Críticas
Rápidos y furiosos 6, de Justin Lin
Crítica de “Rápidos y furiosos 6” (“Fast & Furious 6”), película de Justin Lin con Vin Diesel, Dwayne Johnson, Paul Walker, Michelle Rodríguez y Gina Carano (Netflix)
-Los duros de la saga fierrera están de vuelta. Ya no en Brasil -como en el film anterior- pero sí por varias regiones de Europa para más escenas de acción que cortan el aliento y desafían las leyes de la lógica. Con el trío protagónico de Vin Diesel, Dwayne Johnson y Paul Walker, el retorno de Michelle Rodríguez y la incorporación de la eximila luchadora Gina Carano, esta sexta entrega de la franquicia -la cuarta bajo la sabia dirección del taiwanés Justin Lin- regala unos cuantos momentos de adrenalina y disfrute.
-Disponible en Netflix (Julio 2026).
Rápidos y furiosos 6 (Fast & Furious 6, Estados Unidos/2013.) Dirección: Justin Lin. Con Vin Diesel, Dwayne Johnson, Paul Walker, Michelle Rodríguez y Gina Carano. Guión: Chris Morgan. Guión: Chris Morgan. Fotografía: Stephen F. Windon. Edición: Greg D'Auria, Kelly Matsumoto y Christian Wagner. Música: Lucas Vidal. Diseño de producción: Catherine Martin. Distribuidora: UIP. Duración: 130 minutos. Apta para mayores de 13 años. Copias: 220 (145 en 35mm, 74 digitales 2D y 1 en IMAX). Disponible en Netflix (Julio 2026).
La primera certeza después de ver Rápidos y furiosos 6 es que felizmente queda muy poco del film bautismal de la saga tuerca iniciada en 2001. Desde ese momento, y con el correr de las entregas, el conjunto comenzó a ladearse hacia la acción-espectáculo, alcanzando su punto máximo en la que hasta ahora era la última película, donde el grupo de ladrones y ex policías destruía -esto dicho literalmente- medio Río de Janeiro para robarle a un narcotraficante local. Allí, si bien la pulsión fierrera y la misoginia características de la serie se mantenían inalterables, se articulaban como magistrales set-pieces de destrucción, persecuciones y autos tuneados siempre a punto de destruirse.
El sexto film de la serie sigue una línea similar, pero ahora la trama se desplaza de Brasil a Europa. Allí viven Dominic Toretto (el siempre inexpresivo Vin Diesel) y el ex policía Brian O'Conner (Paul Walker). El primero juntado con la bonita policía carioca con la que terminaba la película anterior y el segundo estrenándose en el rol de padre. Mientras tanto, el resto de la banda disfruta -y despilfarra- el botín alrededor del mundo dándose lujos a priori imposibles.
Pero toda esa tranquilidad se interrumpe cuando el policía Luke Hobbs (un Dwayne Johnson al que cada día da más gusto verlo en pantalla grande), el mismo que los dejó ir en Brasil con la promesa de ir tras ellos, cruza el Atlántico con su nueva asistente (la luchadora Gina Carano, que ya demostró en La traición que de patadas y trompadas sabe bastante) para proponerles un negocio: que la banda lo ayude a atrapar al malvado de turno, un ex agente del SAS británico que planea robar un sofisticado equipo tecnológico que permitiría anular las defensas militares de un país, a cambio del perdón de sus delitos. El asunto se complica aún más cuando descubran que una de las integrantes del bando rival es la ex de Toretto, supuestamente fallecida, Letty (Michelle Rodríguez).
Todo lo anterior es apenas una excusa para que la troupe inicie un largo peregrinar sobre ruedas por Europa, con Inglaterra y España como epicentros. Sería un error pedirle profundidad a un film que hace del músculo y la superficie sus principales armas. De hecho, los momentos más flojos son aquellos en los que el guión de Chris Morgan intenta profundizar en el vínculo entre los personajes, sobre todo en el de Taretto con Letty. Pero cuando la película decide liberarse de esa carga alcanza picos de adrenalina notables. El taiwanés Justin Lin tiene muy en claro cómo debe filmarse una escena de acción no sólo para generar espectacularidad sino también para que se entienda qué está sucediendo. En ese sentido, la última es una de las secuencias de acción más impresionantes de los últimos años. Y las imágenes finales, justo antes del inicio de los créditos, muestran que el asunto puede volverse aún mejor.
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<p>Coincido con dufo. Es cierto esto es cine de acciòn, es ficción pero hay un par de escenas de los mas delirantes de los ultimos años. Es cierto no se le puede pedir profundidad, pero la verdad es que los dialogos son de lo más basico y limitado. Las escenas de acción, las persecuciones están bien filmadas, pero la escena final me supero,c reo que fue demasiado. La pista de avion por lo que dura la escena y a la velocidad que van mas o menos tiene unos 10km de extension aprox. El tema aca es que este cine recauda, ya se viene la 7 y seguiran por los siglos de los siglos. Pero realmente, mas alla del negocio y pensando un poco. ¿Da para más esto?</p>
<p>Esta es una película ideal para ver en los cines de la calle Lavalle, (de hecho la ví en el Monumental), e ideal también para disfrutar de las excelentes escenas de acción y persecuciones sin ponerse a pensar demasiado. Porque el problema es que si uno se pone a pensar se da cuenta de que los personajes no tienen el carisma suficiente, la trama está llena de arbitrariedades innecesarias y los chistes no funcionan. </p>
<p>Vin Diesel vuela, mi hijo a mi lado salta de la butaca, los amigos aplauden, el cine estalla, la chica de al lado manda mensajes desaforadamente por su celular, el novio se atraganta con los pochochos y sorbe la coca como si estuviera en el sahara, por las filas del medio revolean algo. Quince o veinte minutos después, Jason Statham habla por teléfono, mi hijo y sus amigos no se quieren ir, están extasiados, transpirados, piden por la siete, que empiece ya, ahora. La chica de al lado bate records de velocidad sobre el teclado del smartphone, el novio arrugó la botella de tanto sorber, la sala ruge, las luces se encienden. Me encanta ir al cine con mi hijo</p>
<p>Solo la escena en que el protagonista vuela por los aires, tal cual Avatar, y enlaza a su amada, tambien en el aire, para caer en un capot de un auto en velocidad como en un colchon, es màs inverosimil que nuestra realidad actual. El resto es una alargada y entretenida fuente de trabajo para el gremio de los chapistas. Eso si, mucho publico en la funciòn de las 13 horas y aplausos agradecidos al final.</p>