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     Jueves | 27.11.14
 
 
 
El lugar del hijo (Uruguay)
Dirección: Manuel Nieto
Editora: AVH

Ocho años después de La perrera, el uruguayo Nieto, ex asistente de Lisandro Alonso (La libertad) y de Rebella-Stoll (Whisky), regresa con una película que es algo así como el reverso de El estudiante, de Santiago Mitre.

Ariel Cruz (Felipe Dieste) abandona de urgencia su militancia universitaria en Montevideo porque le informan que su padre ha muerto. Viaja a Salto para el funeral y allí se inmiscuirá en otro tipo de asambleas y consignas estudiantiles y hasta en una huelga de hambre lanzada por los trabajadores de una fábrica local.

Se trata de un viaje desde lo político hasta lo íntimo, con un protagonista desconcertado y desconcertante que deambula, y que por momentos apuesta a un tono alucinatorio. Un film por demás incómodo (cuestionador hacia la izquierda tradicional) y que -quizás por eso- no tuvo la recepción que merecía en el circuito de grandes festivales. Su sorpresivo lanzamiento para el mercado hogareño es una muy bienvenida sorpresa. DIEGO BATLLE
Todo está perdido (All is Lost)
Dirección: J.C. Chandor
Editora: TVE

Pocas veces en la ya extensa historia del cine un actor debió someterse a un tour-de-force físico y emocional como el que Robert Redford (próximo a cumplir 78 años) enfrentó en esta notable película que no pasó por los cines argentinos.

Este film dirigido por J.C. Chandor (el mismo realizador de ese implacable thriller financiero que fue El precio de la codicia) narra el naufragio de un hombre veterano (Redford) a bordo de un velero de doce metros durante ocho días.

En esta suerte de Titanic minimalista con elementos que remiten también a Una aventura extraordinaria, de Ang Lee, el barco sufre una severa avería tras golpear contra un contenedor caído de otro buque que estaba a la deriva y allí empiezan los problemas. El navío se empieza a inundar, el protagonista queda incomunicado, se le van terminando los víveres, llega una tormenta “perfecta” (impactante secuencia), lo amenazan los tiburones del océano Indico, las energías físicas y mentales se agotan y, así, las desventuras continuarán hasta el final.

Redford sostiene todos y cada uno de los planos del film (no pronuncia una sola palabra, no hay otros personajes en pantalla y la acción transcurre íntegramente en el velero y en un bote inflable) con gran solvencia y convicción. Su interpretación le valió, entre otros reconocimientos, el premio al mejor actor de 2013 por parte de la asociación de críticos de Nueva York y una nominación al Globo de Oro, mientras que la película fue elegida para la sección oficial de Cannes y galardonada como el principal reconocimiento del prestigioso Festival de Deauville.

El guión original tenía apenas 32 páginas, ya que al no haber un solo diálogo todo se basa en la expresividad del protagonista y en la capacidad narrativa e inventiva visual de Chandor, un cineasta que con apenas dos largometrajes (ya tiene listo A Most Violent Year, con Oscar Isaac y Jessica Chastain) se ubica entre los más audaces y creativos del panorama actual.
El lugar donde todo termina (The Place Beyond the Pines)
Dirección: Derek Cianfrance
Editora: TVE

Tras el inmenso éxito de crítica y público conseguido en 2010 con el drama romántico Blue Valentine (incluida una nominación al Oscar a mejor actriz protagónica para Michelle Williams), el guionista y director Derek Cianfrance filmó The Place Beyond the Pines, película que no se estrenó en los cines argentinos, pero que el sello TVE lanzó para el mercado hogareño con el título local de El lugar donde todo termina.

En verdad, los 140 minutos de El lugar donde todo termina ofrecen no una sino tres películas, ya que la propuesta está dividida en tres segmentos con diferentes protagonistas, aunque vinculadas entre sí desde lo dramático.

La primera parte tiene como eje la historia de Luke (Ryan Gosling, que ya había trabajado con Cianfrance en Blue Valentine), un hombre que se gana la vida como motociclista de acrobacias en una troupe ambulante. Sin embargo, cuando se entera de que tiene un hijo de apenas unos meses fruto de una efímera relación sentimental con Romina (Eva Mendes), decide renunciar a su profesión y dedicarse a otra mucho más redituable (y riesgosa): robar bancos. Su seguidilla de asaltos, claro, llama la atención de la policía y, más precisamente, del agente Avery (Bradley Cooper).

Precisamente, el actor de ¿Qué pasó ayer?, El lado luminoso de la vida y la reciente Escándalo americano es el protagonista del segundo episodio (ligado a su suerte personal, pero también a un caso de corrupción de múltiples implicancias dentro de la fuerza policial de Nueva York), mientras que el capítulo final -ambientado 15 años más tarde- confronta a los hijos de Luke y Avery, ambos ya adolescentes y marcados por las acciones (y omisiones) de sus respectivos padres.

Película de no pocas ambiciones en su mirada descarnada a la violencia, la corrupción y las miserias de la paternidad, El lugar donde todo termina resulta una apuesta bastante compleja y audaz que fue recibida con reseñas en su mayoría muy elogiosas y, gracias a la popularidad del trío protagónico (muy bien acompañado en papeles secundarios por Ray Liotta, Ben Mendelsohn, Mahershala Ali, Rose Byrne, Dane DeHaan, Emory Cohen y Harris Yulin), también funcionó en la taquilla de los Estados Unidos, donde recaudó más de 21 millones de dólares, una excelente cifra para una producción independiente de bajo presupuesto. 
Magic Magic, del chileno Sebastián Silva
Dirección: Sebastián Silva
Editora: Sony Pictures

Los tiempos en el mercado hogareño se acortan y un buen ejemplo es el de Magic Magic, película que se lanzó en la Argentina pocas semanas después de su paso por los principales festivales (se dio nada menos que en Sundance y Cannes), y antes incluso que su estreno comercial en Francia.

