Martes | 09.02.10
 
 
 
  Fuerte polémica entre Juan José Campanella y Aristarain
El realizador de El hijo de la novia cuestionó a sus colegas de DAC por el comunicado que esa y otras tres entidades emitieron contra las políticas del INCAA. Adolfo Aristarain le contestó a Campanella, éste respondió y el debate en el sector se recalienta.

En los últimos días, Directores Argentinos Cinematográficos (DAC) -una de las asociaciones que agrupan a los directores de cine- le envió junto con el Sindicado de la Industria Cinematográfica Argentina (SICA), el Sindicato Unico de Trabajadores del Espectáculo Público (SUTEP) y el Sindicato Argentino de Músicos (SADEM) un pedido de audiencia a la presidenta electa Cristina Fernández de Kirchner acompañado por un duro cuadro de situación sobre el cine argentino y sobre la conducción del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) que lidera Jorge Alvarez. Ese documento (cliquear aquí para leer su contenido) fue incluso publicado como solicitada en la edición del diario Clarín del domingo 2 de diciembre.

Sin embargo, varios realizadores se comunicaron en las últimas horas con OtrosCines.com para dejar sentado su rechazo a los términos del documento de DAC. Uno de los que se opusieron al comunicado fue Juan José Campanella y luego estalló el debate entre el director de Luna de Avellaneda y Adolfo Aristarain.

A continuación, publicamos íntegramente todas las cartas de la polémica (hasta el momento, claro):

1- Carta que Campanella le envió a DAC

Estimados: 

Acabo de recibir, un poco tarde, ya que no lo recibí de parte de la DAC, un comunicado que se presentó conjuntamente con SICA pidiendo una audiencia con la presidenta electa para pedir el recambio de las actuales autoridades del INCAA por alguien de "reconocida trayectoria en el ambiente cinematográfico local". 

Tengo tantos problemas con este comunicado que no sé por dónde empezar. Me saldrá, por lo tanto, de manera desordenada.

1) La forma me parece de una desmesura y violencia exagerada. No estoy de acuerdo para nada en el tenor de los conceptos y en el corazón de la enorme mayoría de ellos.

2) Si bien me han llamado para cuanta reunión en la que se necesitaba tener un nombre y una cara reconocible, no sucedió lo mismo para este comunicado, del cuál no recibí ni siquiera copia. Me pregunto si fue el resultado de un debate interno o el fruto de una comisión que se arrostra la representación de todos.

3) El timing de este comunicado bordea lo traicionero.

4) Definitivamente, no estoy de acuerdo con que deba estar al frente del Instituto alguien de "reconocida trayectoria en el ambiente cinematográfico local". Todo lo contrario. Todos los que tenemos reconocida trayectoria, seamos de la generación que seamos, tenemos una posición tomada y simpatías definidas con respecto al cine que conviene hacer, y por lo tanto, nuestra presencia está viciada de parcialidad. La persona al frente del Instituto debe ser, como fue (José Miguel) Onaindia en su momento, o esta administración, personas que, queriendo y conociendo al cine, puedan superar desde la imparcialidad las rencillas, internas, chicanas, trenzas, amiguismos, envidias, posiciones teóricas o prácticas, a las que nuestro "ambiente local" nos tiene acostumbrados, y de los cuales este comunicado es un destacadísimo ejemplo.

5) Pedir una política, ley, apartado, decreto u ordenanza municipal que pretenda hacer volver al público a ver cine argentino es no sólo un ejercicio en futilidad sino que además es patético. "Por favor, Señora Presidenta, nosotros no somos capaces por nuestra cuenta de hacer una película que valga la pena, ¿no puede usted hacer una política que obligue a los argentinos a que se las traguen igual?". El público va a volver cuando los que hacemos cine le demos películas que tengan el mínimo indispensable para ser de interés a alguien con quince pesos en el bolsillo. Ninguna película en los últimos años ha generado interés y calidad al mismo tiempo, por lo que el apoyo a algunas por sobre las otras hubiera producido exactamente el mismo resultado: el alejamiento del público.

6) No creo que la cantidad de películas sea mala, excesiva o deba reducirse. Todo lo contrario, cuatas más películas se hagan, más chances hay de que salga alguna buena. Por otro lado, ¿quién es la "reconocida figura de nuestro ambiente" que tiene la suficiente autoridad intelectual o cinematográfica como para decir qué cine hacer y cuál no? Tiemblo en pensar una terna de opciones.

7) Quiero dejar constancia que no filmo desde el año 2003, por lo cual mi interacción con esta administración desde lo profesional ha sido prácticamente nula. No quiero en esta carta rebatir más puntos de los arriba expuestos, pero sí dejar constancia de mi opinión que el alejamiento del público de nuestras salas no sólo no es culpa de esta administración, sino que es causa de sus desvelos.

Un abrazo a todos y a ver si la próxima vez mostramos un poco más de elegancia, aunque más no sea en la redacción.

Juan José Campanella


2- Respuesta de Campanella a las objeciones que Adolfo Aristarain hizo a sus opiniones precedentes

Señores: 

Lamentablemente, yo mandé un e-mail privado a la DAC, con copia a dos colegas, y ningún periodista, y el señor Aristarain decidió hacerlo público.

