El fantástico Sr. Zorro (Fantastic Mr. Fox) Dirección: Wes Anderson Editora: Fox
El talentoso realizador de Vivir del azar, Tres es
multitud, Los excéntricos Tenenbaum, Vida
acuática y Viaje a Darjeeling incursiona con esta
joyita en la animación y en el universo infantil.
A pesar de tener dos
nominaciones a los Oscar (mejor película de animación y mejor música) y de haber
ganado una decena de premios de las asociaciones de críticos, a pesar de haber
recaudado más de 20 millones de dólares sólo en los cines norteamericanos, a
pesar de estar basada en un popular libro del autor británico Roald Dahl, a
pesar de contar en las voces originales de George Clooney, Meryl Streep, Jason
Schwartzman, Bill Murray, Michael Gambon, Willem Dafoe y Owen Wilson, y a pesar
del prestigio de su director Wes Anderson, El fantástico Sr.
Zorro se estrenará en la Argentina de forma directa para el mercado
hogareño en los próximos días.
El film funciona tan bien en términos
visuales (apelando a técnicas artesanales que remiten a los trabajos de la
productora inglesa Aardman como Pollitos en fuga o
Wallace y Gromit, la batalla de los vegetales) como en la
combinación de comedia y aventuras que el relato original de Dahl -de quien Tim
Burton llevó al cine Charlie y la fábrica de chocolate-
propone.
Las delirantes desventuras del Sr. Zorro (Clooney), su esposa
Felicity (Streep) y sus familiares y amigos -que se enfrentan a la ira de una
turba de campesinos hartos de que ellos les roben sus pollos- están llenas de
hallazgos narrativos y estéticos. Para el desarrollo de la técnica stop-motion
(se filma cuadro por cuadro) y el trabajo con 535 marionetas, Anderson contó con
el asesoramiento de su amigo Henry Selick, el genial animador de El
extraño mundo de Jack, Jim y el durazno gigante
y Coraline y la puerta secreta.
La edición local de esta
joya de la animación infantil (y para toda la familia) incluye dos documentales
dedicados al elenco reunido (cuyas voces originales se pueden disfrutar en la
versión subtitulada) y al trabajo para la concepción del personaje
protagónico.
(Esta nota fue publicada previamente en La
Nación)
Confesiones de una prostituta de lujo (The Girlfriend Experience) Dir.: Steven Soderbergh Editora: Transeuropa
El prolífico Soderbergh (dirigió 22 films en dos décadas), alterna grandes
producciones para Hollywood, como la saga de La gran estafa,
con películas independientes y experimentales. A esta segunda
categoría pertenece Confesiones de una prostituta de
lujo.
La película -filmada en apenas 14 días con un presupuesto
que no llegó a los dos millones de dólares- retrata el mundo de las prostitutas
de lujo de Manhattan a partir de las experiencias cotidianas de Chelsea, una
joven que cobra 10.000 dólares la noche por acompañar a poderosos
empresarios.
De hecho, el film dedica buena parte de sus escasos 77
minutos a retratar la creciente angustia de financistas y ejecutivos que se
desahogan frente a la protagonista ante las millonarias pérdidas que les provoca
la crisis económica global.
Otra de las rarezas de la propuesta -además
de las búsquedas de los guionistas Brian Koppelman y David Levien y del estilo
narrativo que le imprime Soderbergh- es la elección para el papel principal de
una conocida estrella veinteañera del cine porno, como Sasha Grey, que sale más
que airosa del desafío.
Parece que Soderbergh no tiene suerte en el
mercado argentino, ya que en las últimas horas Warner Bros. desistió de estrenar
en cines El desinformante, el más que interesante thriller con
Matt Damon basado en una historia real. Ya la comentaremos, entonces, en este
mismo espacio. D.B.
En la Luna (Moon) Dirección: Duncan Jones Editora: Sony
Esta opera prima de ciencia ficción financiada de manera independiente y con muy bajo presupuesto, fue concebida en la línea de los clásicos exponentes del género de los años ’60 y ’70 por un joven guionista y director británico llamado Duncan Jones, hijo de... el mítico David Bowie.
Ganadora de cuatro premios (película, guión, actor y diseño de producción) en el Festival de Sitges 2009 (principal muestra dedicada al cine de género) y de los galardones al mejor film y al mejor realizador debutante en los 12º British Independent Film Awards (BIFAs), además de nominada en múltiples categorías para la próxima entrega de los BAFTA (los Oscar ingleses), En la Luna figuró también en numerosas distinciones y top 10 de entidades de críticos a ambos márgenes del Atlántico.
El largometraje, visto aquí sólo en en un par de proyecciones del último Festival de Mar del Plata, tiene todos los elementos básicos del cine de ciencia ficción (astronautas, robots "con sentimientos", clones, implantes cerebrales que incorporan recuerdos), pero está lejos de ser un mero vehículo para el gran espectáculo y el bombardeo de CGI para convertirse en un film existencialista (con algo del Tarkovski de Solaris y de 2001, odisea del espacio) sustentado en el inmenso triple trabajo de Sam Rockwell, único actor en pantalla que interpreta a varios clones encerrados en una base lunar operada por una corporación que explota allí un mineral que se utiliza como fuente de energía.
