Festivales
Documentales sobre la guerra: críticas de “In Ukraine” y “Le spectre de Boko Haram” (Competencia Oficial) - #FICValdivia2023
Dos óperas primas, dos acercamientos para nada convencionales ni demagógicos a los efectos sociales de los conflictos bélicos en las fronteras entre Rusia y Ucrania, y entre Camerún y Nigeria, respectivamente.
In Ukraine (Polonia/2023). Dirección: Piotr Pawlus y Tomasz Wolski. Duración: 83 minutos.
Le spectre de Boko Haram (Camerún/2023). Dirección: Cyrielle Raingou. Duración: 75 minutos.
Casualidad o no, lo cierto es que vi uno detrás de otro, en la misma sala (el Teatro Municipal Lord Cochrane), dos documentales seleccionados por los programadores del FICValdivia que tienen a las consecuencias siempre desgarradoras de cualquier enfrentamiento bélico como eje principal, pero con la guerra en el trasfondo, en un segundo plano, lo que no quiere decie que se maquillen, minimicen o disimulen sus efectos. En ambos casos, las películas se desmarcan de la urgencia del informe periodístico para encontrar -de muy distintas maneras- una dimensión cinematográfica que las aleja de la urgencia y la visceralidad de quien registra un conflicto sin la distancia necesaria para concebir una obra de arte.
In Ukraine, rodada por los polacos Piotr Pawlus y Tomasz Wolski, tuvo su estreno en el Forum de la Berlinale y luego pasó por Visions du Réel (Nyon, Suiza), donde ganó una mención especial en la Competencia Internacional. A partir de planos siempre fijos (algunos tienen movimiento porque la cámara está montada sobre un auto), nos sumergimos en la Ucrania devastada por los ataques rusos. Edificios enteros, barrios completos convertidos en ruinas. Sin embargo, la población parece mantener la calma y convivir incluso con los rígidos controles en múltiples check points, con los ruidos no muy lejanos de bombardeos y con las sirenas que obligan a refugiarse en las estaciones del subte.
Rigurosa, implacable, tensa y elocuente sin jamás caer en el golpe bajo (no hay testimonios a cámaras ni imágenes de cadáveres), la película describe la cotidianeidad de una población civil que debe reconstruir lo que se puede, subsistir con un mínimo de alimentos, mientras la cámara se va volcando luego hacia los militares y las zonas donde a cada minuto un ataque de artillería puede terminar con sus vidas.
Entre puentes derribados y campos minados, aparecen los tanques rusos destruidos que son presentados como trofeos, como módicas victorias, y sirven de fondo también para decenas de selfies. La guerra como espectáculo y objeto de fascinación en las redes sociales.
La de Le spectre de Boko Haram es otra guerra, sin tanta prensa internacional pero no menos víctimas o efectos socioeconómicos. El título hace referencia a Boko Haram, un grupo terrorista de carácter fundamentalista islámico que actúa principalmente en Nigeria y combate, entre otros, con el ejército de Camerún. Si bien -como en In Ukraine- por momentos se escuchan de fondo disparos y bombardeos o aparecen en pantalla soldados cameruneses patrullando la zona, la película de Cyrielle Raingou -ganadora del premio Tiger en el Festival de Rotterdam- está narrada sobre todo desde el punto de vista de los hermanos Ibrahim y Mohamed Alilou, dos niños sin padres (no sabemos si han muerto, han desaparecido, han sido deportados o secuestrados) que se resisten a ir a la escuela para preocupación de su maestro y de la comunidad que intenta contenerlos.
El relato, de todas formas, tiene algo de coral, ya que luego se siguen otros casos (como el de una chica que se contagia de malaria) y se expone la dinámica de ese pueblo rural y en especial de las clases donde la educación aparece como un antídoto frente a la guerra tan vecina (desde las ventanas del colegio se ven las operaciones militares). En determinado momento, los soldados cameruneses apresan y suben a un camión a decenas de seguidores de Boko Haram. Es la referencia más directa al enfrentamiento, pero que la guerra esté casi siempre en el fuera de campo no significa que dejen de apreciarse sus devastadoras consecuencias en este muy valioso y promisorio debut de Raingou.

Sumate a la comunidad OtrosCines/Club
Las suscripciones son la mejor manera para que las lectoras y los lectores apoyen directamente a los emprendimientos periodísticos independientes y ayuden a sostener un producto de calidad que mantiene el acceso a todos sus contenidos de forma gratuita. Además, se accede a una amplia oferta de beneficios y contenidos exclusivos.
MÁS INFORMACIÓN
SOBRE BENEFICIOS
Y SUSCRIPCIONES
COMENTARIOS
-
SIN COMENTARIOS
DEJÁ TU COMENTARIO

FESTIVALES ANTERIORES
Luego de su estreno mundial en la Mostra de Venecia y a propósito del premio Donostia a su trayectoria, se exhibió en San Sebastián esta nueva incursión en la ficción del prolífico, mítico e inclasificable director alemán.
El director de En julio, Solino, Contra la pared, Al otro lado, Cocina del alma, The Cut, En pedazos y Amrum inauguró la 74ª edición con un film que también compite por la Concha de Oro.
Pocos días después de su estreno mundial en la Competencia Oficial de la Mostra de Venecia, se presentó en la sección Perlak el más reciente largometraje del director de Palombella rossa, Aprile, Caro Diario, El caimán, La habitación del hijo, Habemus Papa, Mia madre, Tre piani y Lo mejor está por venir.
-La sección más radical de la muestra vasca tuvo como film de apertura a este documental que, a partir de una larga entrevista con Pedro Catella, indaga en las figuras de su madre Alicia Eguren y de una suerte de padre adoptivo como fue John William Cooke, mientras se recorren hitos de la lucha revolucionaria durante la segunda mitad del siglo XX.
-Este largometraje de la dupla detrás de Puan (2024) tendrá su estreno latinoamericano dentro de pocos días en el FIC.UBA.
