Críticas
Estrenos
Crítica de “La decisión”, de Vahid Jalilvand
-Una de las revelaciones de la Mostra de Venecia de 2017, esta segunda película del director de Wednesday, May 9 es un fascinante thriller psicológico de fuertes implicancias morales.
-El estreno en los cines argentinos cuenta con el apoyo de OtrosCines.com
La decisión (Bedoune Tarikh, Bedoune Emzaaka, Irán/2017). Dirección: Vahid Jalilvand. Elenco: Amir Aghaee, Zakieh Behbahani, Saeed Dakh, Navid Mohammadzadeh, Alireza Ostadi y Hediyeh Tehrani. Guión: Ali Zarnegar. Fotografía: Morteza Poursamadi y Payman Shadmanfar. Música: Peyman Yazdanian. Distribuidora: MontBlanc Cinema. Duración: 104 minutos. Apta para mayores de 13 años con reservas. Salas: 11 (Artemultiplex, Village Recoleta, Cinemark Palermo, Atlas Patio Bullrich, BAMA Cine, Showcase Belgrano, Belgrano Multiplex, Showcase Norte, Atlas Nordelta, Cines del Centro de Rosario y América Santa Fe).
El doctor Kaveh Nariman es un experimentado y prestigioso patólogo forense que trabaja en un hospital. En la primera escena del film, mientras conduce de noche su auto por una ruta, es encerrado por otro coche y, obligado a realizar una maniobra violenta, termina rozando a una moto con cuatro ocupantes (un matrimonio y dos niños). El médico revisa al pequeño más golpeado, intenta compensar económicamente al padre y le dice que lleve al chico de ocho años a una guardia cercana para que lo revisen. Aparentemente no hay signos de lesiones graves. Pocas horas después, mientras su asistente repasa los análisis a realizar ese día, se entera de que aquel niño ha muerto. Una colega realiza la autopsia y dictamina que la verdadera causa del fallecimiento ha sido por envenenamiento con las toxinas de comida mal envasada (botulismo).
Ese es el planteo inicial de este intenso film que luego derivará hacia el policial, el conflicto de pareja, el thriller judicial y, sobre todo, el drama con fuertes dilemas morales. La ética profesional, las diferencias de clase y la corrupción a diferentes escalas y en distintos estamentos son cuestiones que Vahid Jalilvand maneja con sobriedad y sin superficialidad en su segundo largometraje, apostando a una narración elegante y austera a la vez, y con el aporte de un elenco excepcional (Navid Mohammadzadeh ganó como mejor actor y Jalilvand, como mejor director en la sección oficial Orizzonti de la Mostra de Venecia).
El film maneja un doble punto de vista: el del médico que se obsesiona con descubrir qué fue lo que realmente determinó la muerte del niño y la del padre de la criatura, que ve cómo se va desmoronando su vida y la de sus seres queridos. Aunque ambos están dominados por la culpa, Jalilvand mantiene la ambigüedad, la tensión y los múltiples matices de una propuesta que remite por momentos a La separación, de Asghar Farhadi.
(Esta reseña fue publicada previamente en el diario La Nación del 14/3/2019)
Más información sobre OtrosCines/Club y los beneficios para Marzo
COMENTARIOS
DEJÁ TU COMENTARIO

CRÍTICAS ANTERIORES
El director noruego de DRIB (2017), Enferma de mí / Sick of Myself (2022) y El hombre de los sueños / Dream Scenario (2023) narra de forma tan cool como cruel la odisea de una pareja que está a punto de casarse.
El primer largometraje como directores de los populares cómicos conocidos como BriTANicK es un orgulloso exponente del poco prestigioso subgénero de las stoner movies.
Luego de ganar el León de Oro en la Mostra de Venecia, llega a los cines argentinos (y del resto de América Latina) el más reciente largometraje (en verdad un tríptico de mediometrajes) del director de Extraños en el Paraíso, Mystery Train, Bajo el peso de la ley, Dead Man, Flores rotas, Ghost Dog, el camino del samurái, Solo los amantes sobreviven y Paterson.
-Esta secuela de El cuento de la criada (The Handmaid’s Tale), también basada en un libro de Margaret Atwood, tiene como protagonista a Chase Infiniti, la revelación de Una batalla tras otra.
-Los tres primeros episodios estrenan el miércoles 8 de abril en Disney+.

Interesante película de una cinematografía no conocida en nuestro país como la iraní. La historia, si bien pequeña en su esencia y desarrollo, es meticulosa e ingeniosamente contada mediante sólido guión y artesana dirección que mantiene interesado y tenso al espectador a través de la hora 45 minutos que dura el film. Dos soberbias actuaciones en los papeles protagónicos relacionados entre sí por sentimientos de culpa bien respaldados por el resto de los actores aún en pequeños papeles, todos ellos creíbles en sus roles y atildados en roles duros encuadrados siempre en la tragedia. El final de la película sorprende y seguramente habrá de generar en todos y cada uno de los espectadores distintas reacciones, ninguna de ellas la indiferencia. Agradable sorpresa para quienes desde éste lugar del mundo poco y más bien nada conocemos acerca de la sociedad iraní y la potente presencia de la religión musulmana en su devenir diario. Recomendable ciento por ciento!!!