En En la Luna, lo visual (que está muy logrado a pesar de un presupuesto limitado) está siempre al servicio de la historia y de las emociones, mientras Jones demuestra ser un gran narrador y, por lo tanto, que el talento puede ser hereditario y que ya es mucho más que "el hijo de". La edición local trae comentarios del director, un especial sobre el trabajo con los efectos visuales y un documental con el detrás de escena.
(Esta nota fue publicada en La Nación del 9/1/2010)
Te amo, hermano / Brüno Directores: John Hamburg (Te amo...) / Larry Charles (Brüno) Editoras: AVH / Sony
Dos de las comedias más controvertidas y exitosas del año en el mercado de los
Estados Unidos acaban de ser editadas en la Argentina de forma directa en DVD.
Para disfrutar de dos intérpretes de excepción -y de estilos casi opuestos- como
Sacha Baron Cohen y el gran Paul Rudd.
Tanto Brüno, una sátira
muy extrema y políticamente incorrecta coescrita y protagonizada por Sacha Baron
Cohen, como Te amo, hermano, film sobre la amistad masculina
encabezado por Paul Rudd, constituyen dos interesantes exponentes del humor más
audaz y provocador que los grandes estudios están en condiciones de admitir y
financiar en estos tiempos.
Tras el inmenso suceso conseguido en 2006 con
Borat, el inglés Sacha Baron Cohen redobló la apuesta y llevó
al cine en Brüno (lanzamiento de Sony Pictures) a un personaje
todavía más polémico y revulsivo que aquel periodista de Kazajistán también
surgido de su ciclo televisivo Da Ali G Show. Su nueva creación es un gay
austríaco que conduce un programa sobre moda en su país y que está dispuesto a
todo para triunfar en Hollywood.
Siempre con Larry Charles en la
dirección, Cohen ofrece una sátira llena de vulgaridades, pero también de una
mordaz e impiadosa mirada sobre las contradicciones de la sociedad
estadounidense y, en especial, sobre las miserias del show-business. El film fue
recibido por algunas críticas laudatorias que aclamaron su desparpajo y por
otras que lo atacaron con dureza por su ofensa a las minorías étnicas y sexuales
a partir de los estereotipos. De todas maneras, Brüno sumó 60
millones de dólares en las salas norteamericanas y hasta se dio el gusto de
reunir a Bono, Elton John, Sting, Snoop Dogg, Slash y Chris Martin para un
delirante epílogo musical.
Todavía más sorprendente fue el éxito
comercial de Te amo, hermano (I Love You, Man es el título
original), modesta producción coescrita y dirigida por John Hamburg que recaudó
más de 70 millones de dólares en los cines estadounidenses entre marzo y mayo de
este año.
El gran Paul Rudd interpreta a Peter Klaven, un exitoso agente
inmobiliario que acaba de comprometerse con Zooey (Rashida Jones). Responsable,
atento y servicial, Peter es el candidato ideal no sólo para su novia sino para
todas las amigas y familiares de ella. El problema es que el protagonista casi
no tiene vida social con otros hombres y ni siquiera encuentra uno que pueda ser
su padrino de boda. Así, alentado por todas las mujeres que tanto lo aprecian,
inicia la búsqueda casi desesperada de un amigo. Tras múltiples tropiezos y
frustraciones, mientras intenta vender una mansión de Lou Ferrigno (que se
interpreta a sí mismo), conoce a Sydney Fife (Jason Segel), con quien pronto se
sentirá muy (demasiado) a gusto. John Favreau y J.K. Simmons son otros
intérpretes notables de este film que -al igual que Brüno-
llega en una edición acompañada por gran cantidad de interesantes materiales
adicionales.
(Esta nota fue publicada previamente en el diario
La Nación)
Río congelado (Frozen River) Dirección: Courtney Hunt Editora: Sony
Desde su estreno mundial, en enero de 2008, dentro de la competencia oficial del
Festival de Sundance (donde ganó el Gran Premio del Jurado), esta opera prima
indie no paró de recibir elogios y reconocimientos hasta llegar a
conseguir incluso dos nominaciones a los Oscar.
Luego de decenas de
galardones tanto para su realizadora como para sus dos protagonistas femeninas,
el círculo se cerro de la mejor manera: una candidatura al Oscar a la mejor
actriz para Melissa Leo y otra para la historia original concebida por Hunt. En
la Argentina, sin embargo, recién acaba de ser editada de manera directa en DVD
por el sello Sony.
Rodada con un presupuesto de apenas un
millón de dólares (en su paso por los cines recaudó cuatro veces esa cifra),
Río congelado describe la dura existencia de Ray Eddy (Leo),
una mujer que lucha como puede (tiene un empleo precario y su marido parece
haberla abandonado de forma definitiva) para educar a sus hijos varones de 15 y
5 años. Pero la protagonista no puede pagar en término las cuotas para comprar
la modesta casa en la que viven y, así, terminará buscando dinero extra cruzando
en su auto a inmigrantes ilegales de origen asiático desde Canadá a los Estados
Unidos con la ayuda de Lila Littlewolf (Misty Upham), una joven india mohawk con
la que mantiene una conflictiva relación.
