Críticas
Cine argentino en salas
Crítica de “Annemarie”, película de Mariana Sanguinetti
Luego de su proyección en el último BAFICI, llega al MALBA y el Atlas Patio Bullrich este retrato de Annemarie Heinrich (1912–2005), considerada una de las mejores fotógrafas de todos los tiempos.
Annemarie (Argentina/2026). Guion y dirección: Mariana Sanguinetti. Fotografía: Ignacio Aveillé. Edición: Ana Godoy: Sonido: Marcos Zoppi, Emiliano Biaiñ y Emiliano Castillo. Distribuidora: Nina Cine. Duración: 74 minutos. Calificación: G (Audiencia General). En el MALBA (Av. Figueroa Alcorta 3415) los viernes 9, 16, 23 y 30 de octubre, a las 20; y en el Atlas Patio Bullrich el domingo 11 de octubre, a las 16:40; y el miércoles 14 de octubre, a las 19.
En Annemarie conviven varias tendencias del documental argentino (y no solo argentino): el relato en primera persona con la directora en cámara siendo el motor de la narración como una suerte de detective que bucea en el pasado cercano y en los archivos ajenos; la descripción de la dinámica de varias generaciones de una familia de artistas y, por último (que en verdad es el principio), un tributo a la fotógrafa alemana Annemarie Heinrich, quien desarrolló su aclamada carrera desde que se radicó en la Argentina en 1926.
Las distintas capas del documental tienen su lógica: Mariana Sanguinetti es bisnieta de Heinrich y sus padres y abuelos continuaron la actividad fotográfica iniciada por esa pionera. Más allá de sus evidentes logros y zonas atractivas, el principal problema de Annemarie es que abarca (o intenta hacerlo) demasiadas facetas en poco tiempo (unos 70 minutos netos), por lo que no termina profundizando en ninguna: el espectador se acerca de manera algo superficial y efímera a la compleja vida (su familia socialista debió abandonar la cómoda casona berlinesa para instalarse en Argentina), la extraordinaria obra (su fuerte siempre fueron los retratos de artistas, pero también incluyó proyectos mucho más audaces y experimentales) y el legado que marcó a varios que se consideran sus discípulos directos o indirectos, desde Juan Travnik hasta Sara Facio, pasando por Aldo Sessa y Eduardo Comesaña.
Mariana Sanguinetti investiga y pregunta, habla con sus abuelos Alicia y Ricardo, entrevista a Graciela Borges y charla por teléfono con Mirtha Legrand (ambas fueron fotografiadas de forma recurrente por Heinrich), muestra (una muy mínima) parte de la obra de su bisabuela, recupera su figura en distintas apariciones televisivas y, así, termina concibiendo un caleidoscópico retrato de Annemarie, un rompecabezas al que no le falta ninguna pieza, pero que al mismo tiempo parece algo incompleto o parcial. Uno tiene la sensación de que había mucho más material, unas cuantas aristas en las cuales profundizar y que aquí solo se esbozan (desde el machismo del ambiente artístico y la sociedad patriarcal en general hasta su relación con el peronismo). Además, el constante pendular entre el documental autoral en primera persona y la estructura más convencional de talking heads a cámara le impiden alcanzar o potenciar un tono propio y distintivo.
Annemarie es, de todas formas, un valioso debut en el largometraje documental para una joven directora que ha hecho del pasado y el presente familiar una forma de vincularse (en su caso desde el cine, que obviamente está íntimamente vinculado a la fotografía) con el legado de su bisabuela. Se trata de una película bordada con ternura y sinceridad, un tributo sin excesos ni euforias desmedidas porque -queda claro por la personalidad de Heinrich- a la fotógrafa germano-argentina no le hubiera gustado un panegírico altisonante. Annemarie (la artista) “hablaba” a partir de sus retratos de la Borges y la Legrand, pero también de Eva Duarte, Jorge Luis Borges, Marcel Marceau, Mercedes Sosa o Astor Piazzolla. Annemarie (la película) lo hace a través de sus muchas veces sutiles imágenes y sentidos testimonios. Un reencuentro intergeneracional a la distancia gracias a las imágenes, fijas y en movimiento.
TAGS
CRITICAS CRÍTICAS CINE ARGENTINO CRITICA MALBA DOCUMENTALES DOCUMENTALES ARGENTINOS REVIEW DIEGO BATLLE BAFICI 2026 REVIEWS FOTOGRAFIA ANNEMARIE ANNEMARIE HEINRICH MARIANA SANGUINETTICOMENTARIOS
-
SIN COMENTARIOS
DEJÁ TU COMENTARIO

CRÍTICAS ANTERIORES
Tras su estreno en el BAFICI 2026, llega al MALBA este fascinante retrato sobre una familia de artistas.
-El film del director de Everybody in Our Family, Aferim!, Corazones cicatrizados (Scarred Hearts), The Dead Nation, I Do Not Care If We Go Down in History as Barbarians, Uppercase Print, Sexo desafortunado o porno loco, No esperes demasiado del fin del mundo y Le Journal d'une femme de chambre lega al Cine Arte Cacodelphia luego de un amplio recorrido por festivales como Berlín (premio al Mejor Guion) y Gijón (Mejor Actriz para Eszter Tompa).
-Sumamos dos reseñas sobre este largometraje.
El director de Ten cuidado a quién llamas / Host (2020) y Boogeyman: Tu miedo es real (2023) filmó esta transposición de Hay algo malo en casa / Incidents Around the House, novela de Josh Malerman publicada en 2024, que contó con producción de James Wan (Blumhouse-Atomic Monster).
Esta notable tragicomedia británica -ganadora del premio máximo en el Festival Series Mania de Francia- tuvo su estreno en la BBC en febrero de este año y ocho meses después llegó a Apple. Su continuidad ya está asegurada.
