Críticas
Estreno en cines
Crítica de “Los espíritus de la isla” (“The Banshees of Inisherin”), de Martin McDonagh, con Colin Farrell y Brendan Gleeson
El director de Sie7e psicópatas y 3 anuncios por un crimen apela a la comedia (sangrienta) en este notable reencuentro con la dupla protagónica de Escondidos en Brujas. Tras su estreno mundial en la Mostra de Venecia, donde Martin McDonagh ganó el premio a Mejor Guion y Colin Farrell, el de Mejor Actor, la película obtuvo decenas de otros reconocimientos, incluidas 9 nominaciones a los Oscar.
Los espíritus de la isla / The Banshees of Inisherin (Irlanda-Reino Unido-Estados Unidos). Guion y dirección: Martin McDonagh. Elenco: Colin Farrell, Brendan Gleeson, Kerry Condon y Barry Keoghan. Fotografía: Ben Davis. Edición: Mikkel E.G. Nielsen. Diseño de producción: Mark Tildesley. Música: Carter Burwell. Distribuidora: Disney (20th. Century Studios). Duración: 109 minutos. Apta para mayores de 13 años con reservas.
(Esta reseña fue publicada originalmente en la cobertura del Festival de Venecia 2022)
Seguramente el suceso de 3 anuncios por un crimen (Three Billboards Outside Ebbing, Missouri, 2017) explica la anomalía de que una película como Los espíritus de la isla forme parte de la Competencia Oficial de Venecia. Contra la clara tendencia de acumular en esta sección películas de Autores (sí, con mayúsculas) y/o de “tema importante”, estamos en este caso frente a una comedia, más allá de cierta dimensión política que el film también tiene.
Martin McDonagh vuelve a poner en pantalla la perfecta química de la pareja central de la recordada Escondidos en Brujas, de 2008. Bromance declarado como aquella, el dúo compuesto por Colin Farrell y Brendan Gleeson (Pádraic y Colm, respectivamente) parece haber tenido una relación sin contratiempos en el marco del letargo propio de la vida en un pequeño pueblo de la costa oeste de Irlanda. Pero esto está fuera de campo, es el pasado. Lo cierto es que la película -ambientada en 1923- comienza cuando Colm deja claro a su hasta ahora mejor amigo que no le interesa continuar esa relación y que, simplemente, deje de hablarle.
Tratada como una relación amorosa (que efectivamente entendemos que lo ha sido, en lo que hace a la profundidad e importancia del vínculo), la sorpresa es seguida por la incredulidad, la insistencia por recomponer y finalmente la ira. ¿Tendrá lugar en este caso el “re-matrimonio” para cumplir con las particulares reglas del género? No ha de ser aquí donde ello se adelante, pero sí cabe mencionar que eso de la insistencia y las medidas que toma Colm para terminar con el acecho son ciertamente extremas y generan unas cuantas secuencias sangrientas.
La soledad de la vida en una isla, la amistad masculina, la finitud de nuestra existencia (y de los vínculos) y la posibilidad de perdurar a través de la creación artística son algunos de los temas que, sin fintas ni subrayado, McDonagh teje en una comedia que se hace fuerte en la solidez de su pareja central y en los detalles propios del “pago chico”.
La rudeza de los comportamientos genera unos cuantos momentos de violencia inolvidables, pero también de humor que funciona de manera aceitada. Y ello sin perder la mirada empática y cariñosa hacia el devenir de los protagonistas de esta película que sabe en buena ley evitar la metáfora y la fábula, por más que aluda a ciertos elementos o criaturas fantásticas.
VIDEOCRÍTICA, por Diego Conesa
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Del escritor y director Martín McDonagh tengo un alto concepto luego de haber visto su más que aceptable ESCONDIDOS EN BRUJAS(2008) y esa gran incursión en el cine de Hollywood que ha sido TRES ANUNCIOS PARA UN CRIMEN(2017) En el caso de THE BANSHEES OF INISHERIN (cuya traducción literal es LAS ALMAS EN PENA IRLANDESAS) el director incursiona en el género de la tragedia que sucede en 1923 en una pequeña isla irlandesa que es un infierno cercano a otra isla mayor donde hay una guerra civil Allí aparecen los dos principales personajes. Uno es Pádraic (Collin Farrell), un personaje tosco, de pocas luces, borracho y pendenciero y el otro es Colm (Brendan Gleeson) un hombre que cultiva el arte a través de la música y que no encuentra en esa isla la vida que quiere. Al principio Colm le dirá a Pádraic que no lo quiere más como amigo porque lo resulta aburrido y Pádraic no aceptará esa decisión y de mala manera querrá continuar con esa relación. La primera media hora resulta algo lenta y el espectador no sabe hacia donde va la historia hasta que comienza a advertirse que la relación entre ambos es cada vez más violenta con la guerra civil de telón de fondo en la isla grande de enfrente La película está bien hecha, es sólida en sus rubros técnicos y tiene en Farrell y Gleeson a dos intérpretes insuperables. Otra muy buena película de Martín McDonagh (8/10)