Los bellos y desoladores
paisajes nevados a los que alude el título, la dinámica propia de una zona
fronteriza fuertemente patrullada por la policía y la tensión racial entre los
blancos y los pueblos originarios que viven en reservas le otorgan a este drama
femenino un contexto ideal que Hunt aprovecha en toda su dimensión. Una película
para descubrir y disfrutar.
(Nota publicada en el diario La
Nación)
Vals con Bashir Dirección;: Ari Folman Editora: Sony
Del mismo modo que Persépolis recorría el doloroso pasado del
pueblo iraní a través de las vivencias de su directora, Folman adopta también un
enfoque autobiográfico para rastrear las heridas políticas y humanas provocadas
por el conflicto entre Israel y Palestina.
Tomando como punto de
referencia la masacre cometida por el ejército Israelí (entonces encabezado por
Ariel Sharon) en los campos de refugiados de Sabra y Shatila en 1982,
Vals con Bashir se embarca en un rico y complejo ejercicio
de memoria histórica. A través de las imágenes del filme (marcadas por un
expresionismo sombrío y minimalista), Folman exorciza su propio sentimiento de
culpa, cuyo origen se encuentra en las atroces y traumáticos experiencias
vividas durante la guerra Guerra del Líbano.
La película misma se
estructura como un viaje a través de la memoria, intercalando fragmentos en los
que el director, junto a amigos y psicólogos, intenta derribar la amnesia que
nubla sus recuerdos, y otros en los que se evoca de forma onírica y estilizada
el horror de la guerra. Y es ahí donde el film alcanza sus mayores logros, en la
valiente y despojada mezcla de estrategias. Por una parte, la memoria de las
palabras (las entrevistas, los testimonios) y por la otra, la representación de
la memoria (el abordaje del subconsciente mediante una animación que esboza una
lírica del horror).
Sin distanciamiento irónico, sin el escudo del
humor, sin coartadas ni paracaídas, Waltz with Bashir sobrecoge por su audacia,
hasta el punto que sus defectos e irregularidades parecen mínimas ante el arrojo
conceptual de la propuesta.
Manuel Yáñez Murillo
Título: El casamiento de Raquel (Rachel Getting Married) Dirección: Jonathan Demme Sello: Sony
Sin haber pasado por los cines argentinos, se edita esta película del director de El silencio de los inocentes y Filadelfia por la que Anne Hathaway fue nominada al Oscar y al Globo de Oro y obtuvo múltiples galardones como la mejor actriz de 2008.
Este es un film que empecé detestando y que terminé admirando con reservas. De hecho, creo que lo más fascinante de la última película de Jonathan Demme es su imperfección. Mientras la tendencia actual del cine de Hollywood apunta hacia la redondez del acabado, origen de un cine aséptico, Demme, inspirado por la herencia de Cassavetes (aunque en Venecia críticos y periodistas insistían en revivir el Dogma de Lars von Trier), se atreve a dinamitar ciertas leyes de la ortodoxia actual. El casamiento de Raquel no entiende de arcos dramáticos, ya que se aposenta sin disimulo en un climax perpetuo, un territorio de alto voltaje emocional donde la cámara móvil y orgánica de Demme se entrega a la caza de un momento emoción pura ¿El problema? Resulta terriblemente difícil conquistar el territorio de lo sublime cuando se deja tan poco espacio para la trasgresión ¿Cómo extraer una pulsión fuera de lo común cuando no dejan de sumarse tópicos y clisés? Padres divorciados, un matrimonio interracial en el seno de una familia progresista, un soldado destinado a la guerra de Irak, una adicta al alcohol egocéntrica, un romance con otro ex-alcohólico…
Por momentos, parece que a Demme le importe más agradar al público que desafiarlo, pero poco a poco va abriendo interesantes grietas en el film, desequilibrando las secuencias, desplazando los picos melodramáticos a las esquinas del relato y situando en el centro los ritmos musicales de la celebración nupcial. Por momentos, el guión se disuelve en vívidas expresiones físicas (bailadas) del inconsciente colectivo, aunque siempre termina volviendo a la superficie, casi siempre por culpa del personaje central de la película, a la que da vida Anne Hathaway. Es justamente su lucimiento personal lo que termina restando puntos al conjunto del largometraje. Mientras la mayoría de los actores participa de un interesante juego colectivo, en el que la energía circula por entre sus cuerpos y rostros, la Hathaway se dedica a ser esa “gran actriz con posibilidades de Oscar” que todo espectador ha visto una y mil veces con diferentes rostros. Y así, a pesar de su incapacidad para llevar hasta las últimas consecuencias sus mejores hallazgos, El casamiento de Raquel es un film disfrutable.
Manuel Yáñez Murillo
Cuidado con el guardia (Observe and Report) Dirección: Jody Hill Editora: AVH
Se estrena en DVD -sin haber pasado antes por los cines argentinos- esta segunda
película del realizador de The Foot Fist Way y creador de la
serie de HBO Eastbound & Down: una de las revelaciones más
interesantes de la Nueva Comedia Americana.