Magic Magic es el más reciente de los cinco largometrajes que el chileno Sebastián Silva (34 años) rodó desde 2007. Tras su ópera prima, La vida me mata, filmó La nana, que le valió decenas de premios (tanto la película como la protagonista Catalina Saavedra ganaron en Sundance) y hasta nominaciones al Globo de Oro y a los Independent Spirit Awards.

Tras la discreta Gatos viejos (otra vez con Saavedra), Silva rodó en los Estados Unidos (está radicado en Brooklyn desde hace muy joven) The Boring Life of Jacqueline, una serie de 10 episodios para HBO sobre las desventuras de una aspirante a actriz neoyorquina que no pocos compararon con Girls, de Lena Dunham.

Pero el prolífico Silva no descansa y concibió casi en simultáneo dos películas, ambas con Michael Cera: Crystal Fairy, sobre los efectos alucinógenos de un cactus en pleno desierto (ganó el premio al mejor director en Sundance 2013) y la apuntada Magic Magic, que fue producida por los hermanos Larraín (los mismos de No) y que ahora se edita aquí en DVD y Blu-ray.

Si bien tiene un papel importante, Cera (Super cool, La joven vida de Juno, La chica de mis sueños, Scott Pilgrim…) no es el protagonista de Magic Magic, ya que el film tiene como eje la crisis existencial de Alicia (Juno Temple en una actuación extrema), que llega con otros jóvenes estadounidenses a Chile para pasar unas vacaciones en la hermosa zona del lago Ranco, pero su estado psíquico (y luego físico) empieza a deteriorarse de forma progresiva.

Mientras el resto del grupo (Cera, Catalina Sandino Moreno, Agustín Silva) está más interesado en disfrutar de la playa y el bosque, Alicia se sumerge en un mar de dudas, contradicciones y angustias. Su único cable a tierra es su amiga Sarah (Emily Browning, vista en Sucker Punch: Mundo surreal), quien intentará rescatarla del abismo.

Producida por Christine Vachon y Mike White -dos iconos del cine independiente norteamericano- y con fotografía del consagrado Christopher Doyle (habitual colaborador de Wong Kar-wai), Magic Magic combina elementos propios de la road-movie, de las películas de jóvenes en conflicto y de la tradición chilena (chamanes de los pueblos originarios incluidos).

No habrá que esperar demasiado para seguir viendo nuevos films de Silva, ya que está trabajando en The Nasty Baby, sobre la convivencia de una pareja homosexual en Brooklyn interesada en tener un hijo a través de inseminación artificial de una amiga en común; y en Second Child, una aventura protagoniza por niños. DB (Publicado previamente en el diario La Nación)
Bernie
Dirección: Richard Linklater
Editora: SBP

Por estos días, Richard Linklater disfruta en todo el mundo del éxito de crítica y público de Antes de la medianoche, tercera entrega de la saga romántica que concibió con los intérpretes Ethan Hawke y Julie Delpy. Sin embargo, este director de 53 años tiene varias otras facetas en su filmografía. Una de ellas es la comedia, género que ha cultivado en títulos como Escuela de rock, Los osos de la mala suerte y Bernie, película editada por el sello SBP.

Rodada con un presupuesto ínfimo para el cine norteamericano actual (apenas seis millones de dólares), Bernie es una ácida, despiadada y muy oscura mirada a la sociedad de su Texas natal con una historia que, aunque resulte difícil de aceptar, está basada en un caso real.

Como en Escuela de rock, Linklater vuelve a confiar el papel protagónico a Jack Black, quien interpreta al personaje del título, un meticuloso y servicial empleado de una funeraria que se ha convertido en un vecino muy querido en la conservadora comunidad pueblerina de Carthage. Pero un asesinato, la relación que establece con una tiránica y veterana millonaria (Shirley MacLaine) y la aparición de un fiscal que investiga el caso (Matthew McConaughey) cambian por completo su hasta entonces apacible existencia.
  
La película puede desconcertar por momentos con un tono que pendula entre el humor más absurdo y la exposición de situaciones bastante extremas de la condición humana. De todas maneras, la arriesgada apuesta de Linklater tuvo múltiples reconocimientos, sobre todo para sus actores: recibió varios premios de prestigiosas asociaciones de críticos (el National Board of Review, los de Nueva York, la National Society of Film Critics Awards) y hasta nominaciones a los Independent Spirit Awards y al Globo de Oro. Con bastante retraso, ahora llega al mercado hogareño local. Bienvenida sea, entonces, la recuperación de esta pequeña joya.
Seis sesiones de sexo (The Sessions)
Dirección: Ben Lewin
Editora: Fox

Desde que en enero de 2012 obtuvo el galardón del público y el Premio Especial del Jurado para todo su elenco en el Festival de Sundance, The Sessions no paró de recibir reconocimientos por la audacia y rigor del guionista y director Ben Lewin. 

¿Por qué? Porque Lewin abordó con valentía y honestidad la historia real de la problemática sexual de Mark O’Brien, un periodista y poeta de 38 años que había quedado postrado y dependiente de un pulmón artificial desde niño, a causa de la polio.

