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Crítica de “Sin nada que perder”, de David Mackenzie, con Chris Pine, Ben Foster y Jeff Bridges
Un potente y atrapante exponente de género(s) nominado a cuatro premios Oscar.
Sin nada que perder (Hell or High Water, Estados Unidos/2016). Dirección: David Mackenzie. Elenco: Chris Pine, Ben Foster, Jeff Bridges, Gil Birmingham y Katy Mixon. Guión: Taylor Sheridan. Fotografía: Giles Nuttgens. Música: Nick Cave y Warren Ellis. Edición: Jake Roberts. Diseño de producción: Tom Duffield. Distribuidora: Energía. Duración: 102 minutos. Apta para mayores de 13 años con reservas.
Nadie daba nada demasiado por este film de género antes de su selección para el Festival de Cannes en mayo último. Sin embargo, casi nueve meses después, esta modesta producción de 12 millones de dólares de costo no sólo se convirtió en un pequeño éxito comercial sino que consiguió nada menos que cuatro nominaciones a los premios Oscar, incluida una a Mejor Película.
Este largometraje del escocés David Mackenzie narra la historia de los hermanos Tanner y Toby Howard (Ben Foster y Chris Pine), quienes cometen una seguidilla de fugaces asaltos a distintos bancos de Texas (se llevan en pocos segundos el dinero de las cajas) con la idea de juntar la plata suficiente como para reivindicarse ante una familia en crisis y tocada por la tragedia.
Entre el thriller, la road-movie, la comedia negra, la buddy-movie, el melodrama y el western contemporáneo, este film de espíritu setentista cuenta además con el gran Jeff Bridges en el papel de un policía a punto de retirarse (un personaje tan decadente como querible que le sienta muy bien) que sigue a los ladrones con un compañero de origen comanche (Gil Birmingham).
Este paseo por los géneros fundacionales del cine clásico norteamericano tiene un desparpajo y un delirio que lo convierten en un muy atractivo exponente clase B en la línea de varios films de los hermanos Coen (sin el regusto irónico ni el cinismo), de esos que ya no abundan en el cine contemporáneo (y que suelen ser subvalorados y hasta menospreciados en el circuito de festivales por su escaso prestigio). Por si fuera poco, la música original es de Nick Cave y Warren Ellis y el soundtrack contiene temas de Townes Van Zandt, Chris Stapleton, Colter Wall, Scott H. Biram y otros grandes intérpretes. Imperdible.
(Esta crítica fue publicada en el diario La Nación del 2/2/2017)
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-No fue fácil el camino del argentino Andrés Muschietti hasta concretar -ya muy cerca de los 40 años- su ópera prima. Conocido aquí en 1999 por su cortometraje Nostalgia en la mesa 8, que integró Historias Breves 3, el director se afincó en España y luego, de la mano del poderoso e influyente Guillermo Del Toro, amplió su corto homónimo de 2008 para conseguir un enorme éxito de taquilla en todo el mundo. Con la siempre notable Jessica Chastain como protagonista, una narración fluida, una puesta en escena elegante y una preocupación infrecuente dentro del género de terror por profundizar en la psicología de sus personajes, selló su ingreso a Hollywood por la puerta grande. Talento de exportación.
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-Disponible en Netflix desde el viernes 6 de noviembre.
La factoría detrás de notables films como Coraline y la puerta secreta (2009), de Henry Selick; ParaNorman (2012), de Chris Butler y Sam Fell; Los Boxtrolls (2014), de Graham Annable y Anthony Stacchi; Sr. Link (2019), del propio Butler; y Kubo y la búsqueda samurái (2016), también de Travis Knight, concibió otra bella propuesta de animación.

Totalmente de acuerdo con todo lo que se dijo hasta ahora. La mas redonda de las nominadas a mejor película, sin ninguna duda. Yo hubiera nominadoa a Ellis y Cave por su mas que exacta banda de sonido y se la hubiera sacado a Newman que el unico merito que tuvo en PASAJEROS es que apenas repite, en poquisimos acordes, lo que ya hizo antes y mucho mejor en un mismo ambiente en Wall-E; mereció ganar aquella vez pero esta vez ni nominación merecía.
Con grandes reminiscencias de Sam Peckimpah y alguno de sus ?westerns modernos? como fueron La Fuga con Steve Mc Queen, o Traigan la Cabeza de Alfredo Garcia con Warren Oates, Mackenzie nos deja una gran película. Un film no solo muy entretenido sino también muy bien contado, interesante, equilibrado entre lo que son las historias que cuenta, perfectamente enmarcadas dentro de un entorno reconocible, y unos personajes muy creíbles que desarrollan sus propias historias personales sin que la acción y el entretenimiento se resientan en ningún momento.
Me gustaría soñar que el premio a la mejor película es para este impactante film y el de mejor película extranjera para Toni Erdmann. Claro que los sueños, sueños son, decía Calderón de la Barca.
Interesante en estos Oscars 2016 las nominaciones de Bridges y Shannon, ambos interpretando a 2 sheriffs texanos modernos. Una rareza.
Muuuy buena! no voy a agregar comentarios que ya hizo Diego y quienes me preceden, con los que coincido plenamente. Interpretaciones de primera, incluyendo al genial Jeff Bridges, fotografía de lujo y una historia atrreapante (al punto que nos involucramos afectivamente con dos perdedores natos). Ojalá tenga suerte en el reparto de los siempre cuestinados Oscar.
Esta es otra de esas pequeñas grandes películas que tanto se agradecen al cine independiente yanqui. Es admirable lo bien que maneja los códigos de los géneros que mezcla (cine negro, western y road movie) y lo bien que quedan en esta puesta en escena austera, que evita los golpes bajos en los que hubiese podido caer con facilidad.
Muy buena. Se sale del cine con la alegría y el buen humor del pibe O el adolescente que uno fue en otra época.-
La mejor de todas las nominadas al Oscar... Lejos... Hay que verla en cines...