La comedia es una de las
canteras de guionistas, directores y actores más importantes con que cuentan los
estudios de Hollywood. Frente a las fuertes inversiones que demandan las
películas de acción sustentadas en el despliegue de efectos visuales o a los
altos cachets que cobran las figuras consagradas en dramas o thrillers
políticos, los films humorísticos mantienen un costo comparativo bastante bajo y
se han convertido, por lo tanto, en el verdadero campo de experimentación de la
industria.
En este sentido, una de las apariciones más interesantes de
los últimos tiempos ha sido el libretista y realizador Jody Hill, de quien el
sello AVH estrenará en DVD el próximo miércoles 7 su segundo
largometraje: Cuidado con el guardia (Observe and
Report es el título original).
Luego de su opera prima
The Foot Fist Way y de Eastbound & Down,
su muy elogiada serie para la cadena HBO, Hill estrenó Cuidado con el
guardia, sátira que tiene como protagonista al prolífico Seth Rogen en
el papel del jefe de seguridad de un centro comercial. En principio, su tarea no
parece ir más allá de descubrir a ladrones de poca monta, pero la recurrente
aparición de un exhibicionista obliga a la intervención de un detective local
(Ray Liotta), que se convertirá en su principal rival.
El protagonista
-que vive con su madre alcohólica y que con el correr del film dará rienda
suelta a sus delirios de grandeza y se convertirá en un émulo del psicópata
Travis Bickle que Robert De Niro interpretara en Taxi Driver-
intentará, sin demasiada suerte, ingresar a la academia de policía y conquistar
a una empleada de la sección de cosméticos (Anna Faris).
La galería de
personajes -la mayoría de ellos de apariencia normal pero que esconden todo tipo
de traumas, miserias y perversiones- le sirve a Hill para cuestionar temas
candentes de la sociedad estadounidense, como la fascinación por la violencia (y
el culto por las armas) o el acoso a las minorías étnicas en una comunidad
dominada por la xenofobia y el racismo.
Recibida con críticas muy
dispares (algunas laudatorias y otras, demoledoras) tras su estreno
norteamericano en abril último, Cuidado con el guardia tuvo un
sólido recorrido comercial para una producción de bajo presupuesto con más de 24
millones de dólares recaudados sólo en las salas de los Estados Unidos.
(Esta nota fue publicada previamente en el diario La
Nación)
JCVD Dirección: Habrouk El Merchri Sello: Emerald
Jean-Claude Van Damme recapitula sus años de auge, de declive y de ostracismo en medio de un asalto armado para un desbordante film de acción basado en una lógica perfecta y en el que aparecen también desde la autoparodia hasta el drama familiar. La actuación del astro belga es notable.
La película se sostiene sobre un sólido andamiaje, una dirección portentosa y un sentido de la ironía más que convincente. Estructurada en torno al robo de un banco (al estilo de Tarde de perros, según las coordenadas de Casta de malditos/The Killing y filmada con un virtuosismo e inventiva visual propios de un Brian De Palma), JCVD tiene como protagonista al action-man belga Jean-Claude Van Dame, que se interpreta a sí mismo con un alto sentido de la autoparodia, encarnando a una vieja gloria de cine arruinada y sumida en una batalla legal por la custodia de su hija.
Una estrategia que puede remitir al ¿Quieres ser John Malkovich?, de Spike Jonze, pero que está todavía más cerca, a nivel conceptual, del trabajo de Pedro Costa con Vanda Duarte en las últimas películas del director portugués. Un relación particularmente pertinente si nos detenemos con atención sobre el larguísimo monólogo en plano-secuencia en el que, a mitad de película (y mediante un flagrante shock Kiarostámico - ruptura en abismo), Van Dame relata, de frente a cámara, su auge al panteón de la fama hollywoodense y su caída a los infiernos de la droga. Entonces surgen las lágrimas del hombre, lágrimas de verdad, que sin embargo se convierten súbitamente en puñales envenenados cuando Van Damme detiene el relato autobiográfico y retorna a la ficción del robo, sin corte de montaje de por medio. Pero continúan las lágrimas, que ahora son de ficción, son de JCVD, el personaje, el héroe trágico y crepuscular. Ya sólo quedan unas lágrimas por brotar: las del buen espectador, capaz de emocionarse ante un destello de genuina honestidad y maestría.
Manuel Yáñez Murillo
Un gran día para ellas Dirección: Bharat Nalluri Editora: AVH
Basada en la novela homónima de Winifred Watson, Miss Pettigrew Lives for a Day -tal el título original- es una encantadora comedia de enredos laborales y amorosos ambientada en la convulsionada Londres de 1939, muy poco antes del inicio de la Segunda Guerra Mundial.
El film contó con el aporte de dos guionistas de lujo como David Magee (Descubriendo el País de Nunca Jamás) y Simon Beaufoy (Todo o nada: El Full Monty y reciente ganador del Oscar por Slumdog Millionaire).
Dirigida por el cineasta indio Bharat Nalluri, Un gran día para ellas se sustenta no sólo en un guión con un ritmo y un brillo propios del humor físico y de los diálogos filosos de la screwball-comedy sino también en el carisma y el talento de sus dos heroínas: Frances McDormand (Fargo) y Amy Adams (Encantada).
