Festivales
Guía de la sección Estados Alterados (12 críticas)
Repaso de la selección más radical y experimental del festival.
-Cilaos (Francia - 2016 - 13’), de Camilo Restrepo
Las películas también pueden ser como una canción punk: breves, rabiosas. Pensadas para bailarlas muchas veces descubriendo, en cada escucha, que bajo la velocidad y el impulso se esconde una letra, una palabra, una idea, una pregunta. Camilo Restrepo hace películas como canciones punk. Rápidas, deliberadamente imperfectas, orgullosas de su estética sucia en 16mm. Películas que bajo su ritmo, bajo su estructura musical, fruto de un montaje preciso, esconden muchos misterios. En Cilaos, rodado con la cantante de la ex colonia francesa de La Reunión Christine Salem, y su banda de músicos-magos, Restrepo despliega una ficción sonora, magnética y política sobre la herencia, la muerte, la música y el arte como vías de conocimiento más allá de lo visible. Una canción, con una historia inacabada sobre fantasmas pasados y heridas post-coloniales. Una canción y una película como un acto de brujería, como una puerta por abrir, en la que los personajes emergen como figuras arrancadas del pasado para ajustar cuentas con nuestro presente. GONZALO DE PEDRO AMATRIA
-All the Cities of the North (Serbia, Bosnia y Herzegovina, Montenegro - 2016 - 100’), de Dane Komljen ★★★★½
Dos hombres ocupan un hotel abandonado en Montenegro con expectativas de un nuevo comienzo. Con esta premisa arranca el brillante poema visual de Dane Komljen presentado en la sección Signs of Life del reciente Festival de Locarno. A través de diálogos de Pasión, de Jean-Luc Godard, extractos de la prosa de Simone Weil y personajes de la mitología serbia el autor reflexiona sobre posibles inicios de nuevos futuros sentimentales, políticos, espirituales o simplemente humanos, que bien pueden llevarse a cabo junto a otro individuo, de forma personal o en comunidad. CARLOTA MOSEGUÍ
-I Had Nowhere to Go (Alemania - 2016 - 100’), de Douglas Gordon ★★★★½
Crítica completa de Carlota Moseguí
-Atlal (Argelia, Francia - 2016 - 111’), de Djamel Kerkar
Estrenada y premiada en el pasado Festival de Marsella, y producida por la cineasta Narimane Mari, autora de la inolvidable Loubia Hamra, Atlal es la opera prima del cineasta argelino Djamel Kerkar. A partir de unas imágenes añejas, en VHS, de la ruina y la destrucción, Kerkar hace un repaso por la re-construcción de su país, de sus casas, y de su futuro, a través del recorrido por las esperanzas de sus jóvenes privados de futuro. Las ruinas del título no son solamente las ruinas de las casas destruidas, ni las que sirven de arranque a la película en esa vieja cinta VHS, sino las ruinas de todo un país tratando de salir adelante: el silencio, las malas hierbas, el quedarse o el irse. GONZALO DE PEDRO AMATRIA
-El monstruo en la piedra (Francia, España, Argentina – 2016 - 50’), de Ignasi Duarte ★★★½
“¿Y ahora qué?”, es lo último que dice Alberto Laiseca a cámara. Es el cierre perfecto, en medio de una enceguecedora luz diurna que ingresa por la ventana de la habitación (Duarte acaba de descorrer las cortinas) y que contrasta con la iluminación artificial (más bien lúgubre) que hasta entonces había tenido El monstruo en la piedra.
El director de Montemor propone una suerte de juego/ejercicio al escritor argentino: todas las preguntas que le hace fueron escritas en algún momento por el propio Laiseca. La apuesta narrativa es sencilla: las dos cámaras siempre encuadrando en dos habitaciones la figura del autor, que a sus 75 años no para de fumar y tomar cerveza mientras habla sobre (su) literatura, los mitos o los amores perdidos y la soledad. “A veces algunas alumnas me vienen a ver y me conformo con mirarlas”, dice no sin cierta resignación.