La película -que la distribuidora Fox estuvo a punto de estrenar en los cines argentinos, pero terminó con un lanzamiento directo en el mercado hogareño con el título de Seis sesiones de sexo- costó apenas un millón de dólares (lo que se gasta en un día de rodaje en cualquier superproducción de superhéroes) y terminó consiguiendo una nominación al Oscar a la mejor actriz de reparto (aunque en verdad es casi protagonista) para Helen Hunt, quien interpreta a la terapeuta sexual que se ocupa del caso de este hombre que desea perder la virginidad. Si bien Hunt no se quedó con la estatuilla de la Academia de Hollywood sí ganó en ese rubro en la entrega de los Independent Spirit Award, máximo galardón del cine independiente norteamericano, al igual que John Hawkes (que encarna a O’Brien) en la categoría de mejor actor protagónico.

La historia -ambientada en Berkeley, en 1988- arranca con imágenes de archivo de la televisión en las que se describe el pasado de O’Brien, quien llegó a egresar de la universidad y a convertirse en un prestigioso escritor. Pero el eje del film no es su veta intelectual sino sus desventuras afectivas y, sobre todo, sexuales. Con mucho sentido del humor, pese a lo extremo de la situación, Lewin retrata sus problemas con las mujeres (sobre todo con aquellas que se encargaban de asistirlo) hasta desembocar en la intensa y muy íntima relación con Chery, una terapeuta casada y madre de un adolescente. Si bien los medios de todo el mundo dedicaron mucho espacio a los múltiples desnudos frontales de una Hunt con casi a los 50 años, el crédito se lo merecen ella, Hawkes, William H. Macy (como un querible cura que se convierte en confidente del protagonista) y el director por haberle regalado al público una película de una sensibilidad y un humanismo que el cine alcanza sólo en muy contadas ocasiones.
4:44 El último día en la Tierra
Dirección: Abel Ferrara
Editora: AVH

Hubo un tiempo en que las películas de Abel Ferrara se estrenaban "religiosamente" en las salas argentinas. No pocos cinéfilos locales habrán pensado que el director de El rey de Nueva York, Un maldito policía y El funeral había dejado de filmar. Nada de eso. Entre 2007 y 2011, por ejemplo, presentó nada menos que seis títulos. Aunque algunos de sus trabajos de ficción y documentales llegaron de forma aislada al Bafici porteño, la ausencia local de este siempre audaz y provocativo realizador nacido en el Bronx neoyorquino fue demasiado prolongada e injusta.

Si bien no es tiempo aún de anunciar el regreso de Ferrara a la cartelera comercial, por lo menos el sello AVH editó en DVD su más reciente largometraje, 4:44 El último día en la Tierra. Se trata de un drama psicológico de corte apocalíptico sobre las últimas horas de vida de una pareja de artistas neoyorquinos (un actor interpretado por Willem Dafoe y una pintora encarnada por Shanyn Leigh) y del planeta en su conjunto, ya que la Tierra marcha rumbo a su completa extinción por una progresiva e irrefrenable disminución en la capa de ozono.

Ferrara -al igual que Lars Von Trier en Melancholia o la también reciente Buscando un amigo para el fin del mundo- expone el absurdo de la situación con las muy diferentes reacciones de la gente frente a la inminencia de la debacle. La película -estrenada en la sección oficial de la Mostra de Venecia- ofrece momentos de ternura y otros de violencia (no tardan en aflorar la culpa y los reproches), encuentros amorosos, despedidas entre amigos y familiares, la ridícula cobertura mediática, elementos religiosos (ella es budista) y hasta las reflexiones de un gurú.

Que el director no sea profeta en su tierra ya no sorprende porque hace años que es más valorado en Europa. Pero en el caso de 4:44 El último día en la Tierra -en la que actúan también Natasha Lyonne, Paul Hipp y Anita Pallenberg, se realizó gracias a la financiación de empresas de Francia y de… Chile (dos de los principales productores fueron Juan de Dios Larraín y Pablo Larraín, responsables de la trilogía Tony Manero, Post Mortem y No).

4:44 El último día en la tierra se lanzó en unas pocas salas de los Estados Unidos sin demasiada repercusión, pero tras su paso por Francia (donde se conoció el 19 de diciembre último) fue reivindicada por la crítica local, al punto que la mítica revista Cahiers du Cinéma la ubicó como la cuarta mejor película estrenada allí en 2012. Un motivo más para acercarse al hasta ahora último largometraje del controvertido pero insoslayable Abel Ferrara.
Los cortos de Pixar - Volumen 2
Directores varios
Editora: Disney

Esta notable compilación reúne 12 trabajos realizados en los últimos cinco años. PrestoParcialmente nubladoDía y Noche La Luna son algunas perlas.

Si bien se fundó en 1979, la historia más (re)conocida de Pixar arrancó en 1995 con el estreno de Toy Story, film que cambió para siempre el universo de la animación digital. Desde entonces, la productora estrenó otra docena de largometrajes que van desde Monsters Inc. hasta WALL·E, pasando por Buscando a Nemo y Los Increíbles.

Coincidiendo con el lanzamiento para el mercado hogareño de una caja con los dos largometrajes de Cars (que incluye también los distintos films sobre el personaje de la grúa Mate) y de la edición local en DVD y Blu-ray de Valiente -su más reciente producción con las aventuras de la joven princesa, heroína y experta en arquería Mérida-, Disney (dueña de la compañía desde 2006) lanzó esta novedad con trabajos realizados en los últimos cinco años.

