Pompeya, de Tamae Garateguy Pompeya y más allá... la acción
Diego Batlle Estrenada el
05 de Julio de 2012
Pompeya (Argentina/2010). Dirección: Tamae Garateguy Con José Luciano González, Joel Drut, Miguel Forza. Cristian Drut, Lorena Damonte, Jazmín Rodríguez, Vladimir Yuravel, Federico Lanfranchi. Guión: Tamae Garateguy y Diego Fleischer. Fotografía y cámara: Pigu Gómez. Música: Sami Bucella. Edición: Catalina Rincón. Dirección de arte: Cristina Prieto. Distribuidora: Primer Plano. Duración: 100 minutos.
En principio, vale indicar que Tamae Garateguy ostenta un récord (casi) imbatible. Fue parte del equipo de realizadore/as de UPA! Una Película Argentina, film que ganó la Sección Oficial del BAFICI 2007; y -tres años más tarde- obtuvo también la Competencia nacional, pero del Festival de Mar del Plata con Pompeya, que finalmente consigue su demorado pero merecido estreno comercial.
En segunda instancia, también resulta interesante establecer que Garateguy es una rara avis dentro del cine nacional. En un universo femenino dominado por las miradas intimistas de Lucrecia Martel, Celina Murga o Milagros Mumenthäler, esta realizadora apuesta por el cine de género y con un estilo arrojado, exuberante, por momentos extremo, algo que quedará ratificado con su nuevo trabajo, Mujer lobo, del que vi apenas un anticipo pero que tiene una propuesta y una imágenes por demás crudas e inquietantes.
Garateguy debutó en solitario con un film con estructura de cine dentro del cine que expone, por un lado, la trastienda (las miserias) del armado del guión de una película de gángsters a 6 manos entre un director, un guionista y un aprendiz (la tensión reside entre quien quiere darle al asunto un vuelo borgeano y referencias a los griegos y quienes quieren hacer un simple y contundente cine de género); y, por el otro, la puesta en escena de esas ideas, con situaciones de impactante violencia (a-lo-Tarantino, a-lo-John Woo, a-lo-Park Chan-wook) que incluye el enfrentamiento entre pandilleros de la villa y mafiosos rusos y coreanos, con las calles de Pompeya como fondo y con mujeres (incluso con alguna femme-fatale) que complicarán más aún las cosas.
El film es desparejo (al igual que las actuaciones), pero el delirio, en líneas generales, resulta muy disfrutable. Garateguy tiene ideas, audacia y talento. No es poco. Además, se arriesga con versiones muy locas de temas de Los Redondos (notable ese violín en Vencedores vencidos) como fondo musical. Una cineasta para tener en cuentaya y para seguir muy de cerca en el futuro.