Guinevere Pettigrew (McDormand), una institutriz madura y sin familia, es despedida por su patrona y queda -literalmente- en la calle. Desesperada, roba un contacto de la agencia de empleo que ya no quiere darle nuevas oportunidades y terminará durante las siguientes 24 horas como “secretaria de asuntos sociales” de Delysia Lafosse (Adams), una ambiciosa cantante, actriz y aspirante a estrella que se las ingenia para sostener las relaciones afectivas con sus tres pretendientes: el dueño de un club nocturno (Mark Strong), un productor teatral y Don Juan (Tom Payne) y un pianista (Tom Payne). Por su parte, Pettigrew –una mujer de clase baja que de pronto se verá inmersa en el glamour del ambiente artístico y los excesos de la aristocracia- también conseguirá varios admiradores, entre ellos un diseñador de ropa interior interpretado por el gran Ciarán Hinds.
La fotografía de John de Borman y el diseño de producción de Sarah Greenwood son otros notables aportes para esta película rodada en los estudios británicos de Ealing que tuvo una muy entusiasta respuesta de crítica y de público durante su paso por los cines norteamericanos.
(Esta nota se publicó previamente en el diario La Nación).
Destellos de genio (Flash of Genius) Dirección: Marc Abraham Editora: AVH
Este film puede ser encasillado dentro del género de las biopics, pero el Robert Kearns que Greg Kinnear interpreta aquí de forma magistral está desprovisto por completo del magnetismo, del talento y de las facetas extraordinarias de tantos héroes del cine estadounidense.
Y, sin embargo, su historia es simbólica de uno de los valores fundacionales de la sociedad estadounidense: la posibilidad de que un simple individuo encuentre su reivindicación incluso en medio de un sistema dominado por poderosas corporaciones.
Kearns, un profesor de ingeniería eléctrica de Detroit, padre de seis hijos e inventor a pequeña escala, tuvo la idea de desarrollar un limpiaparabrisas parpadeante, intermitente (que se siguen utilizando hasta hoy), y de asociarse con un par de empresarios con la idea de fabricarlos para Ford. Pero, tras un acuerdo con la compañía automovilística, ésta se apropió de su invento y lo incorporó luego a sus nuevos modelos.
Este film dirigido por el debutante Marc Abraham -un prolífico y prestigioso productor- está ambientado entre 1953 y 1982 y se centra en la obsesiva búsqueda que emprende Kearns para obtener una admisión pública por parte del gigante Ford, aún a costa de perder a su familia, su prestigio, su trabajo y su salud física y mental.
Si la primera mitad del film es un típico drama familiar, la segunda resulta un atrapante thriller judicial en el que Kearns -que se representó a sí mismo en el multimillonario duelo legal- litiga contra los más despiadados abogados. Alan Alda, Dermot Mulroney y Lauren Graham completan el excelente elenco de este film sobre el Gran Sueño Americano que remite a películas como Tucker, de Francis Ford Coppola, y a buena parte de la filmografía de Frank Capra.
(Esta nota fue publicada previamente en el diario La Nación).
Woodstock: 3 días de paz y música Dirección: Michael Wadleigh Editora: AVH
Pocos días antes de que se celebre el 40º aniversario del concierto más
importante en la historia del rock (15 al 17 de agosto de 1969), el sello AVH
lanzó la edición de colección (una lujosa caja de cuatro discos) del
documental Woodstock: 3 días de paz y música.
El
box incluye el documental con el corte del director Michael Wadleigh (son casi
cuatro horas contra las tres que duraba la versión original) y casi cinco horas
de materiales adicionales con imágenes de actuaciones inéditas hasta
ahora.
El director’s cut de Wadleigh ya se había estrenado en 1994, pero
es la primera vez que se presenta en la Argentina con una edición digital de
excelente calidad de imagen y sonido. Esta nueva versión del film que ganó en
1971 el premio Oscar al mejor documental incluye 45 minutos nunca vistos sobre
aquel mítico encuentro que se constituyó en la máxima expresión de la cultura
hippie y del movimiento pacifista que se oponía a la guerra de
Vietnam.
Rodado con cinco cámaras de 16 milímetros y editado nada menos
que por un entonces jovencísimo Martin Scorsese (que también fue asistente de
dirección), Woodstock: 3 días de paz y música resulta un fresco
de época (tanto sociopolítico como musical) insoslayable para comprender en toda
su dimensión el fervor propio de la década de los ‘60.
Pero si este
documental en versión ampliada ya es de por sí fascinante, los cinéfilos y
melómanos encontrarán en los extras contenidos en los discos 3 y 4 otros motivos
de regocijo. El especial Woodstock: Untold Stories ofrece tres
horas de actuaciones -muchas de ellas nunca vistas- de Joan Baez, Santana,
Country Joe and the Fish, Grateful Dad, Mountain, Creedence Clearwater Revivial,
The Who, Johnny Winter, Paul Butterfield, Jimi Hendrix, The Jefferson Airplaine,
Canned Heat y Joe Cocker, entre otros; mientras que el documental
Woodstock: del festival a la película recorre durante 105 minutos los
principales aspectos del concierto y de la producción cinematográfica con
testimonios del Wadleigh, de Scorsese, del productor ejecutivo del evento,
Michael Lang, y de otros protagonistas.