Precisamente, Lasseter, Andrew Stanton y Pete Docter comentan cada uno de los cortos de esta selección, que arranca con Tu amigo la rata (2007), un documental -mitad en serio, mitad en broma- realizado con una hermosa animación artesanal que explica con mucho humor y creatividad la historia de los roedores y hasta reivindica algunos de sus aportes en la interacción con los humanos.

El compilado incluye otros logrados trabajos como BURN·E (2008), desprendimiento de WALL·E; George y A.J. (2009) y La misión especial de Dug (2009), ambos con los personajes de Up, una aventura de altura; y Extra Small (2011) y Vacaciones en Hawai (2011), los dos muy divertidos y ligados a la lucrativa franquicia de Toy Story.

Sin embargo, las cuatro verdaderas joyas del conjunto son Presto (2008), sobre el enfrentamiento en plena actuación entre un mago y su conejo; Parcialmente nublado (2009), sobre las penurias de una cigüeña que trabaja a destajo llevando desde una nube crías de animales peligrosos; Día y Noche (2010), sobre las diferencias y posteriores coincidencias que van estableciendo el día y la noche; y La Luna (2011), lírico retrato de la relación de un niño con su padre y su abuelo, quienes lo llevan en bote para que suba una escalera y realice un trabajo peculiar en… ¡la Luna! Un cierre perfecto para una edición de lujo para disfrutar en familia.
Jane Eyre
Dirección: Cary Fukunaga
Editora: AVH

Este texto autobiográfico de Charlotte Brontë escrito en 1847 tuvo decenas de transposiciones a la TV y al cine (las primeras son de inicios del siglo XX). Por lo tanto, cualquier nuevo intento de recrear este clásico de la novela romántica inglesa corría el riesgo de repetirse, aburrir

Nada de eso ocurrió, por suerte, con la versión dirigida por el joven y talentoso Cary Fukunaga (el mismo de Sin nombre), que fue muy bien recibida por la crítica, obtuvo importantes recaudaciones (para los estándares habituales de un film de época lanzado en el reducido circuito de salas de arte) y hasta consiguió una nominación al premio Oscar por su vestuario.

La encargada de interpretar a la joven institutriz que ha sobrellevado una muy dura infancia es la australiana Mia Wasikowska (quien con apenas 22 años y una carrera no demasiado extensa ya fue la protagonista elegida por directores de la talla de Tim Burton y Gus Van Sant). Su papel de Jane Eyre fue tan convincente que Sophie Barthes la convocó para encarnar otro personaje con mucha historia: nada menos que Madame Bovary.

Como el señor Rochester -el dueño de la casa- aparece el alemán Michael Fassbender (actor de moda luego de sus trabajos en Bastardos sin gloria, Un método peligroso, Shame: sin reservas y Prometeo), acompañado por un notable elenco que incluye también a Jamie Bell, Judi Dench y Sally Hawkins. Entre las múltiples aristas de la historia (con su mixtura de aspectos religiosos, erotismo contenido, comedia victoriana y terror gótico), la calidad del reparto y el impecable despliegue narrativo y visual que propone Fukunaga, Jane Eyre -que el sello AVH estrenó aquí de forma directa en DVD- surge como una opción más que tentadora en el mercado hogareño. DB (Publicada previamente en el diario La Nación)
Cuando el amor es para siempre (Restless)
Dirección: Gus Van Sant
Editora: Sony

Estrenada en el último Festival de Cannes, la más reciente película de uno de los realizadores estadounidenses más importantes del último cuarto de siglo no pasó por las salas argentinas y acaba de ser lanzada de manera directa tanto en DVD como en Blu-ray por la editora Sony Pictures.

Más cerca del Van Sant de En busca del destino (historia concebida al servicio de la dupla Ben Affleck-Matt Damon), de Todo por un sueño (pensada para el lucimiento de Nicole Kidman) y de Descubriendo a Forrester (con Sean Connery) que del director radical de Mala noche, Mi mundo privado, Elefante, Los últimos días, Gerry y Paranoid Park, Cuando el amor es para siempre (Restless) es un film que se ubica a mitad de camino entre el drama romántico juvenil más o menos convencional y una exploración bastante más arriesgada sobre el tema de la muerte.

En manos de otro director, este guión de Jason Lew podría haber sido el típico “telefilm de la semana” (hay enfermedades terminales, madres alcohólicas, caóticas celebraciones de Halloween), pero Van Sant es de esos creadores capaces de hacer magia con los materiales más insospechados. Así, convierte la relación entre Annabelle (Mia Wasikowska, la Alicia de Tim Burton aquí con pelo cortísimo), una chica que sufre de cáncer, y Enoch (Henry Hopper, el hijo de Dennis Hopper), un freak cuyo principal hobby es asistir a funerales ajenos, en un cine no exento de lirismo, que propone una desacralización de la muerte y que hasta incluye la aparición de un fantasma (un piloto japonés de la Segunda Guerra Mundial) que juega a la Batalla Naval.

Annabelle y Enoch se persiguen por un bosque oscuro, se encuentran en un cementerio, se acompañan en una transfusión de sangre y se meten en una morgue. Como se podrá intuir a partir de semejante descripción, no estamos ante las típicas historias de amor juvenil a las que nos tiene acostumbrados Hollywood. Es una película con un look comercial (incluso en el uso de la música), pero con una apuesta temática bastante arriesgada, casi extrema. No se ubica entre los mejores trabajos de la notable filmografía de Van Sant, pero no deja de ser un film atendible, misterioso y, por momentos, fascinante. DIEGO BATLLE

(Publicada previamente en el diario La Nación)
Bronson
Dirección: Nicolas Winding Refn
Editora: SP Films

“Soy Charles Bronson, el prisionero más violento de Inglaterra”. Así se presenta ante el espectador el protagonista de Bronson, biopic sobre la vida de Michael Peterson, rebautizado con el nombre del protagonista de El vengador anónimo / Death Wish por su manager pugilístico.

