Cannes 09 Johnny Hallyday, un astro francés suelto en Hong Kong
Diego Batlle, desde Cannes
El popular cantante es el héroe de Vengeance, notable thriller de Johnnie To que homenajea al cine-noir y especialmente al Alain Delon de El samurai.
(Esta nota fue publicada en La Nación del 18/5/2009)
CANNES.- Si hay algo que la principal muestra del mundo está buscando desde hace varios años (y muy especialmente en esta 62ª edición) es abolir la idea de que existe un cine de prestigio para consumo exclusivo de los festivales y otro comercial ligado a los géneros populares. Por eso, el director artístico Thierry Frémaux se ha encargado de seleccionar para las secciones oficiales unas cuantas películas de acción, thrillers, comedias e historias de terror que hasta no hace mucho tiempo hubiesen sido consideradas “menores” e impropias de Cannes, pero que hoy hasta son dirigidas por respetados “autores”.
Una buena muestra de este cambio de paradigma o de canon cinematográfico es Vengeance, nuevo film del prolífico realizador hongkonés Johnnie To protagonizado por el popular cantante (y ocasionalmente actor) Johnny Hallyday, quien manifestó aquí -para preocupación de sus fans- que piensa abandonar los escenarios para dedicarse por completo al cine.
Como su título lo indica, se trata de una historia de venganza narrada con la acostumbrada destreza técnica, el humor, la creatividad y esa violencia estilizada (con mucho uso de la cámara lenta) que es la marca de fábrica del director de la saga de Election.
En la brutal escena de apertura, vemos como un matrimonio con dos hijos son aniquilados en Hong Kong por unos asesinos a sueldo. Luego sabremos que se trata de la familia de la hija de Costello (Hallyday, en plan de héroe duro de cine-noir con homenaje incluido al Alain Delon de El samurai, de Jean-Pierre Melville), un killer retirado hace 20 años que viaja desde París para vengarse con la ayuda de tres pistoleros ligados a las Triadas, las organizaciones de la mafia china. Así, Costello -que a cada rato pierde la memoria y se ayuda con una fotos que le permiten rehacer el cuadro de situación- se verá inmerso en una sangrienta batalla entre distintos bandos, mientras To da rienda suelta al espíritu coreográfico de sus escenas de acción y hace un excelente aprovechamiento de las locaciones de la isla de Macao, una suerte de Las Vegas que queda muy cerca de Hong Kong.
Puede que no haya nada demasiado novedoso en la propuesta de To (Vengeance tiene mucho de muchas películas suyas), pero se trata de un film sólido y atrapante sobre los códigos y la lealtad, y que ofrece además buenos pasajes de humor y hasta de emoción (Costello termina por encontrar una suerte de familia sustituta). No cambiará el curso de la historia del cine -ni del festival- pero es fiel al espíritu que Frémaux quiere imprimirle a este renovado Cannes. Se trata, sin dudas, de un exponente del cine de género con un destino muy masivo en Francia (se estrenará el próximo miércoles 20 en el circuito comercial) para lograr, así, esa difícil combinación entre el éxito y el prestigio por la que aboga Frémaux.