Críticas
Estrenos
Crítica de “Piazzolla, los años del tiburón”, de Daniel Rosenfeld
El talentoso director de Saluzzi: ensayo para bandoneón y tres hermanos, La quimera de los héroes, Cornelia frente al espejo y Al centro de la Tierra se sumerge en la intimidad familiar y artística del genial músico y compositor.
Piazzolla, los años del tiburón (Argentina-Francia-España/2018). Guión y dirección: Daniel Rosenfeld. Fotografía: Ramiro Civita. Edición: Alejandro Carrillo Penovi. Dirección de arte: Emilio Basaldúa. Sonido: Gaspar Scheuer y Diego Martínez. Distribuidora: Digicine. Duración: 90 minutos. Apta para todo público.
Lejos de las limitaciones del documental-tributo, del informe periodístico con “cabezas parlantes” o del ensayo musical solo para iniciados, Piazzolla, los años del tiburón es una película con múltiples facetas que propone un acercamiento rico y profundo a la figura de este brillante artista.
Rosenfeld tuvo acceso a diversos archivos públicos y privados, en especial al de la propia familia Piazzolla, que le permitió conseguir no solo imágenes de sus más memorables actuaciones sino también de su intimidad: fotografías, grabaciones en audio, home-movies en Súper 8. Mucho de esos materiales, además, son inéditos. También están presentes en el relato su hijo Daniel (que expresa en toda su dimensión las sensaciones encontradas ante una relación dominada por la admiración, pero también por la frustración, el resentimiento y el dolor) y su hija Diana (ya fallecida luego de una existencia tan intensa como trágica), que llegó a ser biógrafa de su padre.
El film aborda el genio creativo de Piazzolla (1921-1992), sus incesantes búsquedas para revolucionar el tango y vincularlo con el jazz, sus pasos por Nueva York y Europa, su pasión obsesiva por el estudio y la composición, su necesidad por experimentar y sorprender, pero también su inconformismo, sus desplantes, sus desprecios e incluso sus abandonos hacia los seres queridos, así como su relación de amor-odio con la Argentina, donde siempre sintió que no fue reconocido como merecía (el concierto en el Teatro Colón funcionó, en ese sentido, como una revancha tardía).
La investigación de Piazzolla, los años del tiburón (el título hace referencia a la afición del protagonista por la pesca de esos peces depredadores) es prodigiosa, los testimonios utilizados son los necesarios, la edición es impecable, pero hay algo más que esfuerzos de producción y un buen acabado técnico. Es la mirada del director la que convierte a este film en una experiencias intensa, potente, fascinante. Con mayores o menores hallazgos, Rosenfeld siempre ha conseguido retratos que se alejan de las convenciones, de las fórmulas del documental clásico. Un cineasta con sensibilidad, con ideas, con ansias de experimentación que ha salido más que airoso del desafío de acercarse a una figura genial y al mismo tiempo desconcertante como Piazzolla.
COMENTARIOS
DEJÁ TU COMENTARIO

CRÍTICAS ANTERIORES
A 16 años de la notable Red Social, Sorkin regresa ahora ya no solo como guionista sino también como director, pero el resultado artístico queda bastante lejos de los logros de aquel film original rodado por David Fincher.
El realizador de El crítico (2014), Una noche de amor (2016), Recreo (2018), Casi feliz (2020), Doble discurso (2023), Nahir (2024) y Papá x 2 (2025) adaptó y dirigió esta remake de la película mexicana ¿Quieres ser mi... hijo? (2023) pensada para explotar la popularidad de Wanda Nara, pero el debut en el cine de la estrella es decididamente frustrante.
Warner sigue expandiendo el universo de DC con un film que tuvo en el origen del proyecto al prolífico Mike Flanagan -quedó como coguionista junto a Hossein Amini (Drive)-, pero que por problemas de agenda terminó siendo dirigido por James Watkins (Eden Lake, La dama de negro, Atentado en París, No hables con extraños).
-Luego de impactar en la reciente Mostra de Venecia, donde obtuvo el Premio Especial del Jurado, se exhibirá por ahora solo en cinco proyecciones en el Cine Arte Cacodelphia este film de dos de los directores ganadores del Oscar por No Other Land (2024), que describe de forma descarnada las atrocidades cometidas por el ejército israelí en Gaza.
-Tras su paso por las salas, el documental estará disponible sin cargo desde noviembre en el sitio web del diario inglés The Guardian, coproductor del largometraje junto al cineasta Jonathan Glazer.

Finalmente la he visto y me rindo ante el talento de Daniel Rosenfeld para construir este retrato de uno de los grandes músicos del tango del siglo XX. No sólo se trata de una reseña de su vida y sus mejores temas sino, desde la mirada de su hijo Daniel que también es músico, un análisis de una personalidad que resulta tan controvertida como fascinante, con sus más y sus menos, pero fundamentalmente con una pasión por el tango que se impuso sobre la mediocridad de muchos de sus detractores que pensaban que sólo era una música para ser bailada. Algunas frases de colección aparecen para hacer reflexionar al espectador: 1) Yo quiero que la gente, al escuchar música, piense y no que se divierta o haga la digestión 2) Cae Perón y cae el tango pero, al mismo tiempo, nazco yo. 3) Cuando pesco tiburones pienso y luego puedo ir a casa para escribir. Un muy buen documental de Daniel Rosenfeld (8/10)
Ayer vi "Los años del tiburón" en una de las salas del Comos-UBA. Me gustó y me llevó a reflexionar sobre los siguientes puntos: . 1) que el tango muere con el golpe cívico-militar del 55, que saca al peronismo del poder e intenta borrar todo lo popular, fomentando en la juventud "modas extranjeras" . 2) que Astor Piazzolla ya hacia para los años 50 arreglos demasiado complejos y música "poco bailable", lo que le valió el desprecio de ciertos periodistas a los que esperaba en la puerta de la radio para (literalmente) cagarse a piñas. . 3) que en los años 60 harto de todo, se va a estudiar a París con Nadia Boulanger, y descubre su verdadera esencia. Su música tiene espíritu de tango pero ya no es tango, es algo nuevo, un sonido cosmopolita y contemporáneo, es la banda de sonido citadina de cualquier gran urbe del mundo, que seguramente ya tenia incorporada de niño, cuando dejó MardelPlata muy de pibito para irse a vivir con sus padres a los barrios pobres de inmigrantes en la mafiosa Nueva York de la ley seca. . 4) que su coqueteo con el jazz y el rock progresivo ponía loco a "los contra" y es tal vez, lo que a veces, me hace ver a sus fans un poco pretenciosos y me aleja de su música. . 5) que difícil debe haber sido ser "el hijo de Piazzolla" y querer ser músico... El documental muestra esa tensión entre padre e hijo. . Bonus track: cuando llegué a mi casa... vi la biopic de Motley Crüe INST: @bernikingfasfoto
Este documental sobre Piazzola no solo repasa la controvertida vida de este músico sino también lo ubica en su exacto lugar en la historia del tango y de la música Argentina en general. Un film entrañable para los que admiramos su música. Sin lugar a dudas, un retrato extraordinario de una personalidad extraordinaria.
iIMPERDIBLE!