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Crítica de “Reyes de la calle” (“Street Kings”), la película dirigida por David Ayer con Keanu Reeves y Forest Whitaker que se convirtió en lo más visto en Netflix a 15 años de su estreno
No se trata de un ejercicio de nostalgia sino de uno de esos fenómenos ya bastante habituales en el universo de Netflix, que suele sumar a su oferta viejas películas que adquieren una inesperada vigencia (una segunda vida). Es el caso de, por ejemplo, este tenso thriller sobre policías corruptos que probablemente no sorprenda demasiado, pero que entretiene hasta el plano final. A tal punto que en las últimas horas se ubicó como lo más visto en la popular plataforma de streaming. Por lo tanto, recuperamos nuestra crítica publicada en el momento del estreno en salas, en abril de 2008, cuando fue vista por apenas 70.000 espectadores en los 30 cines que la proyectaron en la Argentina.
Reyes de la calle (Street Kings, Estados Unidos/2008). Dirección: David Ayer. Con Keanu Reeves, Forest Whitaker, Common, Martha Higareda, Chris Evans y Hugh Laurie. Guión: James Ellroy, Kurt Wimmer y Jamie Moss. Fotografía: Gabriel Beristain. Música: Graeme Revell. Edición: Jeffrey Ford. Diseño de producciín: Alec Hammond. Distribuidora en salas: 20th. Century Fox. Duración: 109 minutos. Apta para mayores de 16 años. Disponible en Netflix.
David Ayer es un cotizado guionista (Día de entrenamiento) y un realizador que, en su ópera prima Harsh Times (aquí lanzada directamente en DVD como Soldado de ciudad), había demostrado una interesante capacidad para la narración, la intensidad emocional y la dirección de actores (Christian Bale).
Si bien su segundo largometraje, Reyes de la calle, no es una historia propia (está basada en una vieja idea de James Ellroy que el exitoso autor de Los Angeles: al desnudo y de La Dalia Negra ayudó a transponer para un proyecto que sedujo a varios grandes directores que finalmente desertaron), Ayer sí la hace suya, ya que el detective Tom Ludlow que encarna Keanu Reeves tiene bastante que ver con el Denzel Washington y el Ethan Hawke de Día de entrenamiento y con el Christian Bale de Soldado de ciudad.
Reyes de la calle no es una historia demasiado novedosa (enfrentamientos entre policías corruptos de Los Angeles, vinculaciones con gangsters, persecución a los agentes implicados en negocios sucios por parte del departamento de asuntos internos y un protagonista alcohólico, ultraviolento y traumado por la muerte de su esposa que busca redimirse), pero Ayer se toma su trabajo muy en serio y convierte a este rompecabezas con cierto ingenio y virtuosismo en un film tenso, bien narrado y que nunca deja de entretener.
Más allá de cierta subrayada contradicción en las interpretaciones (el minimalismo de Reeves versus la ampulosidad de Whitaker) y de cierto déjà vu (Los infiltrados, Tierra de policías y siguen las firmas), Reyes de la calle resulta un producto digno, noble y, en definitiva, bastante eficaz.
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