La mezcla de erudición y de filósofo de barrio, su voz grave y cascada, su don para la narración (recuerden los cortos con cuentos de terror que hacía para la señal I.Sat) y su permanente negrura (que no le impiden cantar como bien se puede ver en el trailer) hacen de estos 50 minutos una experiencia fascinante, embriagadora y -como bien sostiene el catálogo del FIDMarseille- borgeana.
Duarte contó para la “falsa” entrevista con un equipo muy FUC integrado por Melanie Schapiro (socia de Matías Piñeiro en Trapecio Cine) como jefa de producción, Ayelén Tenenbaum como asistenta de producicón, Lionel Braverman como asistente de dirección, Andrés Fechtenholz como director de fotografía, Clara Bianchi en la segunda cámara y Daniela Ale en el sonido. En su estreno mundial, El monstruo en la piedra ganó una mención especial en el FIDMarseille. Un premio merecido. DIEGO BATLLE
-Rust (Suecia, España - 2016 - 14’), de Eloy Domínguez Serén
Tras una serie de trabajos de corte autobiográfico y ensayístico, el cineasta gallego, emigrado a Suecia, Eloy Domínguez Serén, se acerca a una suerte de experimentación ficcional, auditiva y formal con un trabajo que roza lo performático. Al principio de la película, un hombre, el artista Chris Porcarelli, atraviesa un paisaje nevado y solitario. Pronto llegará a una suerte de fábrica abandonada, perdida, y repleta de objetos oxidados, en proceso de desaparición; allí desplegará un ritual sonoro, manipulando esos objetos que caminan hacia la muerte, como testigos mudos del paso del tiempo. La oscuridad terminará por vencer al artista, que escondido entre las sombras, extraerá algo de luz de un lugar, o un abismo, que nadie parece recordar. GONZALO DE PEDRO AMATRIA
-All Still Orbit (Croacia, Serbia, Alemania, Brasil - 2016 - 23’), de James Lattimer y Dane Komljen
Este poético cortometraje intenta ahondar en los orígenes de la ciudad de Brasilia, en lo que había antes de que allí se construyera la capital del estado brasileño. Viejas fotos se mezclan con partes actuales de la ciudad que no tienen mucho que ver con las que conocemos, sino que pintan zonas que parecen alejadas de cualquier centro de poder, aunque igualmente grises. En ese contraste visual entre el supuesto poder que representa Brasilia y lo que es su historia y su presente está el efecto de la película que si bien no tiene que ver con el realismo social (no se muestran las diferencias entre el centro y Ceilandia, como en el cine de Adirley Queiros, por ejemplo) logra capturar de todos modos la sensación de que Brasilia es una ciudad impostada, puesta a la fuerza donde no debería estar. DIEGO LERER
-L'Aquarium et la nation (Francia - 2015 - 31’), de Jean Marie Straub
Insistir con Straub, o mitigar la trivialidad, que siempre está cerca del cine, aunque jamás de este cineasta que ahora filma involuntariamente en soledad. Los incrédulos y los impacientes se exasperan. No deberían, pues la contundencia de este nuevo film es implacable: una idea, una forma y acaso la enunciación de una esperanza, o de un valor innegociable. ¿Cómo filmar al pueblo, un presunto protagonista trasnochado? En menos de 32 minutos Straub lo consigue y sin subrayar lo expone.
Tres fragmentos, cuatro escenas. Primero el silencio, o el grado cero del sonido, hasta que la forma más compleja de organización sonora —una pieza musical clásica— irrumpe en un plano fijo sobre una pecera en la que varios peces de agua fría se limitan a moverse en su medio acuático. En el segundo segmento, como sucedía en Kommunisten, se interpretará un texto de André Malraux; en este caso, la novela Les noyers de l’Altenburg, de la que se citarán fragmentos que van de la página 98 a la 105. El texto remite simbólicamente a los peces, como también al maravilloso fragmento de dos escenas de la primera hora de La Marseillaise, de Jean Renoir. La novela es de 1948, el film de 1938; no son fechas inocentes, ya que en esos años una idea de nación se instituyó en la perversión y en el goce del exterminio.
