El Lórax: en busca de la trúfula perdida, de Chris Renaud y Kyle Balda Perdidos sin el bosque
Diego Batlle Estrenada el
29 de Marzo de 2012
El Lórax: en busca de la trúfula perdida (Dr. Seuss' The Lorax, Estados Unidos/2012). Dirección: Chris Renaud y Kyle Balda. Guión: Ken Daurio y Cinco Paul, basado en el libro de Dr. Seuss. Música: John Powell. Edición: Claire Dodgson, Steven Liu y Ken Schretzmann. Diseño de producción: Yarrow Cheney. Distribuidora: UIP. Duración: 86 minutos. Apta para todo público. Copias: 108 (20 en 35mm y 88 en 3D).
Theodor Seuss Geisel (1904-1991), más conocido por su nombre artístico Dr. Seuss, es uno de los escritores y dibujantes más populares y admirados de los Estados Unidos. Sin embargo, al menos en el terreno artístico, las películas infantiles realizadas en Hollywood en los últimos tiempos a partir de sus obras más famosas no han tenido demasiada suerte. Así, lamentablemente, El Lórax sigue el mismo camino que hace poco transitaron El Grinch o Horton y el mundo de los Quién: una corrección formal y un despliegue visual que no alcanzan a transmitir en ningún momento la sensibilidad, la frescura ni la fuerza alegórica de los imaginativos personajes y de las historias originales.
Como en otros trabajos anteriores de ese gran poeta y caricaturista que fue Dr. Seuss, El Lórax tiene como trasfondo una metáfora ligada al cuidado del medio ambiente (en este caso, a los efectos arrasadores de la deforestación), pero su autor siempre tuvo la inteligencia necesaria como para que sus situaciones, conflictos y protagonistas, resultaran siempre entretenidos y, así, esa transmisión de valores positivos, esa veta “aleccionadora” si se quiere, no limitara la capacidad de entretenimiento y diversión.
En la película, en cambio, casi todos los agregados a la trama y casi todas las decisiones artísticas (especialmente, su impronta de musical con números muy poco lucidos) no hacen otra cosa que distanciar y abrumar al espectador. Por lo tanto, la narración casi nunca fluye, los protagonistas son poco convincentes: el Lórax es aquí un mero personaje secundario, mientras que la historia de amor que motiva a un joven a encontrar un árbol de verdad jamás alcanza la intensidad necesaria.
Más allá de la belleza cromática de algunos planos y del esfuerzo por conseguir algunos pasajes de cierto impacto gracias a los efectos en 3D, El Lórax es un film bastante obvio y anodino. Una pena, sobre todo viniendo del mismo equipo (con amplio aporte francés) que consiguió hace apenas dos años una muy lograda película como Mi villano favorito.
(Esta crítica fue publicada en el diario La Nación del 29/3/2012)