Juegos sádicos (Funny Games U.S.) Dirección: Michael Haneke Editora: Gativideo
Llega al DVD la controvertida remake que el propio Haneke hizo en los Estados
Unidos con Naomi Watts, Tim Roth y Michael Pitt de su film austríaco
Funny Games (1997) y que por estos días también se puede ver en
diversos horarios por la señal de cable premium HBO.
Hace dos meses,
Michael Haneke ganó la Palma de Oro del Festival de Cannes con el drama
histórico The White Ribbon. Dos años antes de obtener el
consagratorio premio, este director alemán que ha desarrollado buena parte de su
filmografía en Austria y Francia incursionó por primera vez en la industria
norteamericana con Funny Games U.S., remake de la película que
el propio Haneke había rodado en 1997. Esta nueva versión es casi idéntica a la
original, aunque -claro- se hizo en inglés y con actores famosos. Aquí, el sello
Gativideo la lanza con el título local de Juegos
sádicos.
Más allá de algunos mínimos e insignificantes cambios
(como la utilización de teléfonos celulares o algunas referencias locales), la
versión estadounidense de Funny Games repite en muchos casos
plano por plano la narración de la original austríaca rodada una década antes.
Esta decisión de Haneke reavivó una polémica que ya había generado Gus Van Sant
cuando decidió “calcar” Psicosis, el clásico de Alfred Hitchcock.
Haneke
eligió a Naomi Watts y Tim Roth para que interpretaran a un matrimonio burgués
con un hijo que luego de instalarse en su casa de veraneo son aterrorizados y
vejados por parte de dos psicóticos adolescentes (Michael Pitt y Brady Corbet),
que dan rienda suelta a sus más bajos instintos.
El director de
Código desconocido, La pianista y Caché:
Escondido justificó la idea de volver a filmar en inglés su propio
guión en el hecho de que el público norteamericano se resiste a ver películas
extranjeras con subtítulos. Sin embargo, esta producción de 15 millones de
dólares de presupuesto en la que participó el estudio Warner Bros. no tuvo la
respuesta esperada tras su estreno comercial en casi 300 salas. Por lo visto,
esta propuesta llena de situaciones de violencia degradante resultó demasiado
extrema para el espectador medio de los Estados Unidos.
(Esta nota fue
publicada en el diario La Nación)
Pingpong/2006 Dir.: Matthias Luthardt Sello: Z Films
Una de las principales sorpresas de la sección Semana de la Crítica del Festival
de Cannes de 2006 fue esta opera prima del guionista y realizador alemán (aunque
nacido en Holanda) Matthias Luthardt, que acaba de ser lanzada de manera directa
en formato DVD por la compañía Z Films.
Comparado por no pocos críticos
con el cine de Michael Haneke en su impiadosa exposición de los secretos,
mentiras, contradicciones y miserias de la burguesía, este debut de Luthardt
(posteriormente filmó Jesus Loves You) arranca con la
descripción de la plácida vida de una familia de clase media integrada por el
matrimonio entre Paul (Sebastien Urzendowsky) y Anna (Marion Mitterhammer) y su
volatil hijo adolescente llamado Robert (Clemens Berg), que se dedica a tocar el
piano.
Pero esa idílica existencia cambia por completo cuando sin previo
aviso arriba a la casa Stefan (Falk Rockstroh), el sobrino de 16 años que acaba
de sufrir el suicidio de su padre Frank. La inmediata atracción que el recién
llegado siente por su tía, la competencia con su primo y un viaje laboral que
debe emprender Paul hacen que la situación se torne cada vez más compleja. Así,
la tensión y la violencia contenidas terminarán por explotar de la peor manera.
Este profundo drama psicológico con algunos toques de humor negro está
sustentado en notables actuaciones y -más allá de algunos momentos en que cae en
la obviedad y la explicitud- en la sorprendente madurez narrativa de Luthardt.
La edición local incluye los siguientes materiales adicionales: avance de cine,
ficha técnica y artística, sinopsis, galería de fotos y lista de premios
obtenidos.
(Nota publicada previamente en La
Nación)
Mal ejemplo (Role Models) Dirección: David Wain Editora: AVH
Paul Rudd y Seann William Scott son los protagonistas de este debut en Hollywood del director de culto David Wain. Esta comedia financiada por un gran estudio (Universal) resulta, de todas maneras, tan interesante como sus anteriores producciones filmadas con bajos presupuestos.
Aunque no es una estrella de la nueva comedia norteamericana como sus colegas Judd Apatow o Adam McKay, el guionista, director, productor (y a veces también actor) David Wain ha alcanzado un estatus de “culto” gracias a películas independientes (Wet Hot American Summer, The Ten) y series televisivas (The State, Wainy Days) que lo ubicaron entre las principales revelaciones dentro de un género muy codiciado por los grandes estudios de Hollywood.
