Festivales

Crítica de “Chico ventana también quisiera tener un submarino”, de Alex Piperno (Forum) - #Berlinale

Cine experimental para la más experimental de las sección de Berlín: el Forum.

Publicada el 28/02/2020


Chico ventana también quisiera tener un submarino (Uruguay-Argentina-Brasil-Países Bajos-Filipinas/2020). Guion, dirección y producción: Alex Piperno. Elenco: Daniel Quiroga, Inés Bortagaray y Noli Tobol. Fotografía: Manuel Rebella. Edición: Alex Piperno, Alejo Santos y Karen Akerman. Sonido: Pablo Lamar y Lucas Larriera. Dirección de arte: Daniela Calcagno. Duración: 85 minutos.


El uruguayo Alex Piperno (egresado de la FUC y de un pendular constante entre Buenos Aires y Montevideo) llega al largometraje luego de una fecunda y elogiada carrera en el universo de los cortos (La inviolabilidad del domicilio se basa en el hombre que aparece empuñando un hacha en la puerta de su casa, Los cebúes, ¡Hola a los fiordos! y Lloren la locura perdida de estos campos).

Su ópera prima mantiene (y en varios aspectos amplifica) la impronta experimental de sus breves trabajos previos con una de esas apuestas que dividirá inevitablemente al público entre aquellos irritados por la complejidad (y falta de lógica) de la propuesta y muchos otros que se sentirán fascinados precisamente por lo absurdo de este universo fantástico y con (caprichosas) reglas propias.

El extraño mundo de Chico ventana también quisiera tener un submarino está compuesto por tres subtramas que se terminan conectando, entrecruzando y articulando de las maneras más insólitas (porque están alejadas por compelto de cualquier tipo de realismo): el “Chico Ventana” (Daniel Quiroga) es un marinero de bajo escalafón en un barco que realiza cruceros turísticos por la Patagonia; Elsa (Inés Bortagaray) es una mujer solitaria que vive en un departamento de clase media en Montevideo; mientras que Noli (Noli Tobol) integra un grupo de campesinos filipinos que debe lidiar con la naturaleza salvaje, las tradiciones y los espíritus de su tierra.

Es casi inevitable apreciar en este onírico y estimulante primer largometraje de Piperno las conexiones con el cine de Apichatpong Weerasethakul o Tsai Ming-liang, pero no por eso se trata de una película meramente derivativa o emuladora. Chico ventana también quisiera tener un submarino es un film laberíntico, ambulante, de búsquedas y encuentros fortuitos. Y, más allá de algunos lugares comunes (Piperno no cede a la tentación de destripar un animal en primer plano), construye un mundo con puertas (reales, espirituales, filosóficas) entre mundos aparentemente opuestos e irreconciliables. Junglas y ciudades, barcos y departamentos, Oriente y Occidente... El cine en su apuesta más audaz y con sus espíritu más lúdico.




Toda la información sobre OtrosCines/Club y cómo sumarse a nuestra comunidad cinéfila


COMENTARIOS

  • SIN COMENTARIOS

DEJÁ TU COMENTARIO


FESTIVALES ANTERIORES


FICValdivia 2026: Top 10 a modo de balance
Diego Batlle, desde Valdivia

Nowhere to Lay My Eyes, del surcoreano Hong Sangsoo; y What Can't Be Mentioned, del estadounidense Dan Sallitt, figuran entre las preferidas de nuestro enviado.

LEER MÁS
FICValdivia 2026: El cine argentino arrasó con los principales premios
Diego Batlle, desde Valdivia

Para hacer una película solo hace falta un arma, de Santiago Sein, ganó la Competencia Internacional; La ilusión de un verano sin fin, de Alessandra Sanguinetti, se quedó con el Premio del Público; mientras que Handy Girl, de Inés Urdinez, obtuvo el Premio Especial del Jurado en la sección de Largometraje Juvenil.

LEER MÁS
FICValdivia 2026: Todas nuestras críticas
Diego Batlle y Violeta Kovacsics

-En este espacio iremos actualizando a diario la cobertura de la 33ª edición de la prestigiosa muestra chilena, que se desarrolla entre el lunes 12 y el domingo 18 de octubre.
-Hay 33 reseñas publicadas.

LEER MÁS
Cine chileno en FICValdivia 2026 (III): Crítica de “Lo que nos une”, de Nicolás Guzmán (Competencia Internacional)
Diego Batlle, desde Valdivia

El realizador de Si escuchas atentamente (2016), Víctima potencial (2018) y Me gustaría que vivieras mi juventud de nuevo (2022) apuesta a una estructura episódica, híbrida y mutante que bebe tanto de la ficción como del documental para reconstruir un controvertido caso real.

LEER MÁS