BAFICI 09
Competencia Cine del Futuro, un ámbito ideal para los descubrimientos
Cynthia Sabat, Diego Batlle, Javier Alcácer y Manuel Yáñez Murillo
Una de las gratas sorpresas de esta 11ª edición del festival es el buen nivel que presentó la mayor parte de la amplia selección de la bastardeada y cuestionada competencia Cine del Futuro. A continuación, reseñas de casi todos los títulos exhibidos.
-Iraqi Short Films, de Mauro Andrizzi (2008, 75', Argentina). Esta es, sin dudas, una de las películas más estimulantes, perturbadoras y raras, no sólo de la sección sino del festival. Mauro Andrizzi, ex programador del Festival de Cine de Mar del Plata y además realizador (debutó en el largo co-dirigiendo Mono), eligió trabajar con un material que le plantea múltiples cuestiones, al armar un film con grabaciones caseras y de celulares de situaciones de la guerra en Irak hechas por los soldados, así como curioso material de propaganda de las milicias de la región. El director declaró que intentó ficcionalizar a partir del material documental. Lo cierto es que Iraqi Short Films (película ardua de una hora y media, que intercala estos cortos con textos de periodistas de guerra y ensayistas sobre el tema), invita a pensar no sólo en el tema de los derechos de autor en la era de YouTube sino en la censura que aplican los medios de comunicación, la manipulación de las imágenes y los sonidos que hace el propio film (es cuestionable el fragmento que se agrega como bonus track después de los créditos), y en sus implicancias políticas y filosóficas, todas cuestiones vitales del cine y de la crítica en los años '60 y '70, que en lo que va del siglo han quedado a un lado con el pretexto del supuesto fin de las ideologías. CYNTHIA SABAT
-Hadas y duendes, de Homero Cirelli (2009, Argentina, 75'). El director de Porno y Berlín -verdadero hombre orquesta que se encarga de casi todos los rubros- nos ofrece un film contemplativo (sin diálogos) y casi lisérgico, un trip con bosques y playas, mar y cielo, perros y hongos, grúas y fogatas, raves y fotos, lluvia y jóvenes que deambulan por ahí, música y ruidos para un viaje sensorial que, a la vez, es puro artificio(en los créditos finales aparece "producida y manipulada por Homero). No es my cup of tea, pero me resultó una propuesta muy interesante. DIEGO BATLLE
-Filmefobia, de Kiko Goifman (2008, 80’, Brasil). Una reflexión sobre las fobias y, al mismo tiempo, del rol voyeur y la cuota de sadismo presente en la imagen cinematográfica y también en el director y el espectador. Filmefobia simula ser el making of de un film de Jean Paul Bernadette que éste abandonó por motivos personales. En aquella película apócrifa, varios voluntarios se sometían a un experimento para el cual debían enfrentarse a sus respectivas fobias -o incluso la exacerbación de estas mediante aparatos especialmente construidos para ello- en una sala oscura mientras Bernadette intentaba captar -cámara de cine y de foto mediante- el instante de miedo puro, real. A partir de tal premisa, es posible que Filmefobia ofenda a muchos, pero vale la pena señalar que uno de los voluntarios para el experimento -en una macabra partida de póquer- fue el propio director. JAVIER ALCÁCER
-La neige au village, de Martin Rit (2007, 49', Francia). Un simpático mediometraje sobre el voyeurismo, la obsesión y el punto de vista. Muchachos y muchachas que persiguen y son perseguidos en medio de un veranito de pequeña ciudad de tarjeta postal. El film tiene algo de musical, de comedia física y, por momentos, remite a En la ciudad de Sylvia, de José Luis Guerín. Fue la sorpresiva ganadora de la sección. DIEGO BATLLE