Por lo tanto, no sorprendió que una major como Universal apostara por él y le diera 28 millones de dólares (10 veces más que los presupuestos de sus anteriores largometrajes) para rodar Mal ejemplo (Role Models es el título original), guión coescrito por Wain y su protagonista, Paul Rudd, que resultó todo un éxito de crítica y de público, ya que recaudó más de 67 millones sólo durante su paso por las salas norteamericanas. Aquí, como suele ocurrir con las comedias estadounidenses que no tienen a una figura convocante como Jim Carrey o Ben Stiller al frente, fue editada de manera directa en DVD por el sello AVH.
Rudd (visto en El objeto de mi afecto y Virgen a los 40) interpreta a Danny, empleado desde hace diez años de una compañía que vende bebidas energizantes y cuya especialidad es dar charlas en las escuelas contra el consumo de drogas, siempre acompañado por su amigo Wheeler (Seann William Scott). En pocas horas, sin embargo, su vida se desbarranca: se queda sin empleo, sin novia (Elizabeth Banks) y es arrestado. Tanto él como su compinche deberán cumplir una orden judicial de 150 horas de trabajo comunitario con niños en problemas para evitar una condena en la cárcel.
Así, Danny y Wheeler deberán someterse a los dictados de la responsable de la ONG en la que deberán trabajar como voluntarios (Jane Lynch) y, también, a los caprichos de los dos niños que les tocan en suerte. Danny tendrá que acompañar a Augie (Christopher Mintz-Plasse) en las ridículas batallas que realizan fanáticos de las historias medievales, mientras que Wheeler deberá lidiar con Ronnie (Bobb'e J. Thompson), un despiadado niño afroamericano de 10 años.
Con un muy inspirado humor negro que se ríe de los arquetipos y de las contradicciones de la corrección política, con un impecable timing tanto para el gag físico como para el duelo verbal, con un excelente elenco y con una gran sensibilidad para reivindicar a sus personajes, Mal ejemplo surge como una muy interesante propuesta de la comedia más disparatada y ratifica a Wain como uno de sus principales exponentes.
(Nota publicada en la edición del 27/6/2009 del diario La Nación)
Big Bang Love (2006) Dirección: Takashi Miike Editora: 791cine/AVH
Tras un breve paso por el Arte Cinema, se editó este audaz film del prolífico director japonés sobre la estrecha relación que se establece dentro de una prisión entre dos personajes opuestos entre sí (uno introvertido y otro de fuerte presencia) que deben enfrentar un contexto violento.
El realizador de películas tan diversas como Audition, la saga de Dead or Alive, The City of Lost Souls, Agitator, The Happiness of the Katakuris, Gozu, One Missed Call y Detective Story) combina con virtuosismo y y un apuesta por el artificio escenas de artes marciales, melodrama y hasta coreografías musicales para un film bastante perturbador. Materiales adicionales: galería de fotos, trailer y avances de próximos estrenos.
El club de los suicidas (2002) Dirección: Sono Sion Editora: SBP
En una de las primeras imágenes de El club de los suicidas, 54
adolescentes de una escuela secundaria se toman de la mano en el andén de una
estación de subte de Tokio y, a la cuenta de tres, se arrojan juntas al paso del
primer tren en un verdadero baño de sangre.
Con esa escena desgarradora
arranca esta película del director japonés Sono Sion que pudo verse hace ya seis
años en el Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente (BAFICI) y
que llegó al mercado hogareño gracias a una edición en DVD del sello
SBP.
Esta extraña combinación entre el policial (hay un experimentado
detective que sigue las pistas que va dejando una cadena de suicidios), el
terror más sangriento y una mirada satírica sobre el comportamiento social,
aborda cuestiones muy en boga como la paranoia colectiva y los códigos y hábitos
de los jóvenes ligados en muchos casos al uso de las nuevas tecnologías y al
fanatismo por estrellas del pop.
Este exponente del j-horror -género que
popularizó a la producción japonesa de los últimos años gracias a películas de
directores como Takashi Miike, Kiyoshi Kurosawa, Hideo Nakata y Takashi Shimizu-
es una buena forma de acercarse al siempre provocativo cine de Sono Sion, de
quien hace pocas semanas se conoció también en la 11ª edición del BAFICI su más
reciente trabajo titulado Love Exposure.
(Publicada
previamente en el diario La Nación)
Johnnie To x 4: Angeles vengadores 1 y 2 + Election 1 y 2 Dirección: Johnnie To Editoras: SBP y AVH/791cine
Con los títulos de Angeles vengadores 1 y 2, el sello SBP editó la saga de The Heroic Trio, films dirigidos en 1993 por el prolífico To en Hong Kong, mientras que AVH y 791cine lanzaron Election y Election 2.
Angeles vengadores 1 y 2 combinan acción, artes marciales, humor, ciencia ficción y efectos especiales para narrar las aventuras de tres superheroínas interpretadas por estrellas asiáticas como Michelle Yeoh, Anita Mui y Maggie Cheung.
Si bien las tramas y varios elementos de ambas películas remiten a varias historias clásicas de superhéroes surgidos de la historieta y del cine occidentales, To opta en estos casos por una narración audaz, desprejuiciada y desaforada, que no le teme al caos ni al ridículo, y que apelan a unos trucos visuales muy artesanales que hoy -con la evolución tecnológica- resultan bastante precarios.
