Críticas
Estreno en cines
Crítica de “Familia en renta” (“Rental Family”), película de Hikari con Brendan Fraser
La directora del film 37 segundos (2019) y de varios episodios de series como Tokyo Vice y Bronca / Beef rodó la historia de un actor estadounidense radicado en Japón que trabaja en una de las tantas compañías que ofrecen servicios de “familias de alquiler”.
Familia en renta (Rental Family, Japón, Estados Unidos/2025). Dirección: Hikari. Elenco: Brendan Fraser, Shannon Mahina Gorman, Shino Shinozaki y Takehiro Hira. Guion: Hikari y Stephen Blahut. Fotografía: Takuro Ishizaka. Edición: Alan Baumgarten y Thomas A. Krueger. Música: Jónsi & Alex Somers. Distribuidora: Disney (Searchlight Pictures). Duración: 100 minutos. Apta para mayores de 13 años.
En Japón funcionan unas 300 agencias de familias de alquiler a las que acuden hombres y mujeres para contratar actores y actrices que les cumplan diversas fantasías o cubran determinadas necesidades. En una sociedad dominada por la soledad, la incomunicación y la falta de afecto, esos servicios pueden ser vistos como una demostración del patetismo imperante, pero también como un alivio, un bálsamo a la hora de llenar un vacío ocasional o permanente, para salir de ese maldito agujero interior.
El gran Werner Herzog ya se había acercado a ese fenómeno en la notable Family Romance, LLC (2019), pero ahora es la realizadora japonesa Hikari la que da otra vuelta de tuerca con Rental Family, que también tiene como título el nombre de la empresa en cuestión
El antihéroe del film es Phillip Vandarpleog (Brendan Fraser), un actor estadounidense que siete años atrás viajó a Tokio para protagonizar una publicidad de pasta dental y se quedó viviendo allí. Más allá de dominar el japonés, nunca deja de ser un Gaijin, un extranjero, y su carrera ha distado de ser exitosa (hasta lo echan de los rodajes más básicos), tiene una casa diminuta que está por vender con la idea de abandonar el país y termina trabajando para Rental Family, una compañía liderada por su jefe Shinji Tada (Takehiro Hira, visto en la serie Shôgun) en la que tiene que asistir a un funeral o ayudar a un anciano.
Pero las cosas dan un vuelco profundo cuando Hitomi Kawasaki (Shino Shinozaki) contrata sus servicios para que se haga pasar por el padre de su hija Mia (Shannon Mahina Gorman), una niña de 11 años que debe atravesar un arduo proceso de selección para ingresar a un exclusivo colegio privado. Mia tuvo un papá “occidental” al que prácticamente no conoció y Phillip interpreta tan bien su papel que Mia se convence de que es el hombre real que ha regresado para estar con ella y acompañarla en ese período de su vida.
En sus zonas más interesantes (contradictorias y hasta un poco perversas), Familia en renta no solo describe una tendencia sociocultural muy particular y distintiva del Japón de las últimas décadas sino también los dilemas éticos y morales de un trabajo como el de Phillip, en el que se ponen en juego verdaderas conexiones humanas en medio de una ficción que tiene incluso algo de farsa.
El problema es que Hikari también apela a ciertas recursos bastante convencionales y previsibles, cae en excesos de sentimentalismo y, así, más que una película de autor(a) marcada por la audacia o la provocación, por momentos se acerca a los lugares comunes y resoluciones complacientes de los más básicos telefilms.
TAGS
CRITICAS ESTRENOS CRÍTICAS CRITICA CINE JAPONES DIEGO BATLLE FAMILIA EN RENTA RENTAL FAMILY HIKARI BRENDAN FRASERCOMENTARIOS
-
SIN COMENTARIOS
DEJÁ TU COMENTARIO

CRÍTICAS ANTERIORES
Tras los films y las series sobre Carlos Robledo Puch, Arquímedes Puccio y su familia, Yiya Murano y poco antes del inminente largometraje sobre Pepita la Pistolera, el nuevo trabajo de la directora de Abzurdah (2015), El hilo rojo (2016), María Marta: El crimen del country (2022) y El rapto (2023) se suma a la creciente moda del true crime que se extiende también en el audiovisual argentino.
El ya casi nonagenario director inglés de clásicos como Alien, Blade Runner, Thelma & Louise y Gladiador concreta una por momentos valiosa, pero muy irregular transposición de la aclamada novela La constelación del perro (The Dog Stars) que Peter Heller publicó en 2012.
El prolífico director de Diablo (2011), Socios por accidente 1 (2014) y 2 (2015), Kryptonita (2015), la serie Nafta Súper (2016), 27: El club de los malditos (2018), Anoche (2019), Punto rojo (2021), Búfalo (2022) y María (2023) desaprovecha a dos talentosas actrices en un thriller sin rumbo.
El prolífico Jesús Braceras (dirigió series como Todos contra Juan, Estocolmo, Monzón, Barrabrava y el exitoso documental Muchachos, la película de la gente) es el showrunner y realizador de esta despareja comedia negra policial.
