Festivales
Crítica de “La Tour de Glace” (“The Ice Tower”), película de Lucile Hadžihalilović con Marion Cotillard (Competencia Oficial) - #Berlinale2025
La directora de Evolution (2015) y Earwig (2022) volvió a filmar con Cotillard luego de dos décadas en una historia que puede verse como una suerte de continuidad de las búsquedas de Innocence (2004).
La Tour de Glace / The Ice Tower (Francia-Alemania/2025). Dirección: Lucile Hadžihalilović con Marion Cotillard. Elenco: Marion Cotillard, Clara Pacini, August Diehl, Gaspar Noé y Marine Gesbert. Guion: Lucile Hadžihalilović y Geoff Cox. Fotografía: Jonathan Ricquebourg. Edición: Nassim Gordji Tehrani. Duración: 118 minutos. En Competencia Oficial.
En 2004, Marion Cotillard y Lucile Hadžihalilović trabajaron juntas en Innocence. Aquella película sobre un internado para niñas dominado por la rígida directora encarnada por la estrella francesa evidenciaba algunas de las líneas maestras del cine de la directora, sobre todo su propensión a construir universos poblados por chicas y su gusto por los cuentos infantiles más clásicos, con toda la carga siniestra que estos poseen. Dos décadas después, realizadora y actriz se reúnen en un film que se revuelve sobre temas similares y que lleva la estilización de su puesta en escena al límite.
En La Tour de Glace hay un cuento, La reina de las nieves, el clásico de Hans Christian Andersen. El relato se recita desde el comienzo, pero sobre todo cubre el grueso de la película, que se articula a partir de un tono entre la ensoñación y lo imaginado. En este manto se envuelve una joven que escapa de su casa en las montañas y se encuentra sola en un pueblo, escondiéndose de los hombres, que le parecen siempre una amenaza. En el entorno más urbano de esa pequeña ciudad, despierta en ella la fascinación por distintas figuras femeninas: primero, una chica que patina sobre hielo en minifalda; y luego la mismísima reina de las nieves, que la protagonista entrevé una noche cuando se ha refugiado en un local. Pronto descubrimos que la presencia de esa figura de vestido blanco y presencia gélida no era necesariamente un sueño, sino una estrella de cine (Cotillard) y que la joven se ha cobijado en el set del rodaje.
A partir de aquí, la película discurre en un lugar entre La malvada / All About Eve, de Joseph L. Mankiewicz; El espíritu de la colmena, de Víctor Erice; y Las zapatillas rojas / The Red Shoes, de Michael Powell y Emeric Pressburger (esta última, citada abiertamente mediante un cartel que cuelga en el set). Y en algunos momentos, por su voluntad de tratar los escenarios como decorados, parece evocar también a la ciudad de El gabinete del doctor Caligari, de Robert Wiene.
Deslumbrada por igual por el cine y por la mujer que tiene ante sí, la joven irá adentrándose en la película, ocupando primero el lugar de un extra y finalmente un papel más protagónico. Hadžihalilović se mueve como pez en el agua en el terreno de una cierta perversión y juega con los anhelos de sus personajes hasta el punto de que no sabemos si, en la figura de la actriz madura, la joven ve a la madre que no tiene o a alguien a quien desear. La nieve, el hielo, los tallos vidriosos de una piedra preciosa y el cine dentro del cine le permiten también a la directora estilizar ese imaginario de cuento, alcanzando momentos de una extrema belleza y fascinación.
Sumate a la comunidad de OtrosCines/Club
Las suscripciones son la mejor manera para que las lectoras y los lectores apoyen directamente a los emprendimientos periodísticos independientes y ayuden a sostener un producto de calidad que mantiene el acceso a todos sus contenidos de forma gratuita. Además, se accede a una amplia oferta de beneficios y contenidos exclusivos.
MÁS INFORMACIÓN
SOBRE BENEFICIOS
Y SUSCRIPCIONES
COMENTARIOS
-
SIN COMENTARIOS
DEJÁ TU COMENTARIO

FESTIVALES ANTERIORES
-Cuba y la noche ganó la competencia Horizonte y Nuestro cuerpo es una estrella que se expande triunfó en la sección Territórios de la vigésima edición de la muestra mineira, que finalizó el domingo 27 de septiembre.
-Sumamos un Top 5 de films vistos durante el festival.
Tras un largo recorrido por festivales (FIDBA, IDFA, FIDOCS, FICViña, É Tudo Verdade) y antes de su inminente presentación en Asterisco, se exhibió en la muestra mineira el nuevo largometraje de la directora de Yasirée Trance.
La ilusión de un verano sin fin, de la argentina Alessandra Sanguinetti, ganó la competencia Horizontes Latinos y recibió el Premio DAMA de la Juventud, mientras que A veces me entra tristeza, otras veces rebelión, de María Aparicio, obtuvo la Mención Especial de la sección Zabaltegi Tabakalera.
Estrenado en julio pasado en el FIDMarseille, donde ganó el premio a mejor ópera prima, y exhibido hace pocos días en el Festival de Brasilia, donde también recibió un par de distinciones, el notable debut en la dirección de Denise Vieira tiene múltiples elementos que lo vinculan con el cine de Adirley Qeuiros, quien aquí participó como productor ejecutivo.
