Críticas
Taekwondo, de Marco Berger y Martín Farina
Sorpresas te da la vida
El siempre prolífico y audaz director de Plan B, Ausente, Hawaii y Mariposa trabajó esta vez con la colaboración del realizador de Fulboy para una comedia ligera y veraniega que juega con la sexualidad masculina de manera casi siempre implícita (y en ciertos momentos de una forma más explícita). Tras su reciente paso por la Competencia Argentina del BAFICI, se estrena en el Gaumont una película que apuesta a la provocación y que, por lo tanto, generará no pocas discusiones cinéfilas (y de las otras).
Taekwondo (Argentina/2016). Dirección: Marco Berger y Martín Farina. Elenco: Gabriel Epstein, Lucas Papa, Nicolás Barsoff, Francisco Bertín, Andrés Gavaldá, Darío Miño, Juan Manuel Martino, Gastón Re y Arturo Frutos. Guión y edición: Marco Berger. Fotografía: Martín Farina. Duración: 105 minutos. Apta para mayores de 16 años con reservas. En el Espacio INCAA - Gaumont (Rivadavia 1635), a las 14:05 y 19.20.
Una decena de amigos (y amigos de amigos) pasan unos días en una paradisíaca quinta de Ezeiza que alguna vez fue un spa para fumadores con ganas de dejar de serlo. Tienen pileta, sauna, cancha de tenis y mucho tiempo libre. Todos son atractivos veinteañeros, dueños de cuerpos muy trabajados y con un look parecido (pelo corto, barbita de pocos días). Varios de ellos tienen novias (alguna caerá incluso de improviso) y se jactan hablando de su vida sexual.
Pero entre porros, duchas, fútbol, asados y charlas banales hay lugar para las imágenes homoeróticas, las miradas fascinadas, las seducciones cruzadas que Berger (Plan B, Ausente, Hawaii, Mariposa) y el aquí codirector y director de fotografía Farina (Fulboy) filman con gran sentido cinematográfico, apostando por momentos a verdaderas coreografías a-la-Claire Denis de Bella tarea.
La película describe con absoluta naturalidad (son muy buenos los intérpretes y el trabajo con los diálogos y los gestos) ese micromundo cerrado de códigos masculinos, de machismo sobreactuado y de permanente tensión sexual.
Es cierto que Taekwondo (los dos protagonista se conocen de las clases de esa disciplina) se alarga un poco más de lo deseado (en la segunda mitad se repite un poco y estira su resolución), pero ratifica y consolida las carreras de dos prolíficos directores cada vez más maduros, dueños de estilos y vuelos propios.
Nuestra entrevista a Marcos Berger
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Hola! Me gustaría saber donde la puede ver! Gracias a todos. Saludos!
Lo interesante de esta película es que no intenta (casi) ninguna narración. Se limita a mostrar -con mucho coraje- la pulsión voyeur del director, una mirada colonizada por la cultura dominante, sí, pero asumida como propia de su deseo. Se puede hacer una lectura política del recorte social elegido por Berger (machitos de clase media- todos con buen físico de gym- homófobos- machistas- misóginos- que se cogen a la mucama y se acusan unos a otros de putos). O se puede criticar la falta de narrativa en las interminables dos horas de la película. Pero aquí lo que importa, más que el festival de la pija muerta (como bien dice Terotola), es la impúdica exposición de la mirada del director. Una mirada caliente, muy caliente, atravesada por los mismos fantasmas que comparten también los chongos y los putos de esta película.
La vi en BAFICI. Sinfonia de bultos, cuerpos masculinos y cocina de seducción y tranzas. Dinámica de amigos de clase acomodada -muy bien interpretados- que expresan sus intereses bastante huecos y sus capacidades para manejos solapados para sentirse supuestamente ganadores de algo que tenga que ver con su sexualidad. Ocurre que la historia está muy biern filmada, con lenguaje y situaciones verosímiles y con la creación de una tensión erótica permanente en la que todos están atentos y sin querer demostrarlo demasiado.