Críticas

Estreno en cines

Crítica de “Rápidos y furiosos X” (“Fast X”), película de Louis Leterrier con Vin Diesel, Jason Momoa y Michelle Rodriguez

La popular saga de acción regresa con una décima entrega que inicia una recta final que podría tener una o dos películas más. El talentoso Justin Lin aparece ahora solo como coguionista y el director es el francés Louis Leterrier, el mismo de El transportador y su secuela, Hulk, el hombre increíble, Furia de titanes y Los ilusionistas: nada es lo que parece, entre varios otros títulos.

Estreno 18/05/2023
Publicada el 16/05/2023

Rápidos y furiosos X (Fast X, Estados Unidos/2023). Dirección: Louis Leterrier. Guion: Justin Lin y Dan Mazeau. Elenco: Vin Diesel, Jason Momoa, Michelle Rodriguez, Tyrese Gibson, Nathalie Emmanuel, Jordana Brewster, Sung Kang, Jason Statham, John Cena, Scott Eastwood, Helen Mirren y Charlize Theron. Música: Brian Tyler. Fotografía: Stephen F. Windon. Distribuidora: UIP. Duración: 141 minutos. Apta para mayores de 16 años.

Corrió mucha agua bajo el puente durante los 22 años que pasaron entre la primera Rápido y furioso –cuyo título era así, en singular- y este nuevo film. Una película que marca el comienzo del fin, en tanto se trata de la parte inicial de un cierre que podría tener, a falta de una, hasta dos secuelas, según han dicho en entrevistas recientes Vin Diesel y Michelle Rodriguez.

Entre esas más de dos décadas, lo que empezó con una película fierrera de nicho, con picadas de autos tuneados, un elenco sin rostros famosos, algunos delitos menores en la trama y mucha piel femenina mostrada en cámara lenta, fue corriéndose hacia un cine de acción más rabioso, intenso y espectacular, sumando actores de primer nivel (Helen Mirren, Charlize Theron, Dwayne “The Rock” Johnson y los “Jasones” Statham y, ahora, Momoa) para envolverlos en redes delictivas cada vez más imposibles. Mientras tanto, la saga entrenó una cada vez envidiable capacidad creativa para las piruetas motrices.

Esa impronta hiperbólica llevó a que las últimas películas adoptaran un tono burlón cuyos objetos a satirizar no eran otros que las particularidades de este mundo lleno de grasa (literal y cinematográfica), personajes unidimensionales y ajeno a toda ley de gravedad. La fórmula funcionó, y la taquilla no hizo más que aumentar película tras película, al punto de convertirla en una de las franquicias más exitosas de los últimos tiempos.

No por nada alguien dice, cuando promedia Rápidos y furiosos X, que la troupe de Dominic Toretto (Diesel) y compañía se mueve “como una secta, pero con autos” y que “si sus maniobras conductivas violan las leyes de la física y de Dios, las hacen dos veces”. Toda una declaración de principios de una película metadiscursiva y autoconsciente, dueña de una batería enorme de efectos especiales y una imaginación sin límites para destruir vehículos.



Como Avengers: Endgame –otra clausura de saga con aspiraciones testamentarias-, la película del francés Louis Leterrier (El transportador) hace de la endogamia una norma, incluyendo el regreso de varios actores con pasado en la saga. De hecho, el comienzo trae al presente a Reyes (Joaquim de Almeida), aquel funcionario corrupto al que le robaban una bóveda de su comisaría de Río de Janeiro en Rápidos y furiosos: 5in control. Ese hombre tenía un hijo tanto o más malo que él que vio cómo a papá lo aplanaron toneladas de metal. El muchacho se llama Dante y aquí vuelve ávido de destruir a Toretto y a todo aquel que esté a menos de tres grados de separación de él.

Momoa entiende muy bien el código de la saga componiendo un malo notable, con partes iguales de altanería, megalomanía, cinismo, prepotencia y sarcasmo. Tiene el carisma que nunca tuvo Diesel, de rostro inmutable ante todo. Ni siquiera cuando se entera que todo su equipo cayó en una trampa en Roma se mosquea, aunque sí pone en marcha un operativo para evitar sus consecuencias. En parte lo logra: impide un atentado contra el Vaticano –direccionando una bomba… con un auto-, pero los apuntan como terroristas, al tiempo que Dante está cada vez más cerca de su hijo.

Lo que sigue desanda los carriles ya conocidos de la saga: persecuciones de todo tipo en cualquier superficie, algunas picadas (para no perder la costumbre), la utilización alla MacGyver de todo elemento con ruedas como vehículo, viajes a lo largo y ancho del mundo (de Roma a la Antártida y de allí a Río de Janeiro), todo mechado con diálogos torpes sobre la importancia de la familia, la lealtad y demás. Sobre el desenlace, varios cameos dejan la mesa servida para que la saga siga acelerando a fondo. El final, queda claro, recién empieza.

COMENTARIOS

  • 17/05/2023 15:22

    Me resulta muy gracioso cuando el ente calificador local le mete un "mayores de 16 años" a películas como esta o las de superhéroes que son cuidadosamente armadas para obtener la calificación 13 años en EEUU. Y después son capaces de poner "mayores de 13 con reservas" a una de terror con desmembramientos y baldazos de sangre. Suena a chiste, o quizás es una estrategia para que algún padre distraido tenga que pagar otra entrada para llevar a su nene a ver la nueva de Toretto.

DEJÁ TU COMENTARIO


CRÍTICAS ANTERIORES


Crítica de “Solo por una noche” (“One Night Only”), película de Will Gluck con Monica Barbaro y Callum Turner
Diego Batlle

Tras Se dice de mí / Easy A, Amigos con beneficios y el reciente éxito comercial de Con todos menos contigo / Anyone But You (recaudó más de 220 millones de dólares en cines), Gluck reincide en la comedia romántica, pero con muy pobres resultados.

LEER MÁS
Crítica de “Barreda”, película de Daniela Goggi con Luis Machín, Carla Peterson y Mercedes Morán (Prime Video)
Diego Batlle

Tras los films y las series sobre Carlos Robledo Puch, Arquímedes Puccio y su familia, Yiya Murano y poco antes del inminente largometraje sobre Pepita la Pistolera, el nuevo trabajo de la directora de Abzurdah (2015), El hilo rojo (2016), María Marta: El crimen del country (2022) y El rapto (2023) se suma a la creciente moda del true crime que se extiende también en el audiovisual argentino.

LEER MÁS
Crítica de “La guerra de los últimos” (“The Dog Stars”), película de Ridley Scott con Jacob Elordi, Margaret Qualley, Josh Brolin y Guy Pearce
Diego Batlle

El ya casi nonagenario director inglés de clásicos como Alien, Blade Runner, Thelma & Louise y Gladiador concreta una por momentos valiosa, pero muy irregular transposición de la aclamada novela La constelación del perro (The Dog Stars) que Peter Heller publicó en 2012.

LEER MÁS