Críticas
Estreno en cines y en streaming
Crítica de “No miren arriba” (“Don´t Look Up”), de Adam McKay, con Leonardo DiCaprio y Jennifer Lawrence (Netflix)
El director de La gran apuesta se juega por la comedia apocalíptica y la sátira política con resultados más que interesantes.
No miren arriba (Don't Look Up, Estados Unidos/2021). Guion y dirección: Adam McKay. Elenco: Leonardo DiCaprio, Jennifer Lawrence, Rob Morgan, Jonah Hill, Mark Rylance, Melanie Lynskey, Timothée Chalamet, Tyler Perry, Ron Perlman, Ariana Grande, Scott Mescudi, Cate Blanchett y Meryl Streep. Fotografía: Linus Sandgren. Música: Nicholas Britell. Edición: Hank Corwin. Duración: 141 minutos. Estreno del 9 de diciembre en las siguientes salas de Argentina: Cinema Devoto en CABA, Atlas Río Hondo de Santiago del Estero, Atlas Tucumán, Cine Teatro Renzi de Santiago del Estero, Cine Visual de Bahía Blanca, Cines del Centro de Rosario, Las Tipas de Jesús María en Córdoba; Las Tipas de Rafaela en Santa Fe, Monumental Rosario, Play de San Juan, Radar de San Francisco en Córdoba, Solar Del Cerro en Tucumán y Sunstar Tucumán. Disponible en Netflix desde el 24 de diciembre.
Con películas como El reportero: La leyenda de Ron Burgundy (2004), Ricky Bobby: Loco por la velocidad (2006), Hermanastros (2008), Policías de repuesto (2010), Al diablo con las noticias (2013), La gran apuesta (2015) y El vicepresidente: Más allá del poder (2018), Adam McKay fue construyendo una carrera que viró de la comedia más pura a una sátira con ínfulas políticas que en los dos últimos casos le valieron ya múltiples nominaciones y premios (ganó incluso el Oscar por el guion de La gran apuesta).
Convertido además en prolífico y poderoso productor, McKay filmó para Netflix (su próximo proyecto, Bad Blood, también con Jennifer Lawrence, será para Apple TV+) una comedia negra de tono apocalíptico con una mirada sarcástica y provocadora hacia una realidad propia de la ficción, sí, pero donde las conexiones con los Donald Trump, los Elon Musk, los Jeff Bezos y los Anthony Fauci son bastante evidentes.
Kate Dibiasky (Jennifer Lawrence), una joven que está haciendo su doctorado en la poco prestigiosa Universidad de Michigan, descubre por casualidad la presencia cercana de un cometa de entre 5 y 10 kilómetros de ancho. Tan cercana que su profesor, Dr. Randall Mindy (Leonardo DiCaprio), calcula que en 6 meses y 14 días el asteroide impactará de lleno en la Tierra con consecuencias devastadoras. Imagínense 1000 millones de bombas atómicas como la Hiroshima estallando juntas...
Luego del shock inicial, estos dos astrónomos de poca monta se comunican con el Dr. Oglethorpe (Rob Morgan), un cienfítico que rápidamente los conecta con el gobierno. Pero cuando tienen la oportunidad de llevar el tema a la Casa Blanca, la presidenta Janie Orlean (Meryl Streep) y su hijo y jefe de gabinete Jason (Jonah Hill) están más preocupados por las revelaciones contra su patético candidato a la Corte Suprema y los implicancias de los resultados de unas inminentes elecciones legislativas que por... el fin del mundo. Pero Randall y Kate no están dispuestos a dejar que el planeta vuele por los aires y consiguen salir al aire en un popular magazine de TV conducido por Brie (Cate Blanchett) y Jack (Tyler Perry). Cuando reciben la atención necesaria, se empieza a implicar cada vez más en las decisiones y proyectos Peter Isherwell (Mark Rylance), un multimillonario de una corporación tecnológica con más poder que los propios políticos (¿les suena?).
No conviene adelantar nada más para no spoilear las múltiples vueltas de tuerca (hay hasta una escena decisiva en medio de los créditos finales), pero la comedia fluctúa entre las medidas de último momento para enfrentar la dimensión apocalíptica de la historia y las cuestiones afectivas, ya que Randall (casado con la June de Melanie Lynskey y padre de dos hijos ya adultos) deviene en una suerte de celebridad pública y comienza un romance con la sofisticada, egocéntrica y bastante neurótica Brie, mientras que la impulsiva Kate, que rompe su noviazgo con un afroamericano, se involucra con un grupo de rebeldes y, más precisamente, con el Quentin de Timothée Chalamet.
Hay algo obsceno en la espectacularidad del elenco de No miren arriba (no cualquiera tiene una docena de estrellas y hasta a Ariana Grande haciendo una parodia de estrella pop), pero también -como ocurre en algunas películas de Steven Soderbergh- es una suerte de juego de amigos al servicio de un director-guionista-productor muy querido y, en este caso, bendecido por la generosa billetera de Netflix. El resultado, sin ser particularmente brillante (no pidan demasiadas sutilezas en la pintura del poder), es sí simpático, atractivo y entretenido en una película con muchos memes en redes sociales, Xanax y, pequeño detalle, un planeta al borde del exterminio.
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Comedia negra, pero me parece que la supera idiocracia que llega a ser más entretenida. Eso sí, no se les ocurra verlo en español argentino. No dure ni 3 segundos y soy argeny?
Es tan evidente que la pelicula no es en si una satira a pesar de algunos momentos manejados con humor. El cometa es una clara alusión a la crisis climática.
Tercera película que veo de Adam Mc Kay luego de LA GRAN APUESTA y VICE- En este caso es una sátira apocalíptica que tiene como punto de partida el descubrimiento científico de un cometa de 6 kilómetros que se dirige hacia la Tierra y puede destruir todo. Ese descubrimiento lo hace el astrónomo Randall MIndy (Leonardo Di Caprio) y una estudiante avanzada (Jeniffer Lawrence). Intentan convencer a la presidenta de los EE. UU (Meryl Streep) y a su hijo primer ministro (Jonah Hill) de la gravedad del tema pero el poder le hace caso a un CEO de una empresa de celulares financista de la campaña (Mark Rylance) que piensa hacer un negocio con los minerales que tiene el cometa aunque cueste la vida de millones de personas De los 135 minutos de película (más 6 minutos de créditos al final) lo mejor está en los primeros 90 minutos cuando la película es más desfachatada y apela al humor negro aunque en el último tercio al intentar ser más seria pierde efectividad Aunque no llega a ser una gran película está muy bien filmada y con muy buenas actuaciones de Di Caprio y Lawrence (7/10)