Llegaron los turistas, de Robert Thalheim Lo íntimo y lo político
Diego Batlle Estrenada el
19 de Febrero de 2009
Calificación:****(Máximo: *****)
Llegaron los turistas (Am Ende kommen Touristen, Alemania/2007). Guión y dirección: Robert Thalheim. Con Alexander Fehling, Ryszard Ronczewski, Barbara Wysocka, Piotr Rogucki, Rainer Sellien y Lena Stolze. Fotografía: Yoliswa Gärtig. Música: Uwe Bossenz. Edición: Stefan Kobe. Diseño de producción: Michal Galinski y Rita Hallekamp. Distribuidora: Alfa Films. Duración: 85 minutos. Proyección en DVD (pantalla gigante) en los cines Arteplex.
Este segundo largometraje del guionista y director Robert Thalheim narra las desventuras de Sven, un joven que opta por trabajar durante un año en tareas de asistencia del servicio civil de su país en un centro comunitario ubicado junto al predio que ocupó el campo de concentración de Auschwitz (hoy convertido en museo de la memoria) en vez de cumplir con el servicio militar. Allí, le encargan cuidar a un anciano vehemente y arrogante (ex prisionero de los nazis en el lugar) que da charlas sobre su historia personal y restaura valijas que fueron quitadas a los judios cuando eran encerrados en ese centro.
La conflictiva relación con el viejo, la posibilidad de un romance con una guía turística polaca, la tensión entre los lugareños y los alemanes, y las propias inseguridades propias de un joven en crisis convierten a esta historia sencilla en un viaje conmovedor que combina la mirada íntima y la reflexión social e histórica con gran rigor, austeridad, inteligencia y profundidad, evitando la demagogia, el subrayado y el golpe de efecto. El film (concebido a partir de experiencias autobiográficas del propio realizador cuando trabajó en el Auschwitz's International Youth Meeting Center) permite aventurar una gran carrera para Thalheim.
Mauricio Gasparini | 16.02.09 - 13:12:57 hs.
Vi la peli en el 2008 en el Festival de Cine Aleman. Coincido con Diego en su apreciacion sobre el film. la historia esta contada de una manera ejemplar.
Winstone | 16.02.09 - 14:20:56 hs.
Un jóven alemán toma un puesto vacante para realizar un servicio civil: cuidar a una ex-victima de Auschwitz que brinda discursos para los turistas que visitan el campo de concentración.
El film se presenta como una crítica, frívola hacia los organizadores, empresas que sponsorean u homenajean falsamente a la memoria del lugar y sus victimas.
En gran parte el film quiere ser crítico pero de a leves dosis, dando a entender la relación y comparación de lo que fué un genocidio con selección para lograr una raza "mas fuerte"/"dominante" frente a lo que actualmente realizan las divisiones de Recursos Humanos en empresas, tema que ya fué tratado en LA CUESTION HUMANA con muchísimo más énfasis y vigor.
7/10
Winstone | 18.02.09 - 21:07:52 hs.
¿Se estrena realmente este film el 19?
leo vela | 23.02.09 - 18:42:37 hs.
Unos años a esta parte el cine alemán está demostrando un excelente nivel artístico, brillantes actores, directores sugestivos, puestas que apuntan al cine como arte de observación, tal como queda expuesto en las semanas especiales que se desarrollan en el Village cada año, y es una pena que sus estrenos se limiten a versiones en D.V.D. como también pasó con la poética La suerte de Emma, espero que se estrenen La ola o la última de Doris Dorrie o la de Udi Edel nominada al Oscar. Esta película en particular es un ejercicio de cámara muy sutil donde se ensaya una catarsis social al difícil proceso de una historia tan densa que los obliga a convivir con ampollas del pasado. El joven actor Alexander Fehling acota gestos minimalistas para concertar en sí mismo una lucha interna entre ese deber y una obligación moral que no lo exima, justamente de la historia, sino que lo ayude a comprenderla.
Addison | 26.02.09 - 00:06:07 hs.
Lo mejor estrenado (aunque en DVD) en lo poco que va del año. La simpleza, cotidianeidad y justeza con la que está llevado el relato es notable. Lejos de los directores "de moda" del cine alemán (Akim, Hirschbiegel, Hansel) y su estilo chato, televisivo y marquetinero, así como también de la pretenciosidad bana del mamotreto de Klotz citado por Winstone y muy sobre todo del impacto hollywoodense made in Spielberg, Robert Thalheim se juega con una historia humana y cercana de lo que es hoy en día Auschwitz y sale ganando. Con un guión certero y sin vueltas, una realización acorde y las actuaciones de un elenco parejo y sin fisuras.