Críticas
Estrenos
Crítica de “Otra historia del mundo”, de Guillermo Casanova
La representante uruguaya en la última edición del Oscar extranjero explora cuestiones como la amistad y los vínculos filiales con resultados no siempre convincentes.
Otra historia del mundo (Uruguay-Argentina/2017). Dirección: Guillermo Casanova. Elenco: César Troncoso, Roberto Suárez, Natalia Mikeliunas, Alfonsina Carrolcio, Néstor Guzzini y Gustavo Perini. Guión: Guillermo Casanova e Inés Bortagaray, sobre la novela Alivio de luto, de Mario Delgado Aparaín. Fotografía: Gustavo Hadba. Arte: Eduardo Lamas. Sonido: Daniel Yafalian. Duración: 111 minutos. Distribuidora: Primer Plano. Calificación: Sólo apta para mayores de 13 años. Salas: 7.
Milo (Roberto Suárez) y Esnal (César Troncoso) son dos amigos que, en plena dictadura uruguaya, deciden tomarle el pelo al coronel del pueblo ficticio donde transcurre la acción secuestrando su colección de enanos del jardín. Pero la humorada no sale del todo bien, y el primero debe perderse sin dejar rastro para proteger a su familia. Dolido por esa partida, su socio se obliga a un largo encierro del que solo saldrá con un plan para revalidar a su amigo caído.
Así se plantean las cosas en Otra historia del mundo. Coproducción entre Uruguay y la Argentina que representó al país vecino en la contienda por el premio Oscar a Mejor Película Extranjera, el film de Guillermo Casanova explora cuestiones como la amistad, los vínculos filiales, el poder de la fantasía y su relación con lo real a través de un relato que, en sus mejores momentos, apela a una comicidad solapada, casi imperceptible.
El problema con el film es que su puesta en escena es chata y televisiva, y su narración recién se clarifica sobre la segunda mitad del metraje. Con prácticamente todas las escenas rodadas en interiores con huellas visibles de artificio, Otra historia del mundo funciona mejor como virtual episodio extendido de una miniserie de época que como película.
COMENTARIOS
DEJÁ TU COMENTARIO

CRÍTICAS ANTERIORES
-El irlandés John Carney, director de éxitos como Once (2006), ¿Puede una canción de amor salvar tu vida? / Begin Again (2013), Sing Street: Reviviendo los 80s (2016) y Flora e hijo (2023), regresa al universo del crowd-pleaser musical con su habitual encanto, gracia y sensibilidad.
-Tras su presentación en festivales como los de Dublin y SXSW (South by Southwest) y su proyección como película de cierre del BAFICI, su estreno comercial en los cines argentinos anuncia para el 11 de junio.
A punto de cumplir 51 años, la sudafricana Theron hace gala de su destreza física en un intenso thriller psicológico dirigido con pulso firme por el islandés Kormákur.
El creador de la controvertida Bebé reno / Baby Reindeer redobla la apuesta al concretar una de las historias más brutales, perturbadoras e incómodas de los últimos tiempos sobre la masculinidad tóxica.
-El mismo equipo de Carmel: ¿Quién mató a María Marta? y El fotógrafo y el cartero: El crimen de Cabezas reconstruyó ahora otro caso policial que conmocionó a la sociedad argentina como el de “la envenenadora de Montserrat”.
-Tras su reciente presentación en el BAFICI, llega a la N roja el jueves 23 de abril.

Me encantó la película. Sres de Espacios INCAA la película no la dieron en las 54 salas restantes, solo en Gaumont... ¿podrán reponerla? Es una buena propuesta para verla.
A mi esta pelicula me resultó hermosa......aún en sus debilidades. Cuando uno ya le estaba entrando a esa forma cansina, austera, pícara, pueblerina, inocentemente solidaria que es característica del cine uruguayo, gradualmente el asunto se va complejizando en situaciones casi insólitas, inesperadas, de alusiones, metáforas, sensaciones sobre los excesos del "poder de facto" y las picardias que son posibles para enfrentar la indignidad para los de abajo. En ese sentido hay un humor muy delicado y a veces casi imperceptible que va delineando el sarcasmo permanente hacia los distintos personajes. Sentí con el relato un cierto aroma a la picardía socio-política de algunas canciones de Zitarrosa y Viglietti y algo como si fuera, en solfa, un homenaje ingenuo y tardío a la mítica creatividad de los Tupamaros en algunas de sus operaciones en su tiempo. Si alguno piensa que me fui al pasto perdonenmé. En la función de esta tarde ante unos 80 espectadores, la pelicula fue muy aplaudida.