My Winnipeg, de Guy Maddin Viaje alucinatorio a la ciudad natal
Diego Batlle Estrenada el
13 de Agosto de 2009
My Winnipeg (Canadá/2007). Guión y dirección: Guy Maddin. Con Ann Savage, Louis Negin, Amy Stewart, Darcy Fehr, Brendan Cade, Wesley Cade y Lou Profeta. Fotografía: Jody Shapiro. Edición: John Gurdebeke. Diseño de producción: Réjean Labrie. Distribuidora: 791cine. Duración: 80 minutos. En el ArteCinema (Salta 1620)Proyección digital.
Si bien en la Argentina ya se estrenó una de sus películas (La canción más triste del mundo) y en el BAFICI se vieron varios de sus títulos (desde Archangel hasta Brand Upon the Brain!, esta última en una función especial en el Teatro Coliseo), la llegada a la cartelera local del cine del canadiense Guy Maddin siempre es un motivo de celebración, más si es con una de las mejores películas de su carrera, como My Winnipeg.
Recuerdo el impacto que me provocó su visión en la apertura del Forum de Berlín 2008. Se trata -por definirlo de alguna manera- de un documental de corte autobiográfico sobre su ciudad natal, pero no es -claro- un trabajo convencional.
Extraño, emotivo, lírico y alucinatorio son los adjetivos que me surgen a la hora de definir el tono y los alcances del film (espero que la impresionante fotografía de Jody Shapiro se alcance a apreciar en toda su dimensión artística)
Imagenes actuales y de archivo, animación casera y la voz en off del propio Maddin (por momentos excesivamente reflexiva y ampulosa) permiten acercarnos a Winnipeg, "la ciudad más fría del mundo", según el autor y habitante. Durante los 80 minutos del film, adémas de sus recuerdos y valoraciones, se abordarán temas tales como los taxis, las ordenanzas municipales, el hockey, catástrofes varias de la historia e impactantes imágenes de -por ejemplo- caballos congelados en el hielo.
Más allá de su veta documentalista, Maddin también apela a una ficción experimental dominada por una imagen granulada y casi siempre en blanco y negro, así como a un ensayo existencialista de tono melancólico sobre las miserias humanas y arquitectónicas de una ciudad natal a la que ama y odia por igual.
Si bien My Winnipeg -premiada en el Festival de Toronto 2007, donde tuvo su première mundial- mantiene las búsquedas expresivas y estéticas de su obra anterior, se trata de una de las propuestas más accesibles de su filmografía. "Accesible", así, entre comillas, como puede llegar a serlo un trabajo de uno de los artistas más singulares, excéntricos y audaces del cine contemporáneo.
Debora | 11.08.09 - 22:09:02 hs.
No se si el termino es accesible. Para mi fue mas disfrutable que Brand upon the Brain , y La cancion mas triste del mundo. Nuevamente presente la imagen de una madre dominante que en Brand upon ...es mas evidente, y en La cancion... esta trasladada al personaje de I.Rossellini, a mi humilde entender ( no fui a Berlin ni conozco personalmente a Maddin).
Coincido con la cantidad de estrellitas.
Diego Bé | 17.08.09 - 12:24:13 hs.
Una experiencia distinta y que puede resultar disfrutable, como imagino será un picnic en la nieve. El enfoque y la estética me hicieron acordar a Europa, de Lars Von Trier, y a Historias extraordinarias, de Mariano Llinás. La narración te lleva y ya no importa qué es ficción y qué es documental. Quiero más.
Beto Hernández | 22.08.09 - 19:11:37 hs.
Una extraña película. No me terminó de gustar, pero no me disgustó verla. Algo extraño, quizás allí esté su encanto. Un DVD de buena definición.