comedia divertida, sensible y un poco bizarra (siempre dentro de los límites aceptables de la corrección política); y, por el otro, no deja de ser un producto atado a la fórmula y en la que además se ve el cálculo.
La producción indie, tan afecta a narrar las desventuras de antihéroes llenos de miserias, traumas y discapacidades en medio de pequeñas y conservadoras comunidades, ha creado una suerte de subgénero con reglas propias y, en ese sentido, Lars y la chica real no escapa demasiado de ese molde.
Pero, al mismo tiempo, esta opera prima de Gillespie se sostiene en la empatía reivindicatoria que profesa por su protagonista, en el encanto de sus personajes secundarios (como la psicóloga interpretada por la gran Patricia Clarkson), en su logrado sentido del humor y en cierta mirada inocentona, por momentos casi naïve, que la diferencian del cinismo altanero y canchero de muchos otros exponentes de este "modelo".
El film tiene como protagonista a Lars (gran trabajo de Ryan Gosling), un tímido e introvertido oficinista veinteañero que, harto de las presiones que soporta (especialmente de la familia impoluta de su hermano) por su alarmante incapacidad comunicativa y social, decide encargar vía Internet a la "chica" de sus sueños: se trata de Bianca, una muñeca inflable tamaño natural y "brasileña" de origen a la que irá incorporando a su vida y a la del pueblo (la "aceptación" social del diferente es propia de un cuento de hadas).
No sé cómo (tenía muchas más posibilidades de terminar hundiéndose en el ridículo), pero Gosling logra -sin caer en el estereotipo ni en la exageración, con una gesticulación mínima y basándose principalmente en los matices de su mirada y su sonrisa- que nos sumerjamos en su mundo interior y podamos ver que hay vida, riqueza y emoción allí donde casi nadie cree que existen.
Mauricio Gasparini | 20.08.08 - 10:55:42 hs.
Vi esta peli ayer en NUCLEO y no me terminó de convencer su tratamiento. Es cierto que Ryan Gosling está excelente y la Clarkson es una gran actriz (¿para cuándo un rol protagónico para esta brillante interprete ???). Seguro es una eleccion del director lo "naif" de la historia, pero resulta muy irritante la unidimensionalidad de los distintos personajes (¿en ese pueblito no hay un solo habitante con dobleces y algo de maldad??). El protagonista es casi un "caso clinico" y su vuelta a la normalidad me parecio demasiado simplista.
Saludos.
Mauricio
Clara | 24.08.08 - 03:27:05 hs.
Acabo de ver LARS... y creo que, espero que, va a entrar en lo mejor del cine del 2008.
Más allá de los aciertos de casting -especialmente Ryan Gosling, que es sin dudas un actor inteligente para elegir- la historia está tan bien llevada y el guión tan ajustado que no es lo relevante ni su "vuelta a la normalidad" ni lo unidimensional de sus personajes. Simplemente, una película de ésas que reconcilian con el ejercicio de ver buen cine.
Addison | 26.08.08 - 22:32:56 hs.
Un film que habla de las relaciones humanas y, sobre todo, de pareja con un excelente guión de Nancy Oliver, ajustadas interpretaciones (a excepción del algo sobreactuado Paul Schneider) y una correcta dirección. Más que recomendable.
graciela | 08.12.08 - 10:53:04 hs.
Es bizarra, es encantadora, absolutamente un cuento de hadas. El pueblito donde todos son comprensivos y solidarios, es casi una comunidad terapéutica. Creo que funciona y no cae en el ridículo, porque su irrealidad es explícita.Los cuentos de hadas con finales felices son atractivos. En este caso, hay además algunas sutilezas, apoyadas en excelentes interpretaciones: cierta picardía en el protagonista para terminar la historia de Bianca y volviendo a la "normaldad" poder llegar a la "chica real", las miradas de Patricia Clarkson, dando otra dimensión de la comprensión en el rol de la sicóloga. Finalmente, reconforta tener ganas de sonreír después de verla.