Peterson/Bronson es célebre en el Reino Unido por haber pasado 30 de los 34 años de su condena en prisión metido en una celda de aislamiento, como castigo por sus múltiples altercados con la autoridad. La curiosidad es que, al mismo tiempo, Peterson ha publicado, desde su encierro, varios libros de poesía y de entrenamiento personal.

En Bronson, Nicolas Winding Refn (Pusher, Drive) convierte la vida de Peterson en un verdadero festín de testosterona fílmica. A golpe de adrenalínicas viñetas (la estética del cómic resuena en la forma del largometraje), la película nos traslada hasta la mente trastornada de un personaje ultraviolento, cuya conducta antisocial choca de frente con la brutalidad del sistema penitenciario británico. Lo sorprendente del caso es que al director le importan muy poco los motivos de la furia salvaje del personaje, su retrato es anti-psicológico. A Winding Refn no le interesa juzgar al personaje, tampoco redimirlo. Su trabajo se centra en la representación de la conducta salvaje del personaje, una suerte de eslabón perdido de una humanidad infantilizada. Además, gracias a la sensacional interpretación de Tom Hardy, en el personaje de Peterson pervive incluso una cierta vulnerabilidad.

No es habitual encontrar una película capaz de salir airosa de la apelación a grandes obras como La naranja mecánica / A Clockwork Orange, de Stanley Kubrick, o All That Jazz, de Bob Fosse. Además, la destreza con la que Winding Refn manipula a placer la estética pop le sitúa en un punto equidistante entre los delirios temperamentales de Tony Scott, los destellos oníricos de David Lynch y las despiadadas farsas de Oliver Stone (Asesinos por naturaleza / Natural Born Killers es otro referente del film). Mientras, en el terreno musical, el director danés construye una ópera monumental en la que Verdi y Wagner se toman de la mano con los Pet Shop Boys; un Grand Guignol con melodías de Scott Walker, Strauss, New Order y Puccini.

Entre la comedia negra y el drama carcelario, Bronson se presenta como un film sumido en el más inquietante misterio: ¿Quién demonios es Michael Peterson/Charles Bronson? ¿Un gallo de pelea nihilista fascinado por la fama? ¿Un artista incomprendido por una sociedad que teme mirarse al espejo? ¿Una aterradora encarnación de los principios del fascismo? ¿El enemigo público nº1 o un héroe trágico de clase obrera? Interrogantes formulados por Winding Refn desde la más visceral e inquietante fisicidad. MANU YÁÑEZ MURILLO
Beginners
Dirección: Mike Mills
Editora: AVH

Beginners estuvo a punto de ser lanzada en las salas argentinas. Sin embargo, pese a haber sido una de las películas más aclamadas y exitosas del cine independiente norteamericano de 2011, a último momento el estreno local de este intenso drama fue cancelado.

Esa decisión no cambió ni siquiera cuando a este notable film autobiográfico y confesional del guionista y director Mike Mills comenzaron a lloverle todo tipo de nominaciones y premios. Finalmente, acaba de ser lanzado de forma directa para el mercado hogareño por parte del sello AVH.

Tras los elogios recibidos con su provocativa ópera prima, Impulso adolescente (Thumbsucker), Mills redobló la apuesta con Beginners, en la que narra la historia de su propio padre, quien tras la muerte de la que fuera su esposa por 45 años, decide “salir del closet” a los 75 para vivir una vida gay plena, llena de energía y estimulantemente caótica.

El antihéroe del film -ambientado en 2003- es Oliver (Ewan Mc Gregor), un diseñador gráfico próximo a cumplir los 40 años pero que aún debe lidiar con una profunda inmadurez emocional. Tras el fallecimiento de su padre (el inmenso Christopher Plummer), el conmovido protagonista inicia una relación afectiva con una atractiva e independiente actriz francesa (Mélanie Laurent, vista en Bastardos sin gloria) e intenta encauzar su vida.

Si bien la historia romántica ocupa el centro de la escena, son los flashbacks que reconstruyen la particular historia del padre los que alcanzan los pasajes más intensos de esta tragicomedia. Por este trabajo, Plummer ganó -entre muchos otros premios- el Globo de Oro y es el máximo candidato a quedarse el 26 de febrero próximo con el Oscar al mejor actor secundario.

(Publicado previamente en el diario La Nación).

Senna
Dirección: Asif Kapadia
Editora: AVH

El estreno en el mercado hogareño de Senna es una excelente noticia y no sólo para los fanáticos de la Fórmula 1, ya que es bastante más que una mera recopilación de imágenes de archivo sobre los hitos de la corta y extraordinaria trayectoria del corredor brasileño.

Estamos ante una película llena de matices y hallazgos, un retrato de vida no exento de contradicciones, y un gran fresco de época. Pocos documentales han conseguido tantos premios (el primero fue el del público en el Festival de Sundance de 2011), importantes recaudaciones en cine (incluidos varios récords dentro de un género que no suele llegar con frecuencia a las salas comerciales) y críticas unánimemente positivas.