Si el texto elegido pone en tela juicio la existencia de algún signo que iguale a los hombres más allá del tiempo y del espacio, la importancia de lo que se dice aquí debe ser cotejada con la época de aparición de ese libro y ese film. Frente a la afirmación de que subsiste un concepto organizador de las vidas de los hombres que excede a todas las culturas, el hecho de constituir una comunidad o un estado, singularizar ese rasgo universal como “la unión fraternal del pueblo” no es en vano, más aún cuando “al pez no le es fácil ver su propio acuario”.
A la precisión conceptual se le suma un rigor de registro insólito. Véase entonces cómo interactúan casi imperceptiblemente el exterior con el interior de la pecera, donde el “pez” parlante, Aimé Agnel, (psicoanalista jungiano que a su vez ha escrito sobre el cine de John Ford) lee los pasajes de la novela. Su inmovilidad coincide con la quietud del jardín. Pero en un plano cambiará la luz y el viento soplará un poco. Es ese el momento indicado y elegido para un remate filosófico. En otro cineasta, sin duda, se trataría de una coincidencia, pero en Straub la emisión de una palabra es tan determinante como el movimiento de una rama. ROGER KOZA
-Wake / Subic (Estados Unidos, Filipinas - 2015 - 277’), de John Gianvito
Las consecuencias terribles de la polución tóxica que las bases militares norteamericanas dejaron en la bahía de Súbic, Filipinas, luego de retirarse, son el centro de este duro y doloroso documental que muestra los esfuerzos y sufrimientos de las familias que tienen que vivir sufriéndolas. Hijos nacidos con serias dificultades físicas y mentales, familias deshechas, migraciones, contaminación por donde se vea son constantes en este acaso excesivamente largo (son casi seis horas) pero muy impactante documental de Gianvito que continúa el trabajo de exploración en Filipinas iniciado en su anterior filme.
En la película se ven los intentos de organizarse de los ciudadanos, los trabajos de ecologistas intentando cambiar la situación, pero el desastre ecológico es gigantesco y, se sabe, afectará a ese lugar por generaciones. Las bases norteamericanas fueron cerradas hacee más de 20 años y todavía siguen naciendo chicos con deformaciones a causa de la polución del agua de la zona, situación que empeora porque a causa de la pobreza del lugar mucha gente parece seguir con su vida sin tomar conciencia de la gravedad del problema.
El film se compone básicamente de entrevistas a la gente del lugar que sufre en carne propia y en sus familias las consecuencias (algunas escenas, estén advertidos, pueden ser muy duras de ver), a los que tratan de organizarsee para generar soluciones, a algunos funcionarios y Gianvito repasa también la larga y complicada historia entre Estados Unidos y las Filipinas, que estuvieron en guerra a principios del siglo XX. Más allá de que las bases norteamericanas abandonaron el lugar, si se piensa en lo que dejaron es como si hubieran ganado la más cruel de las guerras. DIEGO LERER
-Montañas ardientes que vomitan fuego (España – 2016 - 14’), de Samuel M. Delgado y Helena Girón
Tras su ejemplar primer trabajo conjunto, Sin Dios ni Santa María, una suerte de conjuro cinematográfico en el que se daban la mano la materialidad del 16mm caducado con la etnografía experimental y el trabajo de archivo, la pareja artística formada por Helena Girón y Samuel Delgado continúa con su exploración del paisaje canario, filmando en celuloide, tratando de apresar lo invisible y oscuro, y utilizando el aparato cinematográfico como un túnel capaz de unir lo físico, lo mitológico y lo imaginario. Montañas ardientes que vomitan fuego, estrenada internacionalmente en el festival de Toronto, se adentra, de forma literal, en uno de los túneles volcánicos más largos de Europa, situado en Canarias, en una suerte de exploración de lo monstruoso y lo legendario. Como en su anterior trabajo, Girón y Delgado filman con celuloide caducado, que posteriormente revelan de forma manual, para tratar de conferir una dimensión física, palpable, y real, a unos paisajes y unos sonidos que parecen escaparse del mundo de lo aprehensible y conocido. GONZALO DE PEDRO AMATRIA