De nuevo, como hace un par de años, lejos de mí está generar un debate público con tal venerable figura de nuestro cine, pero por lo menos, como para que haya una aclaración de mi posición, y si este debate se torna público no tenga que contestar llamados de prensa, aclaro algunos de sus puntos. Perdón por la intromisión en sus casillas de correo.

Dice el señor Aristarian: "Lo siento por ustedes que compartan tal disparate, ignorante de lo que sucede y de lo que pueden ser soluciones a la industria. En otros países, es la gente de cine la que maneja y decide la producción. Con criterio, conocimiento y con imparcialidad, porque son profesionales y tienen valores morales que evitan que interfieran sus intereses con las decisiones a tomar. No hay por qué pensar que la vieja historia volverá a repetirse."

Contesto: Sí, definitivamente yo no sé nada de la industria de cine argentino. Y como soy un asno que no conoce a nadie le pediría al Señor Aristarain que por favor diga tres nombres de personas que el juzga que tienen valores morales que eviten que interfieran sus intereses con las decisiones a tomar.  De cualquier manera y anticpándome a lo que escriba, afirmo que el resto de su carta es una negación de este principio. Es toda una afirmación de que él elegiría películas como las que hace él.

Dice el señor Aristarian: Es falso decir que cuantas más películas se hagan, mejores películas tendremos, cuando se ha montado una subindustria de películas vergonzosas que se aseguran un subsidio que les cubre el costo sin necesidad de que el público las vea.

Contesto: Permitaseme estar en desacuerdo. Una cosa no tiene nada que ver con la otra. Estoy de acuerdo en desarmar esa sub-industria, No en limitar la cantidad de películas a realizar. Una cosa no tiene nada que ver con la otra. Por ejemplo, la película Roma, que juzgo muy buena, fue una película carísima con un magro resultado en taquilla, cosa que le puede pasar a cualquiera ¿Está bien subsidiarla? ¿No está bien? ¿Cuál es la cantidad de personas que debe obtener una película para gatillar los subsidios?

Dice el señor Aristarian: "El Incaa tiene que funcionar como una gran productora. Determinar cuánto recauda y establecer partidas para tres o cuatro tipos distintos de películas, de distintos costos, con la exigencia de que cumplan con tener un mínimo de espectadores."

Contesto: O sea que las películas recibirían el dinero UNA VEZ TERMINADO SU RECORRIDO COMERCIAL. Pregunta: ¿Cómo se harían esas películas? ¿con qué dinero? ¿Préstamos puentes con algún banco? Otra pregunta que no me queda claro, y cuya respuestas ignoro (ya establecimos que soy un ignorante, cosa que comparto): ¿cuál sería ese mínimo de espectadores?

Dice el señor Aristarian: "Y el mercado no acepta, no tiene lugar para más de 40 películas argentinas al año."

Contesto: ¿Cómo llegó a este guarismo? Comparta la fórmula, por favor. Porque sin saberla, no estoy de acuerdo. No conozco a NADIE, y conozco mucha gente, que tenga una cuota interna de películas argentinas a ver por año. O por semana. Esto de que si se estrenan cuatro películas argentinas por semana se cancelan entre sí, me parece poco racional. Nadie dice "Yo veo tres o cuatro películas argentinas por año. Más no." ¡El público va a ver la película que quierel, y no se fija si en la misma semana se estrenaron películas de la misma nacionalidad. De cualquier manera, y con ánimo de especificar el debate: ¿cuáles serían las 40 películas de este año que hubiera elegido? Yo reconozco que no puedo tomar esa decisión. ¿quiénes serían los directores que se quedan afuera? Con ese criterio, ¿se hubiera podido hacer La Ciénaga, Mundo Grúa, El Otro? Usted, leyendo el guión de El Otro quizás no le hubiera dado el subsidio. Sin embargo, ganó Berlín, que es más de lo que usted y yo podemos decir de nuestras películas.

Dice el señor Aristarian: "Es verdad que no se puede obligar al público a ver cine argentino, pero sí se puede exigir calidad técnica. Los festivales están empezando a verse imposibilitados de armar una programación de cine latinoamericano porque la calidad es deficiente. El cine existe por el público. No se puede hacer lo más fácil que es no contar nada. El compromiso es en primer lugar entretener y atraer. Cuando eso se consigue, no hay límites para lo que se quiera decir o contar y como contarlo."

Contesto: TOTALMENTE DE ACUERDO. Hablando la gente se entiende. ¿y qué tiene que ver el Instituto con esto? ¿En qué puede afectar el cambio de autoridades del Instituto a la calidad del cine peruano? O a la del argentino. Por más que el director del Instituto sea un profesional, pongamos que fuera usted, si es que se considera apto, ¿qué podría hacer para que de repente los directores argentinos empiecen a dirigir mejor?

