Mar del Plata 08 Competencia Argentina / Artico, de Santiago Loza / En busca del thriller minimalista
Diego Batlle, desde Mar del Plata
Tras Extraño y Cuatro mujeres descalzas, el cordobés Santiago Loza narra la historia de un secuestro obviando todos los elementos tradicionales del cine de género.
Imaginen una mixtura entre la puesta en escena urgente de El asaltante, de Pablo Fendrik; y el minimalismo descriptivo del cine de Lisandro Alonso (La libertad y Los muertos) y tendrán una idea (sólo aproximada) de por dónde transita este tercer largometraje de Loza.
Artico -rodada casi sin presupuesto, en pocos días, con un solo personaje central, con un equipo mínimo y con una cámara digital en mano- narra un día en la vida de un hombre (Pablo Seijo) al que, intuimos, le han secuestrado a su esposa en Entre Ríos y debe seguir vía celular hacia y desde las islas del Paraná siguiendo las indicaciones de los captores para poder entregar el dinero.
Pero, si bien esta trama puede remitir al thriller tradicional, su apuesta es decididamente anticonvencional: construida sin recurrir a la tensión, el suspenso o al golpe de efecto, apuesta -en cambio- por los tiempos muertos y por una mirada casi documental sobre el entorno, mientras escatima u omite datos clave a la hora de que el espectador pueda sumergirse en los detalles policiales del caso.
La película -precaria y rigurosa a la vez- resulta un ejercicio de estilo interesante en su propuesta aunque menor en sus alcances. Se trata -como el propio Loza lo indicó- de un trabajo de transición mientras espera concretar otros proyectos más ambiciosos que se han demorado más de lo debido.