Una obra maestra... Imposible no seguir esta historia con dos personajes culposos, y para quienes su vida cambiará radicalmente.-
LA CULPA Y OTROS DEMONIOS Más cercana por su contenido a su título en inglés que en castellano, nuevamente se hace presente el cine iraní en nuestra cartelera. Llegó el turno de conocer a Vahid Jalilvand, a través de su segundo largo: ?No Date, No Signature? (2017), galardonado por la Fipersci en el 72 Festival de Cine de Venecia al igual que su título anterior Miércoles 9 de Mayo (2015), no estrenado en Argentina. El cine iraní parece rendir homenaje permanente a Abbas Kiarostami, tanto temática como estilísticamente. Aquí también el film comienza con un auto que transita en medio de la noche por una autopista de Teherán dándole al film una impronta documentalista que no tardará en transformarse en el epicentro de una historia que provocará una reflexión de carácter ético que tiene que ver con la interpretación de la realidad y el discernimiento entre lo verdadero y lo falso. Un médico generará un accidente al tocar con su auto a una motoneta que circula por el lugar. Como dato adicional, el seguro automotor del médico se encuentra vencido. Los motociclistas son una pareja con sus hijos que parecen salir ilesos aunque con algunos golpes y raspaduras. Al día siguiente, uno de esos niños debe ser hospitalizado y muere. La autopsia realizada arroja un resultado ambiguo. Por un lado, la muerte parece haber tenido lugar como consecuencia de una intoxicación de una ingesta alimentaria (botulismo). Pero el cuerpo del occiso también encuentra lesiones cervicales que pudieran haberle ocasionado la muerte. Lo que sigue serán tres largas peregrinaciones en busca de una respuesta por parte de los dos principales protagonistas: el médico y el padre del niño. Se trata de tres persecuciones, la primera, de la verdad a través del alma de cada uno de ellos siguiendo diferentes caminos, la segunda, la del sentimiento de culpa de los protagonistas por no haber hecho lo correcto, y la tercera tendrá que ver con la recomposición del honor de cada uno. Todo aquello que les permitirá vivir en paz. El medico es un científico, un racionalista. Alguien que necesita saber la verdad y hacerse cargo de la misma. En un primer momento se siente acosado por la duda. Pero decide seguir adelante. No importa quedar implicado en ella. Por otra parte hay en él un sentimiento religioso. Eso lo hace sentir culpable. Necesita saber la verdad para encontrar la paz. Culpable o inocente, solo le importa la verdad. El padre del niño es un obrero con poca educación, un impulsivo con más pasión que cerebro. Como padre sufre la pérdida del hijo y requiere una compensación inmediata. Esa compensación está más cerca de la venganza que del perdón. Su respuesta es física, no espiritual. No parará hasta obtener la satisfacción de la misma. No importa si después de ello encuentra la cárcel. Ambos personajes caminan infiernos diferentes que conducen a un mismo lugar. Uno de la mano de la duda. El otro de una certeza infundada. Ambos se encuentran sumergidos en un mundo dominado por leyes escritas y no escritas donde ambos deben lidiar con personas que simplemente quieren sacarse problemas de encima. Es decir, la indiferencia. Para los forenses, el cuerpo del niño es un cadáver sobre el cual se debe determinar el origen de la muerte. Para el medico puedes ser una prueba irrefutable de su inocencia. Para el padre un cuerpo inerte que requiere justicia. Para el resto del mundo es una simple evidencia. Es un film sobre ?el hacerse cargo?, asumir la responsabilidad de los hechos, conocer la verdad, generar la justicia necesaria para que las partes encuentren la paz y el sosiego de las almas. Y también, un film que habla de nuestros propios mundos, aquellos que sostienen nuestra paz interior. Como en toda película iranros de Amir Aghaee como el Dr. Kaveh Nariman, y Navid Mohammadzadeh como Moosa, el padre del niño.í que llega a nuestras costas, encontramos un film cuya belleza formal nos deja mudos. Con rasgos de tragedia griega, no solo cuenta con un guión muy sólido, un crescendo muy bien construido sin ningún tipo de baches en su desarrollo, sino también muy bien dirigido con un sentido de la austeridad que permite al director concentrarse en los dos personajes principales, manteniendo la coherencia narrativa a lo largo de todo el metraje. Mención aparte para el dúo actoral. Dos capolavori.
Intensa y lacerante indagación sobre las responsabilidades individuales..... y porque no, las inconsistencias de un sistema de vida cotidiana e institucional que no asegura equilibrio y seguridad. Hacia mucho tiempo que no aparecia una obra con tanta fuerza conceptual y expresiva y con un rigor cinematografico altamente creativo. Un hecho fortuito: la muerte de un pequeño luego de un accidente, abre en abanico una cantidad situaciones entre quienes intervienen, que tienen que ver con la culpa, la propia responsabilidad, ,las dudas sobre negligencias en la actuaciones médicas, el destrato de autoridades y justicia, las necesidades económicas que hacen comprar barato alimentos en situación riesgosa, etc ....es decir un collage de motivaciones corrientes que en momentos trágicos sumen a los personajes en un desasosiego lacerante. Lo virtuoso es que todo este entramado esta expresado con enorme sutileza y respeto y hasta los momentos con cierta violencia estan vistos con gran sobriedad. De todos modos el fuerte de esta obra es el invitarnos a la introspección moral que seria deseable para la vida en comunidad