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Crítica de “Caught By the Tides”, película de Jia Zhang-ke (Competencia Oficial) - #Cannes2024
Una descripción del período 2001-2022 en China como solo el director de Platform puede hacerlo.
Caught By the Tides (Feng Liu Yi Dai, China/2024). Guion y dirección: Jia Zhang-ke. Elenco: Zhao Tao, Zhubin Li. Fotografía: Eric Gautier y Lik Wai Yu. Duración: 111 minutos. En Competencia Oficial.
Con imágenes tomadas en 2002 y 2006 (épocas en las que filmó Unknown Pleasures y Naturaleza muerta, respectivamente, con Zhao Tao como protagonista y aportes secundarios de Zhubin Li) y escenas ambientadas en 2022 (todavía plena pandemia en China), Jia Zhang-ke ofrece otro de sus desgarradores, pero también elocuentes y fascinantes retratos sobre los profundos cambios socioeconómicos en el gigante asiático.
La película arranca con una escena casera en el que varias mujeres cantan, charlas y ríen en la ciudad norteña de Dantong 2002 para luego ir hacia zonas más sórdidas como los trabajadores de una mina o las desventuras laborales y afectivas de Qiaoqiao (Zhao Tao, su heroína y musa de siempre, y esposa del director en la vida real), en una sociedad machista (véase el derrotero del personaje de Guo Bin que interpreta Zhubin Li), marcada por las diferencias sociales, los desplazamientos (voluntarios y forzados), los bruscos cambios (viejos edificios que se derrumban para dar lugar a nuevas torres, vastas zonas que quedan sumergidas por la represa de las Tres Gargantas). Así, las múltiples y festivas escenas de música y baile del inicio van mutando hacia otras en las que se imponen el desamparo y la desolación.
Más allá de semejantes cambios de una economía en constante desarrollo, a Jia siempre le interesaron las consecuncias humanas y, en ese sentido, Caught By the Tides ofrece un panorama impiadoso, doloroso, angustiante que se aprecia tanto en el entorno como en el rostro de Bin (cuando sobre el final está con un tapabocas alcanza con verles los ojos a punto de llorar). El paso del tiempo también se aprecia en la calidad de la imagen, que va de un precario DV inicial a un hermoso full HD en las escenas recientes (como una maratón nocturna).
Puede que Caught By the Tides no se ubique entre sus películas más brillantes, pero incluso en el uso de outtakes, en el reciclaje de viejos materiales, en ciertas zonas más contemplativas de la película (hay muy pocos diálogos) y en su descripción de la pandemia surge una potencia cinematográfica y una carga emocional infrecuentes en el cine contemporáneo. Jia Zhang-ke sigue siendo un director insoslayable y esencial.

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