Ayrton Senna da Silva fue campeón del mundo en tres oportunidades (1988, 1990 y 1991), subcampeón en dos (1989 y 1993, en ambos casos detrás de su archirrival, el francés Alain Prost) y murió en un accidente en el circuito de Imola durante el Gran Premio de San Marino de 1994. Tenía apenas 34 años.

Todo eso, por supuesto, está en los impactantes, conmovedores 106 minutos de Senna, pero el film -que es respetuoso pero jamás complaciente ni adulatorio hacia su protagonista- muestra también sus inicios en el karting, su primer viaje profesional a Europa en 1978, así como las facetas íntimas menos positivas, sus deslices, esa rebeldía incontenible que lo llevó a enfrentar muchas veces a las autoridades de la Fórmula 1 y la pasión que despertó entre los brasileños -amplificada además por millonarias donaciones hacia los más pobres- hasta convertirlo en ídolo popular primero y más tarde en héroe, mártir y leyenda. DB (publicado previamente en La Nación).
Otro planeta (Another Earth)
Dirección: Mike Cahill
Editora: Fox

Premiada en los festivales de Sundance y Sitges, Otro planeta (Another Earth) fue una de las óperas primas más elogiadas del cine independiente norteamericano de 2011.

Esta película de Mike Cahill se inscribe en una nueva tendencia que podría definirse como ciencia ficción minimalista y existencialista y que incluye a varios otros títulos, como Señales, de M. Night Shyamalan; En la Luna, de Duncan Jones; y Melancholia, de Lars Von Trier.

La historia tiene como protagonista casi excluyente a Rhoda Williams (Brit Marling, la gran revelación del film y coguionista junto con el director), una joven estudiante que en la primera escena celebra con sus amigos el logro de haber sido admitida en el prestigioso MIT. Sin embargo, al poco tiempo protagoniza un accidente automovilístico en el que mueren varios integrantes de una familia.

Tras purgar cuatro años en prisión y dominada por la culpa, acepta un precario trabajo como empleada de limpieza en un colegio secundario y va en busca del padre (único sobreviviente de la tragedia y profesor de música en Yale), con quien iniciará una peligrosa relación. Pero eso no es todo: Rhoda se obsesiona cada vez más por un planeta recientemente descubierto, cuyas características son tan similares al nuestro que es bautizado como Tierra-2, y aplica a un concurso para ser una de las primeras pasajeras de un viaje espacial con ese destino.

Lejos del cine hollywoodense de gran presupuesto (aquí los efectos visuales son escasos y siempre funcionales a la trama), Otro planeta -que llega en una edición hogareña acompañada por gran cantidad de muy interesantes materiales adicionales- resulta un drama climático e introspectivo, aunque comparte con buena parte del género una mirada apocalíptica, paranoica y bastante pesimista respecto del estado de las cosas en la sociedad contemporánea. Una bienvenida rareza. DB
Ataque extraterrestre (Attack the Block)
Dirección: Joe Cornish
Editora: Sony

Con películas como Muertos de risa (Shaun of the Dead) y ésta, el cine británico ha construido un género propio que combina realismo social, humor muy negro, espíritu clase B y elementos de terror y ciencia ficción, con gran proyección internacional.

Ataque extraterrestre -que el sello Sony estrenó de manera directa en DVD y Blu-ray- no es un largometraje revolucionario (es heredero de los clásicos de Ray Harryhausen, de la factoría de Roger Corman, de los primeros films tragicómicos y gore de Sam Raimi y Peter Jackson), pero ha logrado cautivar a cinéfilos exigentes (figura en varios premios anuales de las asociaciones de críticos) y a un público bastante masivo a partir de una propuesta desprejuiciada y absurda, pero al mismo tiempo muy coherente.

Opera prima de Joe Cornish (conocido en Gran Bretaña por un ciclo de culto que hizo en el Channel Four), Ataque extraterrestre narra las desventuras de unos adolescentes marginales (se dedican a cometer asaltos y a la distribución de drogas) de un barrio popular del sur de Londres, que deben interrumpir sus actos delictivos en el sórdido vecindario y sus habituales enfrentamientos con la policía para liderar la resistencia frente a la invasión alienígena a la que hace referencia el título.

Narrada con una solvencia y una convicción poco frecuentes en una primera película y con un ingenioso uso de los efectos visuales bastante caseros (en los extras hay un largo documental al respecto), Ataque extraterrestre ubica a Cornish como un talento a tener muy en cuenta. Hollywood, parece, se ha rendido a sus pies, ya que junto con Steven Moffat y su amigo Edgar Wright (productor de este film y director de la apuntada Muertos de risa, de Arma fatal y de Scott Pilgrim vs. los ex de la chica de sus sueños) escribieron el guión de Las aventuras de Tintín, película de Steven Spielberg sobre el popular personaje adolescente surgido de historieta, que ya se estrenó con gran éxito en Europa y que el 5 de enero llega a los cines argentinos.

(Esta nota fue publicada en el diario La Nación del 16/12/2011).

Trabajo confidencial (Inside Job)
Dirección: Charles Ferguson
Editora: Sony

Ganador del premio Oscar al mejor largometraje documental, estamos ante uno de los trabajos que mejor han desentrañado, denunciado y explicado las causas de la crisis financiera que en 2008 hizo tambalear a Wall Street y, por lo tanto, a los mercados de prácticamente todo el mundo.

La rigurosa investigación sostenida por valiosas pruebas y la implacable narración de 120 minutos le valieron a su director, Charles Ferguson, no sólo la estatuilla de la Academia de Hollywood sino también muchos otros galardones.

