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Crítica de “Black Dog”, película del chino Hu Guan ganadora de la competencia Un Certain Regard - #Cannes2024
Pese a contar con una amplia trayectoria con más de 20 largometrajes y series, el director de Cow (2009) y The Eight Hundred (2020) no había logrado hasta ahora un reconocimiento en grandes festivales europeos como el que consiguió con este notable film que se quedó con la máxima distinción de la segunda competencia oficial.
Black Dog (China/2024). Dirección: Hu Guan. Guion: Rui Ge y Hu Guan. Duración: 106 minutos. En la sección Un Certain Regard.
Tras salir de prisión en libertad condicional, Lang (un Eddie Peng que casi no proferirá palabra en todo el film) regresa a su pueblo natal en el noroeste de China, muy cerca del desierto de Gobi. No sabemos cuánto tiempo ha pasado este hombre de 28 años en la cárcel, pero parece que ha sido bastante, ya que esta ex estrella de rock y famoso motociclista de circo no es muy bien recibido por unos cuantos vecinos que cuestionan que esté caminando por esas calles luego de haber cometido un asesinato.
La ciudad está en ruinas e invadida por miles de perros callejeros. Hay uno -negro, claro, de ahí el título- que supuestamente tiene rabia y por el que hasta se ofrece una jugosa recompensa, pero Lang se lo quedará y será desde entonces su único y siempre fiel compañero. El lugar entra en los planes oficiales de desarrollo y renovación edilicia (léase demoler casi todo lo existente para construir nuevas edificaciones), pero para eso hay que limpiar antes las calles y por eso se lanzan brigadas para terminar con ese “festival de canes”.
Lang deberá lidiar con mafiosos locales que se la tienen jurada, con la policía que lo obliga a presentarse a cada rato en la comisaría y con su padre alcohólico que está muy cerca de la muerte y con quien ha perdido todo contacto hace tiempo.
Más allá de esos elementos que remiten al film noir, al drama familiar y algo de estética de western, la bella, dolorosa y melancólica Black Dog resulta sobre todo un fresco a-la-Jia-Zhangke (el célebre director tiene un papel secundario en la película) sobre los fenomenales cambios socioeconómicos en China que no casualmente está ambientado pocos días antes del inicio de los Juegos Olímpicos de Beijing 2008, momento en el que el gigante asiático intentó deslumbrar al mundo. Allí, en Gobi, lejos de las urbes de moda, donde el viento arrasa y los personajes luchan contra muchas precariedades, hay un circo que se va, un zoológico que se cierra (Lang tendrá que encargarse de un tigre) y barrios enteros que desaparecen y poblaciones que son relocalizadas a la fuerza. El fin de una era.

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