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Crítica de “La valija de Benavidez”, de Laura Casabé
Un muy digno exponente del cine de género argentino.
La valija de Benavidez (Argentina/2016). Dirección: Laura Casabé. Elenco: Guillermo Pfening, Jorge Marrale, Norma Aleandro, Paula Brasca, Rodrigo Lico Lorente y Alejandro Parrilla. Guión: Laura Casabé y Lisandro Bera, basado en el cuento homónimo de Samanta Schweblin. Fotografía: Mariano Suárez. Música: Gillespi. Edición: Martín Blousson y Laura Casabé. Dirección de arte: Micael Saiegh. Sonido: Pablo Isola. Distribuidora: Distribution Company. Duración: 80 minutos.
Pablo Benavidez (Guillermo Pfening) es un escultor y docente que tiene la desgracia de haber seguido el rumbo profesional de su padre, un reputado artista ya fallecido que, para casi todos, era mucho mejor que él. Para colmo su mujer (Paula Brasca) es una ex alumna que amenaza con superarlo, hecho que desata su explosión psicológica.
Dirigida por Laura Casabé y basada en el cuento homónimo de Samanta Schweblin, La valija de Benavidez se convertirá rápidamente en un thriller psicológico. Sucede cuando Pablo llega hasta el caserón de su psicólogo (Jorge Marrale) en busca de asistencia, lugar donde rápidamente terminará formando parte de un particular experimento para inspirar artistas que el especialista comanda junto a una crítica de arte (Norma Aleandro).
El film logra sostener un interés creciente gracias a un guión que dosifica no sólo la información, sino también entremezcla sus distintas vertientes con frescura y sapiencia. Sátira al snobismo del mundillo artístico, película de terror cuyo malvado es un psicólogo, comedia negra sobre un vínculo amoroso en quiebra, tenebrosa y, en sus mejores momentos, perversa, La valija de Benavidez es un digno exponente de un cine argentino que entiende -y se divierte con- los géneros.
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Para mí siento que hace una buena crítica a la sociedad, y pone un toque misterioso que se pasa desapercebido al fin, cuando expone lo que hizo, que se dá cuenta que fue exposto él llora "arrepentido" como uno que mata a una mujer que cuando lo descubren intenta decir que es inocente mismo con todas las pruebas, el psicologo en esta teoria hay el papel/o la figura del Estado que impone leyes fracas a estos tipos. Y lo acubierta, lo que haz con que la sociedad al fin lo reciba con aplausos, o sea, que se olvidan lo que hizo y lo aceptan otra vez.
HE DESCUBIERTO EL CINE ARGENTINO CON NETFLIX . ME GUSTO ESTA PELICULA . MANTIENE EL INTERES Q ES LO Q UNO BUSCA EN NETFLIX : ENTRETENIMIENTO . LOS ARGENTINOS CREO Q SON EN EL MUNDO LOS Q MAS HAN USADO EL PSICOANALISIS . SE MUEVEN CON FACILIDAD EN EL CAMPO DE LA MENTE .MARRALE NUNCA ME GUSTO . LO ENCUENTRO AFECTADO . ME HACE PENSAR EN JORGE LUZ . PERO LLEVA A BUEN TERMINO SU PAPEL . EL INTENTO DE NORMA ALEANDRO ( COMO LA HAN INFLADO X FAVOR ) DE INTERPRETAR A UNA SEÑORA " BIEN " ES RIDICULO . NINGUNA PERSONA DE NINGUN PAIS DE CLASE ALTA , HABLA CON ESA ( TAMBIEN ) AFECTACION . Y X FIN BENAVIDEZ ME GUSTA MUCHO . MUY NATURAL . RECOMIENDO ESTA PELUCULA X LO ENTRETENIDA . BRAVO ARGENTINA .
Interesante propuesta con un guión bien logrado con buena distribución de picos de tensión; aunque el espectador sin bagaje teórico se podría confundir ante la exposición de una serie de conceptos propios de la psicología que son dados como supuestos y en el supuesto caso quedaría difusa el anclaje de la idea del talento subyacentente que aflora en Benavides ante los estímulos extrernos sólo en una situación de conmoción que le permite romper la barrera de la frustración ante la figura paterna. Escueta y muy bien lograda participación de Brasca; Marrale, no decepciona y rememora a su personaje en la tira "Nueve Lunas". Aleandro se nota cómoda con el personaje. Pfenning con una personificación aceptable, aunque por momentos sobreactuada.
Atractiva, sin embargo y para ser conciso, si Benavidez llego a la mansión del Dr. con su obra de arte consumada. Que tipo de tipo de ataque creativo le hizo despertar esta experiencia? Ciertamente ninguno, ya que finalizando el film, Benavidez ni siquiera recuerda lo que hizo. 60 minutos de más tuvo la película.
Me parece que hay un gran esfuerzo de producción para otorgarle entidad al film pero que no alcanza para darle un interés sustentable al relato. Hay una cierta petulancia en la ironia sobre el mercado de obras de arte y situaciones e interpretaciones sobreactuadas. Hay más solemnidad que elegancia e inverosímiles monitoreos digitales que por repetitivos pierden fuerza