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Crítica de “Las poetas visitan a Juana Bignozzi”, de Laura Citarella y Mercedes Halfon (Competencia Argentina) - #34MDQFilmFest
La figura de Bignozzi es el eje de un documental que es, también, una reflexión sobre el hecho de hacer cine y cómo acercarse al universo muchas veces inasible y abstracto de la poesía.
Juana Bignozzi (1937-2015) fue una poeta de culto admirada y venerada por decenas de escritores. Sus colegas solían visitarla y escucharla cuando vivía en su departamento en el centro de Buenos Aires o cuando venía ocasionalmente de viaje durante su largo exilio en Barcelona. Sin descendientes, en su testamento ella decidió dividir sus bienes entre tres de sus “discípulos”. A Mercedes Halfon le quedó el honor y el desafío de cuidar de su obra, imponente en sus contenidos pero también caótica e inabarcable tras décadas de producción.
Obsesiva, obstinada y entusiasta, Halfon inicia la clasificación de todos esos materiales en una tarea que por momentos parece digna de una arqueóloga y en otros, de una detective. En determinado momento, convoca a Laura Citarella (Ostende, La mujer de los perros) para registrar el intrincado y tortuoso proceso.
En Las poetas visitan a Juana Bignozzi -que en ciertos aspectos tiene puntos de contacto con Ausencia de mí, documental que surgió cundo comenzó a organizarse el archivo de Alfredo Zitarrosa- hay más preguntas que respuestas (cómo filmar la poesía, cómo reconstruir la historia de una escritora), mucho de prueba y error, y la búsqueda permamente, las dudas internas (que se hacen explícitas todo el tiempo) son parte esencial de la propia película. El problema es que reaparecen también algunas cuestiones casi constitutivas de buena parte de la obra de la productora El Pampero: la obsesión por el uso de la voz en off, el cine dentro del cine (con el equipo de rodaje “invadiendo” todo el tiempo la pantalla) y, en ese sentido y en este marco, la intrusión termina conspirando contra la propia figura de Bignozzi y la posibilidad de conocerla mejor.
Aunque la sensación de que las directoras están por encima de su objeto de estudio nunca desaparece del todo, en la segunda mitad, al menos, vemos a Bignozzi en su intimidad con el registro de una entrevista en video que le hicieron otros y luego varios colegas y amigos comienzan a leer sus maravillosos, impiadosos, provocadores y desgarradores poemas. Es justamente cuando sale de escena el artificio de los vericuetos y contradicciones de las realizadoras que el documental gana en intensidad y emoción. 
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El noveno largometraje del cineasta estadounidense completa de alguna manera el círculo iniciado con su ópera prima Little Odessa (1994) y que luego continuó con Armageddon Time (2022).
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Tras su multipremiada ópera prima Tengo sueños eléctricos (2022), esta directora costarricense continúa indagando en la intimidad de las relaciones familiares con el énfasis en las femeninas.

Coincido que la intrusión del equipo de rodaje desvía el foco de atención de la figura de Juana Bignozzi. Parece que las directoras están más preocupadas en mostrarse que en tratar de responder algunos interrogantes sobre la vida de la poeta. Interrogantes que son fáciles de desentrañar si las responsables de la película hubieran investigado un poco. Todo ese discurso sobre la "imposibilidad" se vuelve una pose. Demasiado narcisismo agota la paciencia del espectador
Ese rostro, clarito, el de la foto...es el que veia una y mil veces cruzandola en la av. Corrientes, en los años sesenta. Me llamaba la atencion que muchas personas la saludaban a su paso con mucho cariño. Nada eso....