Cannes 08
El top 30 y 10 "bonus" a modo de balance
Diego Batlle, desde Cannes
Entre les murs (foto), del francés Laurent Cantet; y La mujer sin cabeza, de la argentina Lucrecia Martel, encabezaron el listado personal de las mejores películas vistas por este enviado durante la edición número 61 de la principal muestra del mundo.
Todo listado, se sabe, es caprichoso, íntimo, subjetivo, parcial. Uno no puede ver todas las películas, algunas las aprecia cansado, malhumorado, con dolor de muelas, con hambre o pensando en otra cosa. Así y todo, con una decena de años consecutivos cubriendo Cannes, uno ya tiene bastante gimnasia y profesionalismo como para darse cuenta cuándo un film tiene valores que lo diferencian del inmenso universo de las producciones convencionales y cuáles no.
Pude ver durante los agotadores pero estimulantes 12 días de Cannes 46 películas que, sumadas a las 4 que ya había apreciado en Buenos Aires, suman una buena cosecha de 50 títulos. Vi los 22 largometrajes de la competencia por la Palma de Oro, 7 de las 14 películas que se proyectaron en la sección oficial pero fuera de concurso, 9 de las 20 de Un Certain Régard (para casi todos los críticos, la gran revelación de este año), 11 de los 22 títulos de la siempre interesante Quincena de Realizadores y apenas una (La sangre brota) de la Semana de la Crítica, la muestra que casi todos nos vemos obligados a relegar a la hora de elegir el recorrido diario.
Aquí va, entonces, mi "palmarés" personal con las 30 películas inolvidables de este Cannes (todas tienen de 7 puntos para arriba):
1- Entre les murs (Francia), de Laurent Cantet (Competencia oficial). Con sensibilidad y sin bajadas de línea, el director de Recursos humanos y El empleo del tiempo expone los problemas de la educación pública y los conflictos de la adolescencia.
2- La mujer sin cabeza (Argentina), de Lucrecia Martel (Competencia oficial). Un film narrado desde el punto de vista de una mujer en estado de shock, supendida. El virtuosismo de la directora hace de cada plano una obra de arte. Fue injustamente menospreciada por la mayoría de los críticos.
3- Waltz with Bashir (Israel), de Ari Folman (Competencia oficial). Reconstrucción documental, pero a través de la animación, de las memorias de un ex soldado que participó en abusos y matanzas durante la guerra. Una nueva forma de contar la historia.
4- Liverpool (Argentina), de Lisandro Alonso (Quincena de Realizadores). El director viaja ahora a Tierra del Fuego y construye un enigmático y fascinante retrato de un marino con un pasado oscuro y un presente ídem.
5- El cant dels ocells (España), de Albert Serra (Quincena de Realizadores). El realizador de Honor de Cavalleria cambia al Quijote y Sancho Panza por los Tres Reyes Magos y el resultado es el mismo: belleza y radicalidad extremas.
6- Leonera (Argentina), de Pablo Trapero (Competencia oficial). La vida de una joven que debe aprender a criar y a luchar por su hijo tras las rejas. Gran trabajo de Martina Gusmán.
7- Of Time and the City (Gran Bretaña), de Terence Davies (Funciones Especiales). Todo el lirismo y la sensibilidad de este gran maestro inglés en un documental/ensayo sobre la historia de su Liverpool natal y de su gente.
8- Serbis (Filipinas), de Brillante Mendoza (Competencia oficial). La cotidianeidad de la familia de dueños y de los empleados que trabajan en un decadente cine erótico. Pura potencia, caos y talento.
9- El silencio de Lorna (Bélgica), de los hermanos Dardenne (Competencia oficial). Sin llegar a la cima de sus anteriores trabajos, se trata de otro riguroso retrato sobre la contracara de Europa a tavés de las desventuras de una joven albanesa en Bélgica.
10- Wendy and Lucy (EE.UU.), de Kelly Reichardt (Un Certain Régard). Una chica trata de viajar hasta Alaska en compañía de su perra, pero la experiencia está llena de contratiempos. Otro pequeño gran film de la creadora de Old Joy.