Dice el señor Aristarian: "Las películas se hacen con personal técnico competente y con actores. Por eso existen los sindicatos y las asociaciones y se pide el libre deuda a cada productora. ¿Acaso hay que estar a favor de las cooperativas truchas? Lo que corresponde es que los técnicos cinematográficos tengan los mismos derechos que los de cualquier otra industria. Y tienen que vivir de su sueldo."

Contesto: Totalmente de acuerdo. Ni mencionaba este punto en mi carta. Quizás un criterio para dar créditos del Estado es que sea a películas que paga el 100% de lo que exigen los sindicatos. Yo sigo desconfiando de que haya alguna persona, cualquiera sea, que me diga si mi película vale la pena o no hacerse. Quizás lo interesante y justo sería establecer criterios claros, que no estén sujetos a la opinión de nadie.

Dice el señor Aristarian: "La solución es aumentar los topes de los subsidios. Terminemos con un cine amateur hecho de espaldas al público y que estafa a los trabajadores."

Contesto: ¿Usted cree que esa es la solución? Yo no. No creo que ninguna de las películas hechas en los últimos 80 años de la historia del cine argentino fuera mejor o peor de acuerdo a cuánto fuera el monto del subsidio. ¿Cómo funciona el proceso creativo de esa manera? Supongamos que como director me encuentro frente a una escena en la que no sé dónde poner la cámara. ¿Variaría la posición de ella si me dan el 35% o el 20 de subsidio? Lo mismo lo podria aplicar a la calidad del guión, dirección de actores o preparación. Estoy de acuerdo en aumentar el nivel técnico en todo lo posible. Creo por otra parte que el nivel técnico del cine argentino es muy bueno. Quizás no los contenidos. Insisto, estoy de acuerdo en que el problema es la falta de películas de interés para el público, pero no creo que eso se pueda mejorar con políticas de estado.

Dice el señor Aristarian: "Hay que exigir que el que quiere hacer cine tenga antecedentes que le permitan encarar la realización de un largo con solvencia.  Elemental, aunque unos cuantos improvisados se queden afuera."

Contesto: Temo estar en desacuerdo nuevamente. Y fíjese que ni siquiera me quejo por quedar afuera. Creo que a esta altura he probado que puedo hacer un largo con solvencia. Pero con ese criterio, nunca hubiera podido ver El Ciudadano, La Ciénaga, Mundo Grúa, Pizza Birra Faso, Nueve Reinas, y dejémosnos de falsas modestias, El Mismo Amor, La Misma Lluvia y La Parte del León. Es verdad que es una lotería. En el cine es tan importante la mano del director que es difícil juzgar el futuro de una película por su guión. El miedo es que por cada improvisado que quede afuera, también quede afuera el próximo Aristarain.

Dice el señor Aristarian: "No es momento para la elegancia inocua."

Contesto: No se crea. Siempre es momento para la elegancia. Puede ser que sea inocua, pero acerca a las partes. Puede ser que no logre ningún resultado, pero la grosería, la altanería, la prepotencia, y el resentimiento siempre influyen para peor.

Dice el señor Aristarian: "Hay que salir de la burbuja en que algunos se refugian y ver la realidad de la industria que prácticamente ha dejado de serlo. Se trata de estar con la corrupción o mala administración o de estar en contra."

Contesto: Epa, epa. La mala administración es una cosa. La corrupción es otra. No mezclemos, por favor. La ineficiencia no está penada por la ley, la corrupción sí. La ineficiencia puede ser conversada y mejorada. La corrupción, no.

Dice el señor Aristarian: "Las ironías ramplonas son el resultado de la peor ignorancia de lo que está sucediendo, o de la defensa interesada de un sistema probadamente parcial e injusto e indiscriminado que sólo favorece a ciertos grupos de poder."

Contesto: Reconozco que esta frase me parece incomprensible, o por lo menos, contradictoria. Usted siempre habla de los "grupos de poder". Recuerdo, cuando peleábamos por la ley de protección al cine nacional, que usted no participó de esa lucha porque beneficiaba a los "grupos de poder" (En un reportaje en Página 12, que seguramente se podrá encontrar en Google). Ahora veo una contradicción. Por un lado está propugnando la eliminacíón del cine independiente, del cine de gente nueva, del cine alternativo de espaldas al público. Por el otro lado dice que esta política ayuda a los grupos de poder. ¿Ariel Rotter es un grupo de poder? ¿Celina Murga? ¿Juan Villegas? ¿Cuál es el grupo de poder al que se refiere?

Mi carta original a la DAC, que no aspiraba a ser pública, sólo marcaba mi bronca por haber utilizado un ente que debería dedicarse a aplicar políticas que abarquen a todos los directores, para propugnar un retorno a la vieja política, pre-autarquismo, que gane el más fuerte, que no se cumplan las leyes, que se haga el cine que yo quiero y no el otro. No es esa la función de la DAC. También marqué que ningún miembro de SICA que yo conozca estaba al tanto de esa carta, ni de ese pedido de remoción. No aspiraba a tornar público este debate. A usted, en cambio, este quilombo le gusta. Ojo, que no por arrastrarnos a una pelea de vedettes va a tener más gente en el cine.

