Críticas
Estreno en cines
Crítica de “El Sobreviviente” (“The Running Man”), película de Edgar Wright con Glen Powell
Este relato original de Stephen King publicado en 1982 bajo el seudónimo Richard Bachman llega (vuelve) al cine, ahora con el sello del director de Muertos de risa / Shaun of the Dead (2004), Arma fatal / Hot Fuzz (2007), Scott Pilgrim vs. los ex de la chica de sus sueños / Scott Pilgrim vs. the World (2010), Bienvenidos al fin del mundo / The World's End (2013), Baby: El aprendiz del crimen / Baby Driver (2017) y El misterio de Soho / Last Night in Soho (2021).
El Sobreviviente (The Running Man, Reino Unido, Estados Unidos, 2025). Dirección: Edgar Wright. Guion: Michael Bacall y Edgar Wright, basado en la novela homónima de Stephen King. Elenco: Glen Powell, Katy O'Brian, Daniel Ezra, Karl Glusman, Josh Brolin, Lee Pace, Jayme Lawson, Michael Cera, Emilia Jones y William H. Macy. Música: Steven Price. Fotografía: Chung Chung-hoon. Distribuidora: UIP (Paramount). Duración: 133 minutos. Apta para mayores de 16 años.
En 1987, The Running Man (en la Argentina se estrenó como Carrera contra la muerte) imaginaba un 2019 en el que un policía injustamente acusado de un crimen (Arnold Schwarzenegger) era obligado a luchar por su vida en un sangriento concurso de televisión contra asesinos. Casi 40 años después, Edgar Wright actualiza esa pesadilla en una remake que conserva la premisa esencial (un hombre común obligado a sobrevivir en un desafío mortal transmitido en vivo), aunque rebozándola con los dilemas de nuestro presente.
El Sobreviviente abandona la figura del policía acusado falsamente para centrarse en Ben Richards (el muy ocupado Glen Powell), un padre de familia común y endeudado hasta el cuello que solo quiere conseguir medicamentos para su hija. Dado que está vetado por Network, empresa dueña de casi todo, incluyendo el derecho a trabajar, se anota en un reality show pasado de rosca en el que los concursantes deben sobrevivir durante un mes para acceder a un jugoso premio. Tras sus pasos habrá, además de los ojos de los civiles siempre dispuestos a colaborar delatándolo, un grupo de cazadores profesionales deseosos de liquidarlo.
El film se sitúa en un futuro cercano, pero reconocible, en el que las explosiones nucleares son parte del escenario y los contrastes sociales se han vuelto obscenos, con los sectores sociales más bajos haciendo lo que pueden para salir adelante. Pero a Wright no le interesa tanto, al menos en principio, esa interpretación política como la desesperada huida sin rumbo que emprende Ben, cuya resistencia e hidalguía lo convertirán rápidamente en un ídolo popular.
Wright aprovecha ese punto de partida para desplegar una mirada juguetona sobre los géneros, combinando thriller, sátira y comedia negra, y consigue que el espectador sienta la misma asfixia que Ben, atrapado entre drones redondos, pantallas y cazadores que parecen sacados de un videojuego.
Sin embargo, lo que empieza como una sátira feroz del capitalismo termina cediendo a los mismos vicios que expone. A medida que la acción escala, Wright multiplica los clímax y la grandilocuencia visual, y el film pierde algo de su filo inicial. La denuncia se diluye en el fuego cruzado y el reality, que debía ser un espejo deformante, acaba siendo un show irresistible. Cosas que ocurren cuando un director quiere ser crítico de un mundo que, en el fondo, un poco le fascina.
COMENTARIOS
DEJÁ TU COMENTARIO

CRÍTICAS ANTERIORES
Con la excusa del estreno en cines argentinos de El agente secreto (nominada al Oscar a Mejor Película, Mejor Película Internacional, Mejor Actor para Wagner Moura y Mejor Casting; y ganadora de los premios a Mejor Dirección y Mejor Actor en el Festival de Cannes 2025); así como la llegada a MUBI del documental Retratos fantasmas, sumamos las reseñas de los cinco más recientes largometrajes del notable director brasileño.
A los 86 años, el gran maestro italiano sigue dando cátedra, ya sea en películas o -como en este caso- en una serie que reconstruye en poco más de seis horas la historia real del popular conductor televisivo Enzo Tortora, protagonista de uno de los casos judiciales más escandalosos de la historia de aquel país.
Con la excusa del lanzamiento de su serie Portobello (HBO Max), actualizamos esta selección de reseñas de películas y miniseries dirigidas por el gran maestro italiano nacido en 1939.
La transposición de la obra teatral homónima, que el propio Campanella adaptó de I'm Not Rappaport, del dramaturgo estadounidense Herb Gardner, se estrena este jueves 19 de febrero en 35 salas argentinas y desde el viernes 6 de marzo estará disponible en todo el mundo en la plataforma de Netflix.

EL TALENTOSO DIRECTOR INGLÉS EDGAR WRIGHT (n. 1974) se lanzó a filmar esta película basándose en un relato futurista de stephen king escrito en 1982 donde un padre casado y con una criatura de 2 años enferma acepta formar parte de un juego macabro de un programa de televisión donde una persona es premiada si logra sobrevivir 30 días a un equipo de cinco cazadores profesionales y una feroz campaña de estigmatización mediática que ofrece recompensas a quien ayude a matarle. en manos de edgar wright se convierte en una pelícua que mezcla géneros como el policial, la comedia negra y la denunca al sistema capitalista con un relato intenso con un actor protagonista como glen powell que funciona muy bien en todos los registros. Sin inventar la pólvora, construye una película entretenida (7/10)