11- Boogie (Rumania), de Radu Muntean (Quincena de Realizadores). Un joven casado se reencuentra con dos viejos amigos y comparte con ellos una noche de lujuria y excesos. Otra muestra de la naturalidad y la diversidad del nuevo cine rumano.
12- Tokyo Sonata (Japón), de Kiyoshi Kurosawa (Un Certain Régard). Lejos del thriller psicológico y el j-horror, KK ofrece una durísima mirada sobre las miserias y contradicciones de la sociedad contemporánea nipona con influencias del cine de Ozu.
13- Cloud 9 (Alemania), de Andreas Dresen (Un Certain Régard). El amor (y el sexo) entre dos ancianos narrado con una sensibilidad infrecuente, sin patetismo ni demagogias, por este representante de la escuela berlinesa.
14- Un conte de Noël (Francia), de Arnaud Desplechin (Competencia oficial). La historia de una familia no muy normal, en medio de ajustes de cuentas y la urgencia de un trasplante de médula ósea. Melodrama y humor negro se combinan a la perfección gracias al talento del director de Reina y reyes y el aporte de un gran elenco.
15- Cuatro noches con Anna (Polonia), de Jerzy Skolimowski (Quincena de Realizadores). El esperado regreso del gran cineasta polaco fue con una tragicomedia absurda y delirante sobre un penoso encargado de un crematorio que se obsesiona con su regordeta vecina, una enfermera llamada Anna a la que espiará (y visitará) durante las cuatro noches del título.
16- 24 City (China), de Jia Zhang-ke (Competencia oficial). Otra demoledora mirada sobre el fin de la China comunista y la irrupción del capitalismo. Historias de vida que parecen propias del documental, pero que han sido reconstruidos en un juego que remite a Jogo de cena, de Eduardo Coutinho.
17- The Exchange (EE.UU.), de Clint Eastwood (Competencia oficial). Un Eastwood menor, que sigue siendo un cine mayor. Angelina Jolie es una heroína que lucha por recuperar a su hijo raptado en la conservadora Los Angeles de los años 20 y para ello debe enfrentar a la policía y al sistema político.
18- La vie moderne (Francia), de Raymond Depardon (Un Certain Régard). Otro minucioso e impecable retrato del veterano documentalista francés sobre la vida de los pequeños campesinos.
19- Gomorra (Italia), de Matteo Garrone (Competencia oficial). Una épica sobre la camorra napolitana narrada con furia y talento desde la perspectiva de dos patéticos aspirantes a gangsters.
20- Eldorado (Bélgica), de Bouli Lanners (Quincena de Realizadores). Lanners dirigió y protagonizó este logrado crowd-pleaser sobre la relación que se inicia cuando un hombre descubre en su casa a un joven ladrón.
21- The Pleasure of Being Robbed (Estados Unidos), de Benny Safdie (Quincena de Realizadores). Cine ultra independiente sobre una ladrona compulsiva tan inestable como querible.
22- Los bastardos (México), de Amat Escalante (Un Certain Régard). Otra provocación llena de talento e inteligencia del director de Sangre a partir de la incursión en el delito de dos jóvenes inmigrantes ilegales mexicanos en Los Angeles.
23- Two Lovers (EE.UU.), de James Gray (Competencia oficial). Un melodrama romántico entre un joven bipolar dividido entre la inestabilidad de un amor pasional por una vecina y la seguridad que le ofrece una no menos encantadora chica judía que cuenta con el aval de su familia. Gray transforma el clisé en emoción.
24- Tyson (EE.UU.), de James Toback (Un Certain Régard). Toback logró que Mike Tyson hablara no sólo de sus hazañas deportivas sino también de su controvertida existencia. El resultado es un retrato apasionante.
25- La frontière de l'aube (Francia), de Philippe Garrel (Competencia oficial). Amores imposibles, suicidios, fantasmas que regresan a reclamar lo que les corresponde... Un Garrel extraño pero siempre fascinante.
26- Tulpan (Kazajistán), de Sergey Dvortsevoy (Un Certain Régard). La ganadora de la sección Un Certain Régard es un logrado retrato de una familia de criadores de ovejas que vive en medio del desierto y una gran historia de amor. Logrado debut de este elogiado cortometrajista y documentalista.