Un abrazo

Juan Campanella


Nota de la redacción: en las últimas horas, OtrosCines.com ha recibido denuncias anónimas (los remitentes que figuran, entre otros, son Marta y Marcelo Ferrari, seudónimos de supuestos empleados actuales del INCAA) en el que se formulan gravisimas acusaciones contra personas como Pablo Rovito y Juan José Campanella por su miniserie Vientos de agua. Más allá de que hay en dichos correos electrónicos algunas precisiones, como números y detalles de expedientes oficiales del propio Instituto, este sitio tiene como política editorial no publicar denuncias anónimas. Quienes dicen tener las pruebas sobre irregularidades en el manejo de los fondos públicos en beneficio de productores y directores deberían concurrir con ellas a la Justicia.

Diego Batlle

PD (miércoles 5 de diciembre): El propio Campanella decidió salir a contestar de forma pública las acusaciones de esta denuncia anónima. Por lo tanto, aquí publicamos su descargo. En el sitio La Lectora Provisoria han publicado la denuncia.

 
 
 
Alfred H | 04.12.07 - 10:32:16 hs.
Siempre me gusta la posición de Campanella. Ahora que todos pretenden imponer un golpe de estado en el INCAA él sale a poner las cosas en su lugar. El documento de DAC, SICA y cía es patético en su tono y contenido. Una pieza de lobby horripilante e inadecuada. Se ve que Alvarez los dejó afuera del "curro". Campanella, como él mismo lo dice, hace cuatro años que no filma (aunque creo que está por filmar en el 2008) y me merece el mayor de los respetos como director y como persona.
 
Mariel Gutierrez | 04.12.07 - 13:45:19 hs.
En el blog de Quintín, La Lectora Provisoria, publicaron la denuncia anónima contra Rovito por si la quieren leer. De todas formas comparto con Battle la decisión de no hacerse eco -al menos en un medio de comunicación que se pretende responsable- de denuncias anónimas. Los periodistas deberian ir y chequear que esos datos son ciertos y no carne podrida. Lo cierto es que esta guerra de cartas y denuncias anónimas hablan de un estado muy precario y peligroso en el cine argentino.
 
HomeroSinSon | 04.12.07 - 15:16:43 hs.
El debate Campanella-Aristarain o Aristarain-Campanella no me asusta, porque puedo ver a dos tipos serios discutiendo con ideas que después uno puede compartir o no. Lo que me parece tenebroso es que existan todo tipo de denuncas anónimas ¿Hasta dónde pensamos llegar? Durante mucho tiempo todo el ambiente del cine se calló la boca ¿Ahora se dieron cuenta por arte de magia que son todos corruptos? Muchachos...
 
Eamonn McDonagh | 04.12.07 - 15:37:20 hs.
"este sitio tiene como política editorial no publicar denuncias anónimas." Bárbaro. Entonces es contradictorio publicar los nombres de supuestos corruptos en esta instancia. Si son culpables no estás haciendo nada para llevarlos a la justicia; si son inocentes, la nota de la redacción ya los está difamando.
 
Diego Batlle | 04.12.07 - 15:49:46 hs.
Estimado Eamonn McDonagh: no concuerdo con tu visión y trataré de explicar por qué. Buena parte de la industria del cine está recibiendo estas denuncias anónimas y la que hoy llegó contra Campanella se origina por algo publicado en OtrosCines.com. No dar cuenta de que existe esta situación me parecería entre irresponsable y cobarde. Ahora bien, como responsable del sitio tampoco me parece bien publicar los detalles de una denuncia anónima y sin poder chequear los datos. Yo no estoy diciendo en la nota de redacción que Campanella o Rovito (o los funcionarios del INCAA) sean corruptos. Lo único que informo es que existen denuncias con detalles de los expedientes (que no sé si son de público acceso) y que por su origen y contenido dudoso decido no publicarlas. En cambio, un blog como La Lectora Provisoria, por ejemplo, sí decide publicar esas denuncias. Cada uno toma la decisión editorial que mejor le parece. Saludos
 
Nacho | 04.12.07 - 16:19:14 hs.
La pregunta que yo me hago es por qué Aristarain y Campanella siguen dependiendo del Instituto al haber estrenado películas de un millón de espectadores dentro y fuera del país. ¿Ese cine ultracomercial (y ojo que esto no es un comentario despectivo) no debería haber logrado medios de producción independientes? Si esto es imposible, ¿para qué pensar en el público entonces si no lo hacen los subsidios para NINGUNA de las otras artes? Imagínense lo ridículo que nos parecería si le exigieran al Fondo Nacional de las Artes escribir libros o generar arte plástica "para el público". La línea que separa al cine como fenómeno popular y el cine como expresión artística es muy angosta, pero por algo no hay subsidios del gobierno para bandas pop, programas de Cris Morena o el Parque de la Costa. ¿Y quién querría que así fuera? Justamente las películas que exigen subsidios más altos son las más descartables, tiemblo al leer el pedido de Aristarain que suban los topes... prefiero 500 experimentos en HD a que el INCAA siga subsidiando cosas como "Incorregibles". Ah, y que los festivales no acepten películas tecnicamente competentes es muy dudoso. ¿Qué festivales tuvieron ese problema? ¿No se acuerdan de la reacción a las películas de Raya Martin, por ejemplo, en el BAFICI?
 
