Festivales

Crítica de “El silencio a gritos”, de José Celestino Campusano (Competencia Argentina) - #BAFICI

Publicada el 16/04/2018


Después de rodar Cícero impune en Brasil, José Campusano desplaza su particular estilo a Bolivia para narrar la historia de un joven que abusa sexualmente de su hermana adolescente  en el seno de una familia de comerciantes de clase media-baja de El Alto, el populoso suburbio de la ciudad boliviana de La Paz. 

Campusano mantiene su estilo inconfundible. Los diálogos directos, los actores no profesionales y las situaciones cotidianas como disparadores de conflictos morales son muy parecidos en el Gran Buenos Aires, Bariloche, Bolivia o Brasil. Pero cuando sale de la Argentina es como si faltara una cuota de verdad que vuelve visible los hilos del dispositivo, convirtiendo a sus películas en réplicas risibles de sí mismas. 

Así ocurre en El silencio a gritos, protagonizada por una familia que vive en una casa humilde y con los pesos justos para llegar a fin de mes. En medio de esa situación difícil, una noche el padre descubre a uno de los hijos abusando de su hermana menor. A ella sigue Campusano en un derrotero posterior que involucra asistentes sociales y psicólogas, siempre con un estilo que aspira al realismo pero que, en este caso, se lo nota deliberadamente artificioso, más allá del efecto de las locaciones reales donde transcurre el relato. 

Director habituado a personajes sin derecho a voz en gran parte del cine argentino, Campusano recurre aquí a un maniqueísmo que le quita complejidad y gramaje emocional a la película, ubicando a sus protagonistas en el bando de los buenos o malos. En ese sentido, la última escena es sintomática de esa división. Una división de la que es imposible salir. 


COMENTARIOS

  • 24/09/2019 3:22

    Una miexxa esta película. Concuerdo con los que comentaron anteriormente. No vi toda la filmografía de Campusano pero sