Cannes 09
Los extremos de Gaspar Noé, Elia Suleiman y Terry Gilliam
Diego Batlle, desde Cannes
El argentino Gaspar Noé filmó en Japón la escandalosa Enter the Void con resultados decepcionantes. Tampoco está entre lo mejor de la carrera de Elia Suleiman The Time that Remains, mientras que Terry Gilliam no levanta vuelo con The Imaginarium of Doctor Parnassus.
(Esta nota fue publicada en La Nación del 23/5/2009)
CANNES.- El escándalo, la sátira política y el sexo explícito se combinaron para una jornada explosiva de la competencia oficial, que concluirá hoy a la espera de la premiación de mañana. La controversia, como cada vez que llega a la Croisette, estuvo a cargo del argentino -radicado en París- Gaspar Noé, que dividió con Enter the Void a la platea entre quienes lo ovacionaron y aquellos que lo abuchearon de forma indignada; mientras que el palestino Elia Suleiman se adentró en la historia del conficto árabe-israelí con The Time that Remains.
Noé -hijo del pintor Luis Felipe Noé (presente y muy emocionado en la función de gala de ayer)- estrenó todos sus films en Cannes: el mediometraje Carne y los largos Solo contra todos e Irreversible. Con Enter the Void, película rodada en Japón, da muestra de su indudable capacidad para la puesta en escena que incluye alardes técnicos pocas veces vistos, pero también de sus excesos, sus desbordes y su cálculo para la provocación muchas veces gratuita.
Sexo explícito, un aborto en primer plano, un choque automovilístico que termina con cuerpos destrozados, asesinatos, consumo de drogas químicas que dan lugar a largas escenas lisérgicas y las enseñanzas de El libro tibetano de los muertos son sólo algunos de los elementos que Noé acumula en las casi tres horas de este “melodrama psicodélico” -tal como él mismo lo definió- narrado primero desde el punto de vista de una cámara subjetiva que sigue a un dealer (Nathaniel Brown) por el submundo nocturno de Tokio y, cuando éste es acribillado por la policía, con una cámara “voladora” (el espíritu del muerto) que sigue desde el cielo las desventuras de su hermana (una stripper interpretada por la bella Paz de la Huerta) en virtuosos planos-secuencia.
Noé indicó que pensó en rodar esta tortuosa historia de hermanos en Los Andes y luego en Nueva York, pero que finalmente optó por Japón. Su próximo proyecto promete ser no menos polémico: un film sobre el amor basado en escenas de sexo explícito y con actores no profesionales.
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