julio raffo | 04.12.07 - 16:49:21 hs.
Felicito a Otros Cines por no publicar anónimos.
 
jose perez alcántara | 04.12.07 - 23:20:53 hs.
Llega "Vientos de Agua", superproducción argentino-española Canal Trece presenta una historia conmovedora, de esfuerzo y lucha. Es la primera miniserie de Juan José Campanella y está protagonizada por Eduardo Blanco, Ernesto Alterio y Héctor Alterio. El domingo 21 de Mayo marcará el estreno de la primera miniserie de Juan José Campanella ”Vientos de agua”, una realización de Pol-Ka, 100 Bares Producciones y Telecinco de España. Una superproducción argentino-española de alto nivel artístico, grabada íntegramente en Alta Definición en diferentes locaciones de Buenos Aires, Madrid y Asturias. Protagonizada por Eduardo Blanco, Ernesto Alterio y Héctor Alterio. Creada por Juan José Campanella. “Vientos de agua” refleja el fenómeno de la emigración masiva de europeos a Argentina en la primera parte del siglo XX, así como la llegada de emigrantes a España, provenientes muchos de ellos de Sudamérica. Pero no lo hace desde un abordaje meramente documentalista, sino que la atmósfera del desarraigo es narrada desde el seno de una misma familia, atravesando dos generaciones cuyas historias de vida, de éxitos y fracasos, son contadas en paralelo: José Olaya (papel protagonizado por Ernesto Alterio en su juventud y luego por Héctor Alterio en su madurez) es un minero asturiano que se ve obligado a emigrar a la Argentina en 1934; posteriormente su hijo Ernesto (Eduardo Blanco) hará el camino inverso: emigrará a España en el 2001, para buscar una salida a los acuciantes problemas económicos que surgieron a partir del malogrado “corralito”. El relato se enriquece aún más gracias a las comprometidas interpretaciones de sus protagonistas, a la precisa recreación del contexto histórico, a la cuidada factura visual que envuelve cada escena como así también a las pinceladas estilísticas de su director, que imprimen un sello propio a cada fotograma, logrando transmitir las angustias, alegrías, triunfos y fracasos por los que atraviesan sus personajes. A lo largo de sus trece episodios (dirigidos por el propio Campanella y los prestigiosos directores Bruno Stagnaro, Paula Hernández y Sebastián Pivotto) esta miniserie mostrará además las diferentes locaciones donde fue filmada, que incluyen numerosos escenarios de Buenos Aires, Asturias y Madrid, a los que se suman los decorados construidos en estudio. El elenco estelar se completa con Pablo Rago, Claudia Fontán, Angie Cepeda y Valeria Bertuccelli, entre muchos otros actores y actrices nacionales e internacionales. "Vientos de agua" en números “Vientos de Agua” es la materialización de un ambicioso proyecto de ficción en lo que refiere a presupuesto, producción y nivel artístico, que incluye los siguientes guarismos: - 140 fueron las locaciones de Buenos Aires, Asturias y Madrid en las que se rodaron las escenas, totalmente transformadas para reproducir las cuatro décadas; - Más de 5.000 vestuarios de época fueron diseñados y realizados en el país, especialmente para la serie; - 280 actores argentinos, 100 europeos y más de 10.000 extras participaron en la totalidad del proyecto; - 300 vehículos de época fueron utilizados para recrear calles de diferentes períodos históricos; - 8 semanas de trabajo demandó la reproducción a escala real de la cubierta del transatlántico y sus interiores. - 4 son las décadas históricas que reflejan los años ‘30, ‘40 y ‘50 y el primer lustro del siglo XXI; - 2 años llevó la investigación histórica para encarar este proyecto y su preproducción; - 2 fueron las unidades principales de grabación, divididos en “presente” y “pasado”, en las que han trabajado más de 180 técnicos; - 34 semanas llevó la grabación completa; Síntesis La historia de “Vientos de Agua” comienza en 1934, en el marco de una convulsionada ciudad de Asturias, debido a las huelgas y revueltas mineras. La familia Olaya subsiste económicamente gracias al trabajo en las minas. Dos de los hijos, José y Andrés (con personalidades marcadamente opuestas) se ganan juntos el sustento en esas cuevas subterráneas. Pero un accidente en la mina – producto de una negligencia - provoca la muerte de Andrés, quien le pide a su hermano que cumpla su sueño: emigrar a la Argentina. Luego de una serie de intrigantes hechos José, de 19 años, adopta la identidad de Andrés y parte en barco hacia Argentina con la incertidumbre de lo que le deparará el destino. Buenos Aires, 2001 Mientras Andrés - quien vive en Buenos Aires desde hace 67 años - sueña con volver a Asturias para reencontrarse con su novia, otra historia de emigración se gesta en su familia. Ernesto Olaya es un arquitecto de 45 años, jefe de una familia compuesta por esposa y dos jóvenes hijos, que se ve azotado por la crisis del “corralito”. Desesperado por no saber cómo afrontar esta situación económica, reconoce una posible salida a su desdicha cuando su padre Andrés pone en sus manos un pasaje de avión con destino a España. Hacia allá parte en busca de nuevos horizontes en el viejo continente. “Vientos de Agua” refleja un tema vigente, como es el de verse compelido a abandonar la propia patria para empezar “de cero” a crecer en otro país. Pero la miniserie propone una mirada que no hace sólo foco en la crisis, sino que se permite que la ternura y el humor tengan lugar, como así también deja traslucir un punto de vista esperanzador en las vivencias de sus personajes.
 