Si bien han sido muchas las películas concebidas para el cine y la televisión que analizaron la reciente debacle económica estadounidense (Inside the Meltdown,  House of Cards, Cleveland vs. Wall Street y Capitalism: A Love Story, entre otras), Trabajo confidencial fue el largometraje que mayor repercusión tuvo desde su estreno, en mayo de 2010, en la sección oficial del Festival de Cannes.

Este nuevo film del director de No End in Sight (otro notable documental que desnudó las mentiras de la administración Bush respecto de la invasión a Irak) ofrece testimonios de "jugadores" muy importantes ligados a los bancos de inversión que estafaron a millones de personas y explica en detalle -con un didactismo inevitable en un tema tan árido por tecnicismos como “deuda subprime” o “swaps de crédito”- quiénes fueron los responsables de este verdadero saqueo (se perdieron más de 20.000 millones de dólares y muchos miles de puestos de trabajo) debido a una codicia y una falta de escrúpulos sin límites. Ferguson cuestiona no sólo al sistema financiero privado sino también a un entramado integrado por las principales universidades, las consultoras,  las corporaciones y los funcionarios encargados de motorizar las políticas del Tesoro y de la Reserva Federal.

La película -más allá de ciertos excesos y convencionalismos de índole televisivo- es demoledora con los principales integrantes del gobierno de Bush, pero tampoco deja bien parado al propio Obama, quien –según Ferguson- prometió en su campaña un fuerte cambio tanto moral como de las reglas de juego económicas, pero luego no se animó (o no pudo) concretar modificaciones estructurales El horizonte, por lo tanto, sigue siendo tan desolador como antes.

La edición local incluye entre sus materiales adicionales escenas eliminadas del montaje final, un documental con el  “detrás de las cámaras” de la producción y comentarios en audio de Ferguson y la productora Audrey Marrs.

(Publicada previamente en La Nación).
El Diablo bajo la piel (The Killer Inside Me)
Dirección: Michael Winterbottom
Editora: AVH

Con 20 largometrajes dirigidos en los últimos 15 años, el británico Michael Winterbottom hizo prácticamente de todo tanto dentro del documental como de la ficción. Prolífico y diverso como pocos, incursionó en el western, el thriller político de denuncia, el mundillo del rock, la ciencia ficción, el cine de época, el drama intimista contemporáneo y hasta el romance con sexo explícito, entre varios otros géneros.

Si algo le faltaba al creador de Bienvenidos a Sarajevo, Manchester 1970-1990: La fiesta interminable, Wonderland, En este mundo, Código 46, 9 canciones: Sexo en gira y El camino a Guantánamo era sumergirse en las miserias y contradicciones de la América profunda, más precisamente en el universo literario de Jim Thompson, para rodar The Killer Inside Me, un perturbador policial basado en novela que el reconocido autor escribió en 1952 y que el sello AVH lanzó anteayer de manera directa en DVD con el título de El Diablo bajo la piel.

A pesar de haber contado con un más que interesante elenco (Casey Affleck, Jessica Alba, Kate Hudson, Ned Beatty, Elias Koteas, Simon Baker y Bill Pullman), El Diablo bajo la piel tuvo un paso más que fugaz por la cartelera norteamericana (se exhibió en menos de 100 salas), en buena parte debido a un nivel de violencia (sobre toda contra la mujer) y unas arriesgadas escenas sexuales muy pocas veces visto en el cine estadounidense reciente.
El film describe el derrotero de un joven policía (Affleck) que, bajo la superficie de vecino modelo y marido ejemplar dentro de una apacible comunidad de un pueblo de Oklahoma a fines de los años ‘40, esconde rasgos propios de un psicópata con un ansia desesperada por la manipulación y los asesinatos más crueles.

Así, esta producción independiente que contó con un presupuesto de 13 millones de dólares y que pasó por prestigiosos festivales como los de Sundance, Berlín y Tribeca resulta uno de los proyectos más revulsivos y audaces de los últimos tiempos. Por momentos, El Diablo bajo la piel remite al cine de los hermanos Joel y Ethan Coen (como el personaje extremo de Javier Bardem de Sin lugar para los débiles) y, en otros, al Patrick Bateman de Psicópata americano. Espíritus impresionables, por lo tanto, mejor abstenerse.

(Publicada previamente en La Nación).
Déjame entrar (Let Me In)
Dirección: Matt Reeves
Editora: AVH

Es casi un lugar común (muchas veces acertado) sostener que las remakes que se hacen Hollywood a partir de películas europeas resultan inferiores a las propuestas originales. Sin embargo, de vez en cuando surgen excepciones como Déjame entrar (Let Me In), versión estadounidense de la no menos notable producción sueca Let the Right One In, que en los cines argentinos se conoció como Criatura de la noche. A pesar de las excelentes críticas recibidas en todo el mundo, el film norteamericano dirigido por Matt Reeves (el mismo de Cloverfield: monstruo) no llegó a estrenarse en las salas locales y acaba de ser lanzado de manera directa en DVD por el sello AVH.

A la hora de concebir una remake, los productores estadounidenses suelen hacer todo de forma más grandilocuente, más espectacular y más obvia que sus colegas europeos. Nada de eso ocurre en esta muy respetuosa transposición que escribió el propio Reeves. La historia de Déjame entrar -que retrata la relación que se establece entre un niño y una niña de 13 años (Kodi Smit-McPhee y Chloë Moretz)- es desgarradora, emotiva e inocente a la vez y elude además todos los clichés del subgénero de vampiros juveniles vistos en la saga de Crepúsculo o en la serie True Blood.