De todas maneras, ambos largometrajes fueron decisivos no sólo en las carreras del director y de sus tres actrices sino también en la proyección internacional del cine de género made in Hong Kong. Desde el cine de Olivier Assayas (Irma Vep) hasta el de Quentin Tarantino (Kill Bill), pasando por una superproducción como El tigre y el dragón, se vieron influidos por esta película que finalmente llega a los videoclubes locales.
Como para completar el panorama de To -de quien ya se habían editado títulos como Fulltime Killers, Exiliados y Ayer otra vez-, cabe acotar que ya están disponibles Election y Election 2, notable díptico sobre el enfrentamiento entre distintas bandas mafiosas y policías en esa fascinante y contradictoria (por su mezcla de tradición y modernidad) isla que es Hong Kong.
El sello 791 acaba de lanzar una edición que incluye Naturaleza muerta -ganadora del León de Oro del Festival de Venecia 2006- y Dong, documental inédito de 67 minutos rodado en la misma época y en los mismos lugares que el largometraje.
A los 38 años y con películas como El carterista, Platform, Placeres desconocidos, The World, Useless y 24 City, Jia Zhang-ke se ha consolidado como el referente más importantes del nuevo cine chino tanto por la categoría artística de sus trabajos de ficción y sus documentales como por su postura crítica que le ha valido un duro enfrentamiento con la censura oficial.
Naturaleza muerta describe las búsquedas que emprenden por separado un minero y una enfermera para reencontrarse con sus familias en las inmediaciones del río Yangtze, en la época previa a la inundación planificada y controlada de una amplia zona (el nivel del agua sube hasta los 156 metros) por la construcción de las Tres Gargantas, una de las represas y centrales hidroeléctricas más grandes del mundo, que obligó a relocalizar a más de dos millones de personas. La gente es forzada a abandonar sus hogares, se trabaja contra reloj para demoler las casas y desinfectar las montañas de escombros y los vecinos pelean con las autoridades del Partido Comunista por las escasas compensaciones económicas que reciben, mientras crece el poder de la nueva clase empresarial, la mayoría de la población vive en condiciones miserables, y aumentan la marginalidad, la prostitución y la violencia callejera con jóvenes que imitan a los gánsteres de las películas de Hong Kong.
Esa mirada desesperanzada, casi apocalíptica, sobre el colapso de la vieja China y la contracara de esa imparable locomotora industrial se mantiene en Dong, documental rodado en los mismos lugares y en paralelo a Naturaleza muerta, con la que hasta comparte algunas tomas. En Dong (Oriente), el director sigue con su cámara HD al pintor Liu Xiaodong por la derruida ciudad china de Fengjie y por la capital tailandesa (Bangkok). Esta suerte de combinación entre El sol del membrillo, de Victor Erice, y En construcción, de José Luis Guerín, es un registro que combina su carácter antropológico con una descripción del proceso creativo de un gran artista.
La edición local incluye en un DVD 9 las casi tres horas de ambas películas, amplia información sobre Dong y el avance de cine, una galería de fotos y la síntesis argumental de Naturaleza muerta.
Nick & Norah, una noche de música y amor Dirección: Peter Sollett Editora: LK-Tel
Entre las sorpresas del 11º BAFICI figuraron dos comedias románticas de EE.UU.
sobre conflictos adolescentes: Adventureland, film de Greg
Mottola que se anuncia para junio; y Nick & Norah, una noche de
música y amor, que LK-Tel lanzó en DVD y Blu-ray.
Este
largometraje de Peter Sollett (director de la aclamada Raising Victor
Vargas) narra la historia de Nick (Michael Cera, visto en La
joven vida de Juno y Supercool) y Norah (Kat
Dennings), dos adolescentes que se conocen de forma casual y que luego
compartirán durante una interminable noche desventuras y confesiones íntimas,
mientras tratan de encontrar el club nocturno en el que se realizará un show
sorpresa de su banda favorita.
Película sensible y emotiva sobre los
miedos y sueños juveniles, Nick & Norah, una noche de música y
amor (Nick & Norah’s Infinite Playlist) es una
extraña combinación entre las clásicas comedias adolescentes de John Hughes y
las recientes producciones de Judd Apatow con elementos que pueden remitir a la
melomanía de Alta fidelidad, al romanticismo y al existencialismo del díptico
Antes del atardecer-Antes del amanecer, de Richard Linklater, y
al desenfreno nocturno y la utilización de las locaciones de Manhattan de
Después de hora, de Martin Scorsese.
Como en toda
película en la que la música juega un papel fundamental en la relación entre los
protagonistas y en el desarrollo de la trama, durante los 89 minutos suenan casi
40 canciones, que van desde Devendra Banhart hasta Billy Joel, pasando por Army
Navy y Bishop Allen. La edición local llega pletórica de materiales adicionales:
escenas eliminadas y alternativas, entrevistas, comentarios en audio,
documentales sobre la producción, un video-diario, fotos y hasta especiales con
marionetas y animación.