Críticas
Los hongos, de Oscar Ruiz Navia
No es fácil ser joven
Un más que digno segundo paso para este joven director colombiano tras su elogiado debut con El vuelco del cangrejo.
Los hongos (Colombia-Argentina-Francia-Alemania/2014). Dirección: Oscar Ruiz Navia. Elenco: Jovan Alexis Marquinez Angulo, Calvin Buenaventura Tascón y Gustavo Ruiz Montoya. Guión: Oscar Ruiz Navia y César Augusto Acevedo. Fotografía: Sofía Oggioni Hatty. Música: Sebastián Escofet, La Llegada del Dios Rata y Zalama Crew. Edición: Felipe Guerrero. Dirección de arte: Daniel Schneider y Alejandro Franco. Distribuidora: Cine Tren. Duración: 103 minutos. Apta para mayores de 13 años con reservas. Salas: 15.
Tras su elogiado debut con El vuelco del cangrejo, Ruiz Navia abandona el ámbito rural (y playero) para ofrecer un relato eminentemente urbano. En este caso, describe el mundo de dos adolescentes que comparten, entre otras cosas, su pasión por el graffiti en la siempre viva y convulsionada ciudad de Cali. Ras, que además se dedica al skate, es negro y casi no tiene comunicación con su madre; Calvin, es blanco y está a cargo de su anciana y enferma abuela.
Lo que el director expone -con belleza, sensibilidad y algún dejo de pintoresquismo- son los códigos de esa amistad, mientras afloran su arte, su politización, sus relaciones con las chicas, sus gustos musicales (ven a varias bandas under en vivo), sus problemas con la policía en un ambiente marcado por la represión, las diferencias sociales, los apremios económicos, la religiosidad y las manipulaciones desde el poder.
Más allá de cierto déjà-vu de estos relatos de iniciación con algo de Gus Van Sant y Larry Clark, se trata de un muy buen segundo paso (ganador del Premio Especial del Jurado en la sección Cineasti del Presente de Locarno 2014) de un director de indudable talento.
COMENTARIOS
DEJÁ TU COMENTARIO

CRÍTICAS ANTERIORES
Desde que debutó en el cine a fines de la década de 1980, Araki se convirtió en referente del cine queer estadounidense; sin embargo, en los últimos años quedó confinado al universo de las series. Su regreso a la pantalla grande es quizá con una de sus películas más mainstream y con un elenco que incluye también a Charli XCX y Johnny Knoxville, entre varias otras figuras. Tras su estreno mundial en el Festival de Sundance 2026, llega ahora a las salas argentinas.
El prolífico creador de películas y series como Absentia (2011), Oculus (2013), Ouija: El origen del mal (2016), Somnia: Antes de despertar (2016), El juego de Gerald (2017), La maldición de Hill House (2018), Doctor Sueño (2019), Misa de medianoche (2021), El club de la medianoche (2022), La caída de la casa Usher (2023) y La vida de Chuck (2025) concibió, escribió y dirigió 4 de los 8 episodios de esta nueva transposición de la clásica novela publicada en 1974 por Stephen King.
En su sexto largometraje como director, Affleck se hunde hasta un subsuelo artístico que contrasta con algunos muy buenos trabajos que había logrado detrás de cámara.
Desde su estreno en Sundance 2025, la ópera prima de Webley no paró de girar por festivales y en varios de ellos de recibir premios. Tras su paso por la sección Nuevas Autoras / Nuevos Autores de Mar del Plata y la competencia Oficial Albar de Gijón, llega al servicio de streaming con sede en España.

Esta pelicula es, en mi opinion,, de un gran valor cinematogràfico y humano. Es una bella y poètica semblanza de la juventud urbana latinoamericana y los modos en que intentan definir su identidad y su lugar, en estas sociedades dañadas por desigualdades y manoseos politicos. Un punto de vista artìstico como este creo que ilumina sensiblemente esas bùsquedas que parecen dificiles para los chicos.. Mew sorprendiò la ternura que circula en el relato, en sus interpretes y en sus situaciones familiares.Tambien la gran delicadeza del registro de imàgenes dentro de una expresiòn clasica y rigurosa. Las bellas ultimàs imàgenes de de ese àrbol ramificado que cobija,, parece que su autor sugiere que el arte popular callejero contestatario es un buien lugar de encuentro para que lo dificil no se haga imposible.