Cannes 08
Para Martel y Trapero, "esta es una gran noticia para todo el cine argentino"
Diego Batlle
En diálogo con OtrosCines.com, Pablo Trapero y Lucrecia Martel coincidieron en que se trata de un hecho histórico que debería servir para reimpulsar a la producción nacional.
Pablo Trapero y Martina Gusmán están con un pie en el avión con la copia terminada de Leonera, Lucrecia Martel se encuentra en París y la productora Verónica Cura corre de un lado para otro para llegar a tiempo con los detalles que faltan para finalizar a tiempo La mujer sin cabeza. Pero todos se hicieron unos minutos para compartir con OtrosCines.com la inmensa alegría de saber que formarán parte de la historia de grande de Cannes, el ámbito consagratorio para cualquiera que se dedica al cine.
Trapero sólo estuvo una vez en Cannes con El bonaerense, seleccionada para Un Certain Régard, ya que Mundo grúa y Familia rodante participaron en Venecia, mientras que Nacido y criado lo hizo en Roma. "Alguna vez, por decisiones de los coproductores y vendedores europeos, tuvimos que decirle que no a Un Certain Régard, pero por suerte esta vez no hubo que rechazar nada", dijo un eufórico Trapero.
"Esta es una película que quiero mucho por su tema (narra la vida de las mujeres que crian a sus hijos en el pabellón especial de una cárcel) y que he podido hacer probando nuevas fórmulas artísticas y de producción. Yo siempre voy cambiando, esta vez la hicimos con la empresa coreana Cineclick Asia, que también se encarga de las ventas internacionales, con VideoFilmes, de Walter Salles y con Patagonik. Tres países periféricos, lo que marca que hay posibilidades de coproducir por fuera de los circuitos tradicionales europeos".
Martina Gusmán, productora ejecutiva y notable protagonista de Leonera (encarna a una estudiante universitaria embarazada que un día se despierta ensangrentada y que al poco tiempo es enviada a prisión acusada de un crimen pasional, y en ese ámbito da a luz y cria a su hijo), indicó que "nos enteramos hace pocas horas por un llamado de Thierry Frémaux, director artístico del festival. Sabíamos que a él le gustaba mucho la película, pero creíamos que quedaba la de Martel o la nuestra, por suerte eligieron a ambas".
"También seleccionaron a la de Walter Salles (Linha de passe), que es coproductor de Leonera, a las de Lisandro Alonso y Pablo Fendrik para las paralelas, a algunos cortos, al documental sobre Maradona y a las películas de Soderbergh sobre el Che. Parece que será un Cannes muy argentino", agregó Trapero. "Es una circunstancia muy favorable que nuestro cine no debería dejar pasar".
Del otro lado del teléfono, desde París, donde se encuentra finalizando la mezcla de sonido, Lucrecia Martel luce tan exultante como Trapero: "Parece que vamos a invadir Cannes, un verdadero lujo que el cine argentino debería poder aprovechar para tomar un nuevo impulso en el contexto internacional, donde veníamos un poco en declive".
La mujer sin cabeza, que se centra en las extrañas sensaciones de una mujer (María Onetto) luego de un accidente automovilístico en una ruta, en el que cree haber atropellado a alguien, es también un coproducción entre empresas de varios países: Aqua Films (la compañía de Verónica Cura y Enrique Piñeyro), la española El Deseo, de los hermanos Pedro y Agustín Almodóvar; y las italianas R&C Produzione y Teodora Films.
"La experiencia con Aqua Films fue muy positiva en todos los aspectos; la preproducción, el rodaje y una posproducción en la que por primera vez trabajé con la digitalización del negativo. El intermedio digital es más lento y cansador, llegué con las últimas energías, pero también te otorga muchas más posibilidades para trabajar la imagen. Estoy muy contenta con la colaboración con Verónica, alguien a quien no conocía. Ahora estoy trabajando la mezcla de sonido con la misma persona con que hice La ciénaga y espero terminar aquí en París para el 7 u 8 de mayo", explicó la talentosa directora salteña.
Respecto de su relación con los hermanos Almodóvar (que ya habían cofinanciado La niña santa), Martel indicó: "Con ellos sí nos conocíamos y son de primera, están todo el tiempo pendientes de si necesitás algo a nivel de producción, ya que no se meten para nada en el terreno narrativo. Es gente muy atenta".
"Para nosotros -indicó Cura- es un placer trabajar con alguien tan profesional y perfeccionista como Lucrecia en todas las etapas de un proyecto así. Como productores sólo tuvimos que acompañarla en el proceso. Para nuestra compañía estar vinculada a una película de esta jerarquía y, como regalo, poder estrenarla en la competencia de Cannes es todo un lujo", opinó Cura, que viajará junto con Piñeyro, Martel y Onetto a transitar la mítica alfombra roja de la Croisette.
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