Entusiasmo
por Diego Batlle | 11.09.2007
Es inevitable. Cuando una película (y muy especialmente una producción de Hollywood) recibe reseñas laudatorias, de forma automática e inmediata se desata una violenta "contraofensiva" denostando la opinión de los críticos. Ocurrió en estos días con Bourne: el ultimátum y seguirá pasando ¿Es un pecado que elogiemos con pasión una película norteamericana que realmente nos gusta?
Con sólo repasar algunos sitios (como LaNacion.com), blogs (como el siempre interesante de 791cine) o las cartas recibidas (como la muy bien fundamentada de Mauricio Gasparini que publicamos en OtrosCines.com) vemos que hay una tendencia a ofenderse, como si los críticos -que durante buena parte del año somos acusados por otro sector del ambiente de defenestrar al cine de Hollywood a puro prejuicio- fuésemos unos emisarios del Diablo, unos fabuladores o (algunos lo pensarán) mercenarios a sueldo de las majors.
El entusiasmo (sea compartido por varios críticos o simplemente a cargo de uno solo) debe ser reivindicado, mucho más en estos momentos de apatía por un cine (estadounidense o del resto del mundo) que ofrece pocas oportunidades para la emoción y el apasionamiento genuinos. Por eso, no sólo ratifico que Bourne: el ultimátum o Ratatouille (por nombrar otro tanque de Hollywood reciente) son dos obras maestras sino que lo hago con todo el entusiasmo posible. Que no decaiga.
|