-A l'ouest de Pluton, de Henry Bernadet y Myriam Verreault (2009, 95', Canadá). Rodada en ditigal y con un mínimo presupuesto, esta opera prima coral sobre las experiencias cotidianas de unos adolescentes pueblerinos de la zona francoparlante resultó una más que grata sorpresa. Aunque es inevitable relacionarla con otros exponentes de este subgénero (desde la más trágica Elefante hasta la más humorística Supercool), el film se destaca por su sensibilidad, su franqueza, su credibilidad, su humor, sus actuaciones y su capacidad de observación sin caer en los habituales subrayados ni bajadas de línea moralizantes. DIEGO BATLLE
-She Unfolds by Day, de Rolf Belgum (2008, 71', EE.UU.) Esta ficción con registro documental explota al máximo las posibilidades del video, consiguiendo grandes resultados. Su fotografía es sucia, granulada, de colores saturados; la cámara es a veces distante, otras invasiva y nerviosa, pero siempre precisa. El diseño de sonido es rico y misterioso. La tensa relación entre una anciana con Alzheimer y su hijo, un hombre solitario que padece una enfermedad degenerativa, encuentra algo de alivio y vitalidad en la bella enfermera encargada de cuidar a la señora (que se escapa una y otra vez de su casa), y en Jacques, un fox terrier hiperquinético y adorable. Belgum (un verdadero hombre orquesta que asume casi todos los roles en esta película) hace uso de las imágenes y los diálogos como si fuera un DJ, creando loops que se repiten siempre nuevos y dan nuevos sentidos a pequeñas escenas cotidianas. La exploración del misterio de la vida y la muerte, a partir de sugerentes fragmentos de un relato íntimo. CYNTHIA SABAT
-Mamachas del ring, de Betty M Park (2009, 74', EE.UU.-Bolivia). Este es un documental que sigue los pasos de Carmen Rosa la Campeona, una chola boliviana que practica lucha libre, y que junto a tres compañeras creó esta particular variable del catch que le da título. La estructura es clásica y un poco televisiva. La empatía inmediata que produce la protagonista es aprovechada por la directora para armar una especie de telenovela de idas y vueltas, traiciones, dudas, amores y odios, a través de la cual plantea temas que le interesan, como la encrucijada de las cholas que aman el catch ante sus familias que las reclaman, o su rebeldía ante un manager que las explota y luego las desecha. Mamachas… está llena de humor (especialmente en las escenas en que se utiliza la animación cuadro por cuadro) y no pretende ser un estudio antropológico, ni se burla de sus excéntricas protagonistas: encuentra un punto justo en cierta superficialidad, sin caer en el pintoresquismo. La directora (norteamericana con raíces coreanas), está presente en el festival acompañando su película, que tuvo aquí su première mundial. CYNTHIA SABAT
-Sell Out!, de Joon Han Yeo (2008, 106', Malasia). Estamos frente a una ópera prima inclasificable, una película de un desparpajo y una incorrección política de lo más estimulante. Los esfuerzos de una conductora de TV por aumentar el rating de su programa y los múltiples intentos de un inventor para comprender la lógica de la empreas que trabaja son la excusa para las disecciones insolentes que se dan en Sell Out! del arte, del snobismo de los festivales de cine, del amor, de la televisión, del capitalismo... bah, de la sociedad moderna, nomás, siempre con humor corrosivo. Deforme, desordenada y llena de ideas, es probable que Sell Out! sea una de las películas más divertidas del festival. De lo que no queda dudas es que, pese a estar en la sección Cine del futuro, es una de las que presenta el diagnóstico más acertado sobre el mundo de hoy. JAVIER ALCÁCER