Alejandro Rivas | 04.12.07 - 23:33:37 hs.
“Vientos de agua” reflejó en cada uno de sus capítulos el fenómeno de la emigración masiva de europeos a Argentina en la primera parte del siglo XX Un trabajo pensado, elaborado, producido al mejor nivel en todos lo sentidos posibles con el testimonio vivo de los que han sido parte de la historia - Odisea , Vida , Inmigración que ha logrado encontrar un espacio para su reconocimiento con los últimos premios otorgados por APTRA , aunque creemos a ciencia cierta que el mejor aplauso siempre es el del público y que producciones de éstas características sí deberían tener una dhesión cada vez mayor comparado con el tiempo que brindamos a tanta burla cotidiana que generosamente nos ofrece hoy por hoy nuestra tv.- “Vientos de Agua” ha sido la primera miniserie de Juan José Campanella , una realización de Pol-Ka, 100 Bares Producciones y Telecinco de España realizada en 13 capítulos. Una superproducción argentino-española de alto nivel artístico , grabada íntegramente en Alta Definición en diferentes locaciones de Buenos Aires, Madrid y Asturias. Protagonizada por Eduardo Blanco, Ernesto Alterio y Héctor Alterio. Creada por Juan José Campanella
 
Abdul el Cotur | 05.12.07 - 01:14:27 hs.
Es muy acertada la opinión de JJ Campanella (a paladar negro, es invencible, gracias a sus maestros Manlio, José y Corman) algo erráticas y evasivas las respuestas de Aristarain (tira la piedra y esconde la mano) Hace un tiempo, también, el Sr Aristarain tuvo un comentario a lo Cafiero (Banelco) ¡Destape la olla de una vez, por favor!!! NO estoy de acuerdo que acusen a JJ por "Vientos de Agua" (mini TV) ¿Dónde entra el INCAA en tal proyecto? Si era platita de Spain y hasta el sueldo de Él mismo por "La ley y el Orden" (ver pruebas) Espero que llegue a su fin y si "todo esto" es para "limpiar el INCAA" (que no quede tìtere con cabeza, actual y PASADO) Nuestra patria, agradecida. Igual nunca "Los Argentinos" nos pusimos de acuerdo, ni en el color de la mierda. Y el que esté, libre de pecado, que arroje la primera piedra.
 
Rodrigué | 05.12.07 - 11:36:30 hs.
Como amante del Cine, siento mucho ver a dos de nuestros grandes representantes en este rubro, discutir por temas ajenos a lo que la 'ilusión en movimiento' tan lejos nos llevó. Saber que ambos sienten por la Industria Audiovisual "El mismo amor, la misma lluvia" y ahora aparecen enfrentados... pero, el Poder y la política lo pueden todo... una vez más, todos los caminos conducen a "Roma".
 