-How I Fell in Love with Eva Ra (Bosnia y Herzegovina, Portugal - 2016 - 74’), de André Gil Mata
La vida cotidiana de una anciana en Sarajevo que vive en el mismo lugar en el que proyecta peliculas en un cine que jamás vemos sino como una gran mancha oscura que rodea la pequeña pantalla por la que viejas películas yugoslavas pasan. Esa la pequeña historia que el delicado filme de Gil Mata tiene para contar. Sena proyecta películas y durante buena parte del tiempo vemos (desde el punto de vista de la sala de proyección) esos clásicos y en algunos casos patrióticos filmes de la vieja Yugoslavia mientras ella se ocupa de sus cosas: tender ropa, cocinar, lavar, recibir a Sasha –un joven sin trabajo– y darle de comer.
El film tiene algo del cine de Chantal Akerman, en su descripción del día a día, minuto a minuto de un personaje. En el caso de Sena, el hecho de que sea proyectorista de un cine que casi parece imaginario, le agrega un toque nostálgico y, a la vez, le aporta un comentario político, especialmente por el choque entre las imágenes impolutas y grandilocuentes que se ven en la pantalla y la cotidianeidad gris de Sena. Las películas tienen una particularidad: todas son protagonizadas por la joven y bella Eva Ras y a través de ella parece irse narrando una sesgada historia del país, una que arranca con el entusiasmo impactante de lo que se exhibe y que tiene su paralelo asordinado en la vida de Sena a quien uno no puede dejar de imaginarse como a la propia Eva de anciana. DIEGO LERER
-The Illinois Parables (Estados Unidos - 2016 - 60’), de Deborah Stratman
Las historias míticas de la cruenta fundación de los Estados Unidos profundos son un pequeño subgénero del cine más independiente y experimental de ese país. Stratman arma aquí, a través de una serie de once episodios, una historia de las distintas épocas del estado a través de lectura de textos, vistas de monumentos, cementerios, canciones y, más que nada, imágenes de diferentes áreas de Illinois en la que se persiguieron a indígenas, se hicieron tests nucleares y así.
De carácter experimental –y por momentos difícil de seguir si no se tiene un particular interés y conocimiento por ciertos episodios oscuros de la historia norteamericana–, la película de Stratman de todos modos resulta una inquietante manera de ver la evolución de esos estados del Medio Oeste norteamericano de los que tanto se habla hoy luego de las elecciones presidenciales en ese país. Acaso aquí se puedan ver o entender algunas de las raíces de la situación política que hoy se vive. DIEGO LERER
También se exhiben en esta sección:
-Measuring Change (Estados Unidos - 2016 - 60’), de James Bennin
-Trabajos 2015 - 2016 (Argentina – 2015/2016), de Flavia de la Fuente
-Answer Print (Estados Unidos - 2016 - 5’), de Mónica Savirón
-Imágenes de ningún lugar (Argentina - 2016 – 20’), de Rubén Guzmán
-Jeanette (España – 2016 - 8’), de Xurxo Chirro
-Luna e Santur (Estados Unidos - 2016 - 11’), de Joshua Solondz
-Incantati (Francia - 2002 - 6’), de Jean Marie Straub
-Schuld (Argentina – 2016 - 22’), de Gonzalo Egurza
-The Dockworker's Dream (Portugal, Estados Unidos – 2016 - 18’), de Bill Morrison
-Um campo de aviacão (Portugal, Estados Unidos - 2016 – 14’), de Joana Pimenta
Más críticas de esta sección por Diego Lerer en nuestro blog Micropsia
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