-The Pleasure of Being Robbed (2008, 71', EE.UU.). Opera prima del joven director norteamericano Josh Safdie, esta pequeña y sorprendente película gira en torno a su misteriosa protagonista y su manía por robar. Eleanor es joven y encantadora, y pasa sus vidas engañando incautos que son robados en las calles de Nueva York o en los bares, mientras ella les sonríe con toda serenidad. El hallazgo de este film pasa por su bella manera de retratar la alienación y la soledad de esta chica rica que tiene mucho tiempo libre, y cuya única relación con los demás pasa por el puro placer de engañarlos. La cámara despliega cierta exquisitez y lirismo, mientras registra escenas mínimas y fugaces de confusión y juego, que podrían recordar al cine de Andrew Bujalski. El hallazgo: la escena en la que la protagonista se imagina nadando con un oso polar de peluche. Safdie es un nombre para recordar. CYNTHIA SABAT
-Un autre homme, de Lionel Baier (2008, 89', Suiza). Un joven se hace cargo de la redacción del diario local de un típico pueblo de montaña suizo luego de la muerte de quien lo editara durante 30 años. Le piden, entre otras cosas, que escriba reseñas positivas de las películas que proyecta el cine de la zona. Pero él se obsesionará con convertirse en crítico (aunque tenga que plagiar a una revista especializada). Poco a poco, irá incursionando en el circuito profesional y se relacionará con una crítica bastante perversa y manipuladora. Simpática y desprejuiciada producción rodada en blanco y negro, que incluye muchos guiños sobre el mundillo de la crítica y del cine de arte. DIEGO BATLLE
-Afterschool, de Antonio Campos (2008, 122', EE.UU). El joven realizador norteamericano convierte un instituto de secundaria estadounidense en escenario del terror contemporáneo. Más allá de la observación clínica de la institución, sus mecanismos y jerarquías, Campos centra su discurso en la percepción, interpretación y producción de imágenes por parte de los jóvenes estudiantes. Sumidos en la abulia y la apatía, los chicos del film pasan el tiempo viendo videos de YouTube o grabando momentos de su vida cotidiana, hasta convertir las imágenes en el centro de su interacción con el mundo. Y en el horizonte del film, encontramos referentes como Elefante, de Gus Van Sant; Videodrome, de David Cronenberg; o Blow Up, de Michelangelo Antonioni. MANUEL YÁÑEZ MURILLO
-El brau blau, de Daniel Villamediana (2008, 66', España). En su primer largometraje, el crítico y realizador español Daniel Villamediana nos ofrece una obra capaz de proyectar múltiples dimensiones mentales a partir de un austero planteamiento narrativo: un joven obsesionado con la idea del “toreo sin toro” busca un camino de perfección formal y espiritual. Habrá espectadores que decidan entregarse a la sensualidad física de la búsqueda, otros (los aficionados al toreo) podrán gozar de los códigos rituales del festejo, y finalmente, existe la posibilidad (la más sugerente) de interpretar el film como un estudio sobre la capacidad humana para construir espacios imaginarios abiertos a la utopía. Un territorio cuya fertilidad solemos abandonar cuando dejamos atrás la infancia pero que algunos deciden mantener vivo durante toda la vida. Gente a la que solemos llamar locos. MANUEL YÁÑEZ MURILLO
-Elevator, de George Dorobantu (2008, 85', Rumania). Lejos de los hallazgos a los que nos tenía mal acostumbrados el cine rumano, esta película desprestigia la selección de Cine del Futuro. Es que su propuesta es casi un ejercicio de dirección de una escuela de cine, y eso no alcanza para competir en un festival internacional de la embergadura del BAFICI, en una sección que agrupa a films con una mirada innovadora o de vanguardia. La premisa fue filmar a una chica y un chico atrapados en un ascensor, y todas las situaciones patéticas, graciosas, terribles y ridículas que pudieran surgir teniendo en cuenta que nadie los escucha, sus celulares no tienen señal y nadie los busca porque están dentro de una fábrica abandonada. Las actuaciones son dignas de amateurs, y la diversidad de puestas de cámara es, si se quiere, donde se muestra la pericia del director. ¿Cómo llegaron allí? ¿Saldrán o morirán? ¿Por qué esta película fue seleccionada? Nunca lo sabremos. CYNTHIA SABAT
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