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Cine chileno en Competencia Internacional: críticas de “Una sombra oscilante”, de Celeste Rojas Mugica; y “Cuerpo en agua”, de Javiera Véliz Fajardo - #FICValdivia2024
Reseñas de las dos primeras producciones locales (sobre un total de cuatro) que participan por los premios Pudú.
Una sombra oscilante (Chile, Argentina, España, Francia/2024). Dirección: Celeste Rojas Mugica. Duración: 77 minutos. ★★★★✩
Otro documental sobre la dictadura. Otro ensayo autobiográfico. Otra mirada de una joven directora sobre la vida y las decisiones de su padre, un militante que debió exiliarse y luego regresó a Chile de forma clandestina. Cualquier lector o lectora podría intuir en los términos “otro” y “otra” una sensación de déjà vu y hasta de fórmula, pero Una sombra oscilante encuentra tanto en su fondo como en su forma, en su esencia como en su estética, un universo propio y unas reverberaciones que van de lo político a lo íntimo y que lo convierten en un trabajo muy particular y distintivo.
Celeste Rojas Mugica es fotógrafa al igual que su padre, Lucho Rojas, un militante del MIR que debió exiliarse en Ecuador en tiempos de Pinochet, y en Una sombra oscilante -que tuvo su estreno mundial en el prestigioso FIDMarseille- indaga en lo que pudo rescatar del archivo de su papá (imágenes aisladas de las décadas de 1970, 1980 y 1990) y, a través de diálogos y juegos que va estableciendo con él, reconstruye sin ánimos didácticos pero enorme sensibilidad aspectos de la historia de un hombre, de una familia, de un grupo (la lucha y resistencia en la clandestinidad) y de un país.
La realizadora analiza en detalle (y especula sobre) cada fotografía (hay una muy potente, del funeral popular de Salvador Allende realizado recién en 1990, que ilustra esta crítica), pone en diálogo (en discusión) imágenes de la Santiago del pasado (las de su padre) y de la actualidad (las suyas) en un intento por establecer algún tipo de conexión intergeneracional en un país escindido por una generación diezmada (Lucho siempre habla desde el lugar algo culpógeno del sobreviviente) que generó un vacío en la memoria que este modesto, bello e inteligente film trata, a su manera, de reparar, de subsanar y de reponer.
Cuerpo en agua (Chile/2024). Dirección: Javiera Véliz Fajardo. Duración: 63 minutos. ★★★✩✩
En sus mejores momentos, cuando apuesta a la abstracción, a un despliegue de imágenes y sonidos que invita -nunca mejor usados los términos- a lo inmersivo, a sumergirnos en su dispositivo audiovisual, Cuerpo en agua remite a los trabajos del Sensory Ethnography Lab. de Harvard (Leviathan); en sus pasajes más convencionales (filmar cardúmenes de peces y corales con música de fondo), se asemeja demasiado a un documental de Nat Geo.
Entre esos dos extremos pendula un film que gana cuando apuesta a lo sensorial y pierde cuando se vuelve más tradicional y didáctico. El resultado, de todas formas, es un valioso registro sobre la belleza y riqueza (con el riesgo de la depredación) que yace en la caleta Chañaral de Aceituno, en esas profundidades del Océano Pacífico tan fascinantes como misteriosas.

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