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Crítica de “Fontanarrosa, lo que se dice un ídolo” (Directores varios)
Seis realizadores rosarinos filmaron historias originales del popular autor en una irregular propuesta concebida a diez años de la desaparición del creador de Inodoro Pereyra y Boogie, el aceitoso.
Fontanarrosa, lo que se dice un ídolo (Argentina/2017). Largometraje integrado por Vidas privadas, de Gustavo Postiglione, con Julieta Cardinali y Gastón Pauls; No sé si he sido claro, de Juan Pablo Buscarini, con Dady Brieva; El asombrado, de Héctor Molina, con Darío Grandinetti, Claudio Rissi y Catherine Fulop; Sueño de barrio, de Néstor Zapata, con Pablo Granados, Chiqui Abecasis y Raúl Calandra; Elige tu propia aventura, de Hugo Grosso, con Luis Machín y Kate Rodríguez; y Semblanzas deportivas, tres cortos de animación de Pablo Rodríguez Jáuregui, todos sobre historias originales de Roberto Fontanarrosa. Distribuidora: Aura Films. Duración: 113 minutos. Apta para mayores de 13 años. Salas: 25.
El 19 de julio se cumplieron 10 años de la muerte del escritor y dibujante rosarino Roberto Fontanarrosa y pocos días después se estrena este film-homenaje que ofrece cinco historias con actores y otros tres cortos animados de Pablo Rodríguez Jáuregui que están ubicados al comienzo, en el medio y al final.
Las casi dos horas de relatos inspirados en creaciones originales de El Negro dejan un sabor agridulce, contradictorio. Es que a las inevitables irregularidades de este tipo de propuestas episódicas se les suman ciertas tendencias al costumbrismo ramplón y una mirada machista (cuando no directamente conservadora) heredada en muchos casos del propio autor que no le hacen demasiado favor al resultado final.
Eso no quiere decir que Fontanarrosa, lo que se dice un ídolo carezca por completo de valores y hallazgos. Lo mejor -pese a lo artesanal y casi minimalista de su animación- son las Semblanzas deportivas dedicadas a las desventuras del desdichado goleador de River Juan Carlos Fumetti, al rudo zaguero de Chacarita Virginio Rosa Camargo y al obeso arquero de Vélez El Chancho Volador. El fútbol siempre ha sido uno de los temas favoritos del autor y aquí Rodríguez Jáuregui logra replicar el humor absurdo de las historias de estos entrañables antihéroes.
En el terreno de la ficción con actores lo más destacado es el corto No sé si he sido claro, de Juan Pablo Buscarini (que se ríe de los prejuicios, leyendas urbanas y lugares comunes masculinos ligados al tamaño del pene con un “duelo” entre un gordito y un enano en el marco de un club de barrio), mientras que los más flojos son Sueño de barrio, de Néstor Zapata (la reconstrucción de un caso “policial” en una comisaría con un sobreactuado elenco encabezado por Pablo Granados, Chiqui Abecasis y Raúl Calandra); y la algo torpe propuesta de Elige tu propia aventura, de Hugo Grosso, sobre las fantasías eróticas -y los dilemas- de un hombre gris (Luis Machín) en un bar en plena madrugada.
En cambio, son bastante logrados los resultados de Vidas privadas, único acercamiento puro al drama a cargo de Gustavo Postiglione con personajes (Julieta Cardinali y Gastón Pauls) que pendulan entre dos dimensiones como el realismo puro y el artificio de la representación teatral; y El asombrado, de Héctor Molina, con un simpático duelo actoral entre Darío Grandinetti y Claudio Rissi en medio de una historia con ciertos elementos fantásticos (un hombre cuyo cuerpo no tiene sombra) y la telebasura de fondo.
Más allá de los apuntados desniveles, ninguno de los relatos da vergüenza ajena y todos tienen un nivel formal de digno para arriba. Se trata, en definitiva, de un merecido y loable homenaje a Fontanarrosa concebido por artistas de la propia ciudad que lo cobijó, tanto en la cancha de Rosario Central como en las mesas del bar El Cairo. Como debía ser.
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Pelicula muy visible... Grandes actuaciones de Dady y Grandinetti..mucha representacion en todo con la cultura ROSARINA..contentisimo de poder conocerla..muy lograda La mejor hecha en Rosario Si la miran por alguna plataforma de las actuales..le darian mas importancia Estoy muy agradecido a este homenaje al negro.. Y por todos los que la hicieron posible.
Me parece un despropósito que las películas argentinas estén tan poco tiempo en cartelera. Ayudemos a la industria nacional, incluido a su cine!!!!
Lamentablemente la pelicula me decepcionó bastante. No han logrado una expresión en imágenes adecuada al estilo narrrativo de Fontanarrosa.
En capital federal no llegué a verla. O bien la sacaron muy rápido de cartel porque se estrenó el jueves y el domingo no estaba. O bien solo se estrenó en Santa Fe y Mendoza. Saben algo de esto? porque en caso de haberla dejado solo un día en cartel me parece algo mu grave. Un saludo
Más allá de los previsibles desniveles también creo que es un film que merece verse. Las versiones teatrales de algunos de sus cuentos me encantaron, especialmente los trabajos de Pablo Brichta.