Gustavo Postiglione | 05.12.07 - 12:22:35 hs.
Siempre es bueno que se genere polémica porque el resultado –si se aprovecha la discusión- puede ser beneficioso para todos. Pero creo que en los términos que esto está planteado no se podrá llegar a buen puerto. ¿De qué hablamos cuando hablamos de cine nacional? ¿O de qué hablamos cuando hablamos de polémica en el cine argentino? Hay algunos lugares comunes en las polémicas: 1 – Siempre comienzan por intereses políticos disfrazados en discursos que supuestamente hablan de la protección de ciertos sectores. Es llamativo que la carta de la DAC y Cía. se haya concebido luego de la elecciones nacionales y enviado cuando faltan pocos días para la asunción de CFK, ya que si esta crisis del cine argentino viene de larga data, ¿por qué no se le planteó lo mismo a NK? ¿Qué piensan las otras entidades representativas del cine como la Asociación Argentina de Actores, las entidades de Productores o las otras asociaciones de directores? Estas entidades no se han expresado al respecto. Si hay alguna motivación política por qué no se lo dice de manera más clara. Cuando surgen estas discusiones en momentos previos a un cambio de gobierno se me ocurre que lo que hay detrás no es la intención de mejorar la gestión del INCAA sino de acomodar las personas que beneficien a quienes los coloquen en el nuevo lugar del poder. 2– Se piensan los problemas en función de los beneficios corporativos y no de la totalidad de lo que tan ligeramente se denomina “industria”. SICA se ha preocupado por elevar los salarios, pero los montos de los créditos y los subsidios no han variado demasiado, por lo tanto producir una película hoy sale más cara que hace un año y una de las variables de la suba de los costos es producto de la decisión de una parte de esta “industria” y esto tiende a que aparezcan cada vez más emprendimientos cooperativos que sean realmente una asociación de trabajadores y transformar a SICA en una asociación de profesionales. Un director de Fotografía cobra $ 2.346 (pesos por semana), un asistente de dirección $ 2.105 (por semana) y un reflectorista $1.174 (semana). También se sabe que muchas producciones acuerdan con los técnicos pagar un poco menos del 100% porque si no no se pueden producir las películas de costos medios o bajos ¿No sería hora de que estos montos varíen de acuerdo al tipo de producción? ¿Cuántos trabajadores en nuestro país ganan semejante cantidad de dinero por semana? Si embargo, un actor protagónico cobra de acuerdo a la Asociación Argentina de Actores $ 7.000 (por 8 semanas de trabajo). En este caso el reflectorista puede cobrar más que el protagonista de una película, obviamente que ninguna estrella del cine y la TV trabaja por esos montos, pero no son tantos actores los que pueden reclamar demasiado por fuera del convenio. Esto es un pequeño ejemplo de algunas contradicciones que conviven en la "industria". 3 - Se habla de conseguir más espectadores y se sabe muy bien que no hay fórmula capaz de obligar a nadie a ir a una sala. También sabemos que en la historia del cine siempre hubo muy buenas, buenas, mediocres y malas películas y de eso el Estado no se puede hacer cargo, de esto nos tenemos que hacer cargo quienes hacemos las películas y son épocas, algunas mejores que otras. La dicotomía estúpida de cine con espectadores vs. cine sin espectadores no hace más que seguir planteando una falsa antinomia. El cine de este país necesita seguir siendo subsidiado y cuantas más películas haya más posibilidades habrá de que algunas capturen la atención de esa entelequia llamada público, como también permitirá que descubramos esas obras que sin la posibilidad de un subsidio o un apoyo estatal nunca podríamos conocer. Es una verdad de Perogrullo y un lugar común, pero el cine es arte e industria y sería bueno que en el momento que surjan propuestas de cambio también exista una convocatoria abierta a TODOS los sectores, integrantes, intérpretes y protagonistas de la industria del cine a debatir acerca de lo que pensamos y cuales serían las medidas que cada uno de nosotros tomaría o propondría, ya que estas cosas no deberían arreglarse corporativamente en el despacho de un presidente/a porque de ser así, sólo se estaría avalando lo que se dice criticar. Lamentablemente quienes vivimos en el interior del país estamos ajenos a estas disputas y debates. Yo como director de cine no tengo ninguna asociación que me represente, de la misma manera que ninguno de los directores de cine que producimos fuera de Buenos Aires –y algunos porteños también- nos sentimos identificados con las políticas que llevan adelante estas asociaciones, porque cuando hablan y defienden al cine nacional lo hacen desde su propia perspectiva que es totalmente diferente a la nuestra, es por eso que estamos por constituir una asociación de Realizadores Federales que se preocupe por defender no sólo las cuestiones de los que no estamos incluidos en las otras asociaciones sino también que aporte a la construcción de un cine que deje la mezquinad, el ombliguismo y la hipocresía de lado y que se anime a discutir frente a frente las políticas que verdaderamente hacen falta para desarrollar una industria audiovisual que sea el reflejo de nuestra realidad y que pueda contener a todas la expresiones, las estéticas y las diversas formas de producción.
 
Mariel Gutierrez | 05.12.07 - 19:16:02 hs.
Lei las acusaciones anonimas contra Campanella y su respuesta. Lo que están haciendo contra este señor, probablemente el mejor director argentino, es una carnicería. No es justo que ataquen así a alguien que filma con tanto amor y talento, mientras los que verdaderamente se roban el dinero público con producciones penosas o que nunca se hacen, se frotan las manos.
 
