El chico de la bicicleta, de Jean-Pierre y Luc Dardenne Amor de madre (sin ser madre)
Diego Batlle Estrenada el
05 de Julio de 2012
El chico de la bicicleta (Le gamin au vélo, Francia-Bélgica-Italia/2011). Guión y dirección: Jean-Pierre Dardenne y Luc Dardenne. Con Cécile De France, Thomas Doret, Jérémie Renier, Egon Di Mateo, Oliver Gourmet. Fotografía: Alan Marcoen. Edición: Marie-Hélène Dozo. Distribuidora: Distribution Company. Duración: 87 minutos. Apta para mayores de 13 años. Salas: 6 (todas en DVD).
Ganadores en dos oportunidades de la Palma de Oro con Rosetta (1999) y El niño (2005), los hermanos Dardenne ratifican con El chico de la bicicleta -con la que obtuvieron "apenas" el Gran Premio del Jurado del Festival de Cannes 2011 y una nominación al Oscar extranjero- la extraordinaria dimensión de un cine bello, riguroso, implacable y de profundo humanismo.
Estos verdaderos maestros del cine contemporáneo recurrieron -en un hecho infrecuente en su filmografía- a una gran estrella como Cécile de France (también belga de nacimiento) para uno de los dos papeles centrales del film. El otro, por supuesto, es el que interpreta Thomas Doret, el niño del título, un chico de 11 años abandonado por su padre (Jérémie Renier) y rescatado de un internado por Samantha, una misteriosa peluquera con la que se topa de manera fortuita en una clínica.
Claro que la reinserción del pequeño Cyril -una bomba de tiempo marcada por la frustración, el resentimiento, la descontención y la confusión- no será nada fácil y, a pesar de los esfuerzos de esta luminosa madre sustituta, pronto se verá involucrado en hechos delictivos no exentos de violencia.
La trama tiene algo de la primera nouvelle vague francesa (con Los 400 golpes como principal referente) y del neorrealismo italiano, fuentes de las que siempre han bebido los creadores de La promesa, El hijo y El silencio de Lorna. Puede que para algunos espectadores, El chico de la bicicleta tenga algo de déjà vu (por momentos puede sonar como si los directores tocaran siempre la misma cuerda), pero se trata, en definitiva, de un relato poético y urgente a la vez, de esos que exponen con la simpleza y la honestidad de los grandes cineastas unos pequeños trozos de vida en uno de los tantos pueblos grises y perdidos que son rescatados del olvido por la sensibilidad de los artistas.
Aquí una entrevista de Diego Batlle con los hermanos Dardenne.
dufo | 01.07.12 - 14:30:47 hs.
A mi , por ejemplo, no me asusta que sigan tocando la misma cuerda. Creo que las realidades europeas y nuestras siguen necesitando de la antigua "revoluicion moral" del neorrealismo en sintonia actual, que tan bien logran los Dardenne. Excelente tu crítica Diego.
Fabian (MdP) | 01.07.12 - 20:57:15 hs.
A mi me encanta que toquen siempre la misma cuerda, los tipos a pesar de los años, jamás perdieron la sensibilidad social en su cine y la mirada a la Europa menos conocida. La película como todas las demás de su obra, es excelente
Beto Hernández | 06.07.12 - 17:06:43 hs.
¡Qué más puedo agregar a todo lo escrito!. Un film inolvidable para reconciliarse con el cine.
Mila | 29.07.12 - 00:51:57 hs.
Diego, como siempre tus críticas son perfectas, o por lo menos así lo siento yo. Es esta, una de esas películas que ( como todas las de ellos) te aseguran que los maestros Dardenne siguen haciendo CINE.
dufo | 20.08.12 - 17:51:53 hs.
Me permito recomendar a quien no la haya visto aùn que no cometan mi error de haber esperado tanto. No se puede creer la capacidad de los Dardenne, en estos tiempos de banalidad. entreteniemiento estùpido e individualismo, de conmover hasta la medula con esta historia simple como tantas, pero de una gran comprensiòn y profundidad humana. Su final, en su laconismo es de una potencia de significado como pocas veces se ve en el cine.