27- La sangre brota (Argentina), de Pablo Fendrik (Semana de la Crítica). Amor y odio, drogas y apuestas, ambición y solidaridad, ciudad y familia, jóvenes y veteranos conviven en este potente y virtuoso relato a-la-Amores perros en una Buenos Aires que es, también, protagonista del film. 28- Les Bureaux de Dieu (Francia), de Claire Simon (Quincena de Realizadores). A partir de testimonios reales tomados en un centro de planificación familiar de París, la realizadora construye una ficción que pinta el estado de las cosas entre los conflictuados y en muchos casos descontenidos jóvenes de hoy.
29- Hunger (Gran Bretaña), de Steve McQueen (Un Certain Régard). Más allá de ciertos innecesarios regodeos esteticistas, el debut de este aclamado artista multimedia es más que satisfactorio en su reconstrucción de la larga huelga de los militantes del IRA en reclamo de ser reconocidos como presos políticos y que terminó en 1981 con la muerte de Bobby Sands y de otros compañeros.
30- Blind Loves (Eslovaquia), de Juraj Lehotsky (Quincena de Realizadores). Varias historias de amor entre no videntes narradas con sutileza, rigor, sensibilidad y ninguno de los excesos previsibles en estos casos.
Bonus 1: Dos buenos referentes del cine de género coreano como el thriller The Chaser , de Na Hong-jin; y el western The Good, the Bad, the Weird, de Kim Jee-woon.
Bonus 2: La cuarta Indiana Jones tuvo su première mundial aquí y, aunque no tiene el "prestigio" del cine de arte vanguardista, ofreció dos horas de regocijo.
Bonus 3: Las tres imperdonables de la competencia oficial fueron Blindness/Ensayo sobre la ceguera, de Fernando Meirelles; Palermo Shooting, de Wim Wenders; y Adoration, de Atom Egoyan.
Bonus 4: El Che de Steven Soderbergh no es una gran película, pero sus casi cinco horas se siguen sin esfuerzo y no tiene ninguno de los despropósitos que podía pensarse. Aprobada. En cambio, Maradona by Kusturica resultó lamentable. Dio vergûenza ajena.
Bonus 5: Now Showing, suerte de home-movie (demasiado) casera del filipino Raya Martin, demostró que se trata de una director decididamente sobrevalorado.
Bonus 6: El insólito e inmerecido maltrato de muchos críticos (desde el impresentable Carlos Boyero, reciente "adquisición" del diario madrileño El País luego de una penosa carrera en el matutino rival El Mundo, hasta los progres de Libération, que le dedicaron 5 líneas porque, admitieron, "no la entendimos") a La mujer sin cabeza, de Lucrecia Martel. Por suerte, los críticos estadounidenses que importan, desde Scott Foundas hasta J. Hoberman, pasando por Kent Jones, el austríaco Christoph Huber y la gente de Le Monde, entre otros, supieron apreciarla en toda su dimensión.
Bonus 7: La decepción, a medias, de Eric Khoo (el singapurés de Be With Me) con My Magic, la historia de un mago borrachín que se autoflagela de TODAS las maneras posibles para ganar plata y recuperar el respeto de su hijo.
Bonus 8: El palmarés conservador de Sean Penn y compañía. Lo de Cantet es irreprochable, pero premiar a Il Divo, Linha de passe, Three Monkeys y Che en vez de Waltz With Washir, Serbis, 24 City o los dos films argentinos habla de un gusto decididamente convencional, sin ninguna apuesta al riesgo ni a los nuevos directores.
Bonus 9: El saldo para el cine argentino fue muy bueno en todo sentido, pero se perdió la oportunidad histórica de sumarle algún premio oficial a la inédita participación de 7 largometrajes y 2 cortos. Es muy difícil que (al menos por unos cuantos años) se vuelvan a presentar dos films nacionales en competencia.
Bonus 10: Si tuviera que ponerle un puntaje al festival en su conjunto, le daría entre 7 y 7,50. Una buena calificación, pero que se ubica un poco por debajo de los 8 u 8,50 de la excelente sexagésima edición del año pasado.
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