Reeves opta por sostener los principales lineamientos del largometraje dirigido en 2008 por Tomas Alfredson (la acción también transcurre en 1983, aunque en este caso en el pueblo Los Alamos del estado de Nuevo México, con Ronald Reagan dando un discurso en televisión y con Culture Club y David Bowie en la banda de sonido) y los pocos agregados (como una tensa escena de acción en la mitad del relato o un mayor despliegue de efectos visuales) no sólo no traicionan sino que por momentos hasta potencian los logros del film original, que tan bien había retratado la soledad, la descontención, la angustia y la violencia escolar que arrecia entre los preadolescentes.

(Publicada previamente en La Nación).
¿Cómo saber si es amor? (How Do You Know)
Dirección: James L. Brooks
Editora: Sony

Con 71 años, James L. Brooks dirigió apenas seis películas (entre ellas, La fuerza del cariño, Detrás de las noticias y Mejor... imposible), pero en su faceta de guionista ha cultivado una carrera bastante más larga y fecunda.

Por eso, cada uno de los nuevos proyectos de Brooks (uno de los creadores de populares series televisivas como Taxi y Los Simpsons) genera una enorme expectativa en la industria y, sobre todo, entre grandes intérpretes que sueñan con trabajar con él. Brooks acumula ocho nominaciones a los premios Oscar (una de ellas, como productor de Jerry Maguire: amor y desafío) y es uno de los siete artistas que lograron la proeza de ganar tres estatuillas (a mejor película, dirección y guión) por un mismo film, La fuerza del cariño, en la ceremonia de 1984.

Sin embargo, su más reciente largometraje, ¿Cómo saber si es amor? (How Do You Know es el título original), fue recibido con críticas muy divididas y con cierta frialdad por el público (recaudó 30 millones de dólares en los cines norteamericanos). Así, y a pesar de contar con un elenco encabezado por cuatro figuras de renombre como Reese Witherspoon, Paul Rudd, Owen Wilson y Jack Nicholson, en la Argentina no se estrenó en las salas y acaba de ser lanzada de forma directa en DVD y Blu-ray por el sello Sony.

Comedia romántica sobre un triángulo sentimental, ¿Cómo saber si es amor? combina múltiples elementos (desde el ambiente del béisbol profesional hasta la corrupción en los negocios de las grandes corporaciones, pasando por la presencia de psicólogos, abogados y porteros de edificios como personajes secundarios), aunque en el fondo no es otra cosa que la historia de una treintañera frustrada, insegura y angustiada (Witherspoon) que debe decidirse entre el amor de su novio deportista, egocéntrico y mujeriego (Wilson) y el de un empresario también en plena crisis existencial (Rudd), que vive bajo la sombra de su padre manipulador (Nicholson).

La edición local de esta despareja pero interesante comedia de enredos incluye una amplia oferta de materiales adicionales: Extra Innings, un documental con el detrás de cámara y con declaraciones de los artistas; un compilado con graciosos errores cometidos por los actores durante el rodaje; escenas eliminadas, y comentario en audio de Brooks y Wilson.
Tres interesantes estrenos en el mercado hogareño
DVD
+ Blu-ray

El funeral, con el gran Robert Duvall; Se dice de mí, comedia con la ascendente Emma Stone; y La reina en el palacio de las corrientes de aire, el cierre de la trilogía Millennium, no pasaron por los cines argentinos.

-El funeral (Get Low). En 1938, en un pueblo rural de Tennessee, Felix Bush (el inmenso Robert Duval) decide terminar con cuatro décadas de reclusión autoimpuesta en su austera y pequeña cabaña ¿Cómo? Contrata al responsable de la casa de servicios fúnebres del lugar (el no menos notable Bill Murray) para que le organice un funeral anticipado, al que asisten casi 10.000 personas (la historia está inspirada en un caso real). El director Aaron Schneider (ganador del Oscar en 2004 por el corto Two Soldiers) debutó en el largometraje con un relato melancólico y con algo de comedia negra que evita los lugares comunes y que contó con el aporte de Sissy Spacek como un viejo amor del protagonista. Otro plus es la gran cantidad y calidad de extras que trae la edición local.

-Se dice de mí (Easy A). Si bien ya había tenido algunos papeles de cierto relieve en films como Tierra de zombies o Supercool, esta película resultó la consagración de una joven actriz (22 años) con futuro de estrella como Emma Stone, quien interpreta a una mediocre estudiante que decide aprovechar todo aquello que se dice de ella (en especial, rumores sobre su vida sexual) para escalar posiciones en el ámbito social y financiero. Amanda Bynes y Aly Michalka son sus compañeras; Thomas Haden Church y Lisa Kudrow, sus profesores; y Stanley Tucci y Patricia Clarkson, sus padres. El film -recibido con críticas muy elogiosas en los Estados Unidos- fue dirigido por Will Gluck, que ya había incursionado en la comedia de colegio secundario con su opera prima Fired Up! Además, Se dice de mí resultó un gran éxito comercial: costó 8 millones de dólares y recaudó 60 millones sólo en los cines norteamericanos.

-Millennium 3. A pesar de que las dos primeras entregas basadas en la popular saga literaria del sueco Stieg Larsson se estrenaron en los cines argentinos, el tercer y último capítulo (La reina en el palacio de las corrientes de aire) se editó de manera directa en DVD. Así, quienes quieran conocer el desenlace de las sórdidas aventuras de Lisbeth Salander y Michael Blomkvist deberán conseguirla en cajita o esperar a que llegue la remake que David Fincher está rodando en Hollywood.

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