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Dos críticas de “Carrero”, de Fiona Lena Brown y Germán Basso (Competencia Internacional) - #BAFICI2022
Esta ópera prima ambientada en las zonas más desprotegidas de La Plata es una de las revelaciones nacionales de esta 23ª edición.
Carrero (Argentina/2022). Dirección: Fiona Lena Brown (Princesa Feona) y Germán Basso. Elenco: Rodrigo Varela, Carlos Gastón Castillo, Matías Alejandro Gonzalez, Sandra Soledad Nuñez, Aldana Jara y Brian González. Guion: Fiona Lena Brown, Germán Basso y Leonardo Novak. Fotografía: Emilia Oldrino y Fiona Lena Brown. Edición: Germán Basso y Germán Cantore. Sonido: Valeria Berro. Música: Luciana Casares y Magdalena Vitale Morillo. Duración: 85 minutos.
RESEÑA 1, por Ezequiel Boetti
El primer largometraje de la tucumana Fiona Lena Brown y el platense Germán Basso transcurre en la periferia de la ciudad de las diagonales, allí donde las calles son de tierra, las casas precarias y la ley está marcada por los lazos y los códigos. Un contexto rugoso que se hace carne en Ale, un chico de 17 años que trabaja como repositor en un supermercado mientras intenta terminar el colegio.
Pero su vida da un giro de 180º cuando conoce a un muchacho que vive de la recolección de chapas, cartones, electrodomésticos rotos y demás desechos vendibles. Más allá de las quejas y retos de su madre, el joven piensa que ese trabajo puede ser el camino hacia una vida más digna. Lo que sabe también es que ese camino tiene al delito como una tentación constante.
Pizza, birra, faso asoma como referencia ineludible de Carrero. No solo por un relato indiscutiblemente permeado por el contexto, sino también por un registro vaciado de toda carga moral, de toda voluntad de juicio: Brown y Basso no romantizan ni se engolosinan con las dificultades que debe enfrentar Ale sino que puntean las coordenadas de una dinámica social donde el comedor del barrio y la propia comunidad fungen como pilares de contención ante el desamparo.
Carrero apela a una impronta documental, cortesía de las problemáticas que se plantean (las tomas de terreno, la droga como paliativo escapista ubicuo), una cámara que parece conocer las particularidades del terreno tanto o más que el propio protagonista y, último pero no menos importante, el aire de verdad que transpira un elenco conformado por vecinos y vecinas del lugar, todos ellos actores no profesionales.
El resultado es un film duro y de indudable fineza en su confección formal, una suerte de contracara de aquel cine tosco, “feo” y urgente de la primera época de José Celestino Campusano que retrata la vida de los sectores más desprotegidos evitando el regocijo y el miserabilismo.
CARRERO - Trailer from German on Vimeo.
RESEÑA 2, por Diego Batlle
Este es el tipo de películas que en sus mejores épocas solía descubrir el BAFICI y hace mucho tiempo no ocurría: una ópera prima que absolutamente nadie tenía en el radar, de directores desconocidos, de una productora alejada del establishment.
El desafío de contar la adolescencia en los suburbios más desfavorecidos (en este caso la periferia de La Plata) era mayúsculo no porque jamás se haya hecho, sino precisamente por lo contrario: porque abundan y en muchos sentidos ya cansan. Pero hay en Carrero una honestidad brutal, una credibilidad, una autenticidad que no abundan. No se filma A sino CON estos no-actores, que son pura verdad. Se los observa, se los escucha y se los deja fluir y vivir en pantalla.
Y, con todo lo que tiene de visceral y urgente, no es una película precaria ni desprolija: hay una puesta en escena cuidada, inteligente y virtuosa, con unos pocos excesos de estilización y musicalización ampulosa que de todas formas no hieren al conjunto.
Alguna vez fueron la icónicas Pizza, birra, faso o Mundo grúa. Tiempo después, Yatasto, una historia con algunas conexiones temáticas con esta. Entre esos dos universos se mueve Carrero, una película muy dura pero jamás cegada por la crueldad, que hasta aquí es la gran revelación nacional del BAFICI. Bienvenida sea.

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Programación completa de la 27ª edición, que se realizará del 15 al 26 de abril, y links a nuestras 45 reseñas (esta guía se irá actualizando cada día).
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No es mi intención subestimar la película o desmerecerla. Tiene buen ritmo, las actuaciones son muy creíbles, se escuchan bien los diálogos (algo no muy común en el cine argentino). Pero se trata de un cine visto antes (Bruno Stagnaro sobre todo) y no le veo una impronta o arista nueva que lo diferencie.
Es muy interesante esta peli. y, sin ser demagoga, muestra discretamente las dos vias que puede tomar un adolescente de un barrio popular en la argentina de hoy (la escena casi al final, cuando el protagonista se encuentra con el amigo que se "abrió" me pareció estupenda). La peli es cruda sin caer en el patetismo y tiene aristas tremendos. A mi me recordo en parte a "las mil y una". El ingreso del flamante ex convicto en la segunda parte la convierte en más sombría, y es muy bueno también como esta explorado ese universo de códigos tumberos que vienen a derribar todos los castillos de naipes. Me gustó.