Daniel Varsavsky | 09.12.07 - 01:36:15 hs.
Con respecto a lo que el publico quiere ver, que eso si me resulta un ítem importante ya que es el publico el que subvenciona el INCAA cada vez que va a ver una peli.
Los americanos inventaron una formula muy discutible y criticable con todos los comentarios sarcásticos que se le pueden ocurrir al forista sarcástico. Pero ellos hacen un estudio de mercado. Encuestan a 100 gordos y les preguntan que clase de películas irían a ver al cine. Les muestran afiches, y en base a esos afiches filman las películas! Les muestran trailers, de películas que todavía no están filmadas para saber si conviene hacerlas...
Esta bien que los estudios tienen mucho mas que perder, ya que son los que ponen la teca, pero no deberíamos tratar el dinero de los contribuyentes argentinos con el mismo respeto que los hermanos Warner tratan el suyo? Por que no preguntarle a la gente que es lo que quiere ver? Si lo cierto es que nosotros trabajamos para ellos. Nuestro trabajo, al igual que el de los poetas y rapsodas de la antigua Grecia, es el de contarles historias! Para eso nos pagan! Se la pasan laburando como negros toda la semana para que cuando llegue el finde puedan relajarse por breves instantes y sacar a sus señoras a ver una película llena de cosas extraordinarias! Cosas que no ven durante la semana mientras manejan el colectivo o destapan las cañerías! Nadie se acuerda de la anécdota de Hitchcock sobre la conversación que escucho en la cola de una película europea? (Si no, permítanme: “Yo no entiendo –le decía el marido- te la pasas todo el día lavando, cociendo y cocinando y cuando llega el fin de semana me traes a ver una película con gente que se la pasa lavando cociendo y cocinando!).
Me aburren mucho los directores con anteojos de marco negro que se consideran parte de una elite intelectual posmoderna que vienen a educar al espectador contándoles una historia incomprensible que los hace sentir inadecuados. Esta bien, disfruten sus películas de Kiesloski o del otro chanta Greenaway como cualquier otro snob inseguro de su propia capacidad intelectual que busca pertenecer cada vez que pasa por la puerta del Palais de Glais.
Pero acuérdense a la hora de filmar una película que nuestra tarea es hacer películas para todos.
Y cuanto mas meritoria es una película inteligente que pueda disfrutar tanto el verdulero como, Mesieur Guita!
Además tristemente, si alguno se quedo con ganas de educar al ciudadano, lamento decirles que no lo están haciendo, porque a sus películas no va nadie. Para que el espectador de un paso hacia uno, uno tiene que haber dado primero 100 hacia el espectador. Y si los valores que quieren transmitir están ahí adentro en serio, aunque filmen la película sobre las Bandana esos valores van a atravesar. Háganla parecida a “The Comitmens” la de Alan Parker (para el que no la vio, es la clásica película sobre la formación de una banda de música), que esta re buena, yo que se...
No digo que hagamos lo de las pruebas de mercado acá en el Rio de la plata, pero media pila gente. Algo... a lo criollo...Hay como 40 millones de argentinos acá que nos están esperando para que les contemos las historias que quieren escuchar!
Y sino fijémonos cuanta gente fue a ver “Las invasiones Bárbaras” y cuanta gente fue a ver “Children of men”. Y perdón, esto no tiene nada que ver con los dos señores que se pelean allá arriba (los dos han filmado películas que me vuelan la cabeza!), ni con la presunta malversación de fondos del señor con apellido irónicamente incriminatorio. Pero ya que estamos les digo. Quitémonos esos anteojos de marco negro que las chicas nos van a dar bola igual!
 
romi | 27.06.09 - 23:02:20 hs.
cuantoo cobra un director segun el dac por semana!! necesito respuesta urgente graciass
 
Diego Batlle | 28.06.09 - 09:27:18 hs.
En el sitio del SICA está la tabla actualizada. Fijate en google, igual creo que es www.sicacine.com.ar
 
Escriba un comentario
Nombre:
Email: (no será publicado)
Comentario:
   
     
 
Berlín 2010: Arranca una 60ª edición llena de celebraciones | 09-02-2010
Una década de amor al cine | 09-02-2010
Loza, Pinto, De Rosa y Godfrid- Sasiaín, premiados en Leipzig | 08-02-2010
El INCAA informó los detalles del presupuesto de 2009 | 08-02-2010
Novedades de Hollywood | 07-02-2010
Tres estrenos en el top 10 | 07-02-2010
Breves nacionales | 06-02-2010
Plan de estrenos y festivales del cine argentino para 2010 | 04-02-2010
Avatar está muy cerca de los dos millones de espectadores | 04-02-2010
El INCAA confirmó las fechas de Mar del Plata y Ventana Sur | 03-02-2010
Oscar 2010: El secreto de sus ojos consiguió la nominación | 02-02-2010
Oscar 2010: El listado de las candidaturas, rubro por rubro | 02-02-2010
Recordando a Tomás Eloy Martínez (1934-2010) | 31-01-2010
Transformers 2 y Land of the Lost, entre lo peor del año | 01-02-2010
Amplia presencia argentina en el 27º Festival de Miami | 01-02-2010
Buen balance para Sundance | 31-01-2010
Kathryn Bigelow se quedó con el premio de los directores | 31-01-2010
Invictus fue el estreno con mejor arranque de la semana | 31-01-2010
Lecturas recomendadas | 29-01-2010
Mazure realiza su balance y anticipa los planes para 2010 | 28-01-2010
 
 
Noticias | 09-02-2010
Berlín 2010: Arranca una 60ª edición llena de celebraciones
Noticias | 09-02-2010
Una década de amor al cine
Debates
Todos los detalles del presupuesto 2009 del INCAA
Festivales
(Adelanto 2): Anahí Berneri y la era de la madurez
Música
Albert Pla, de regreso en Buenos Aires
Próximos estrenos
Percy Jackson y el ladrón del rayo (Percy Jackson & the Olympians: The Lightning Thief)
Columnistas | 08-02-2010
La columna del PCI: Respuesta a Pablo Sirvén, por J. Villegas
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 


 
Home | Criticas | Noticias | Festivales | Columnistas | Próximos Estrenos | Taquilla | Ciclos | Debates | Cine en TV | DVD | Industria
Editorial | Música | Libros | Links | Contacto
Diseño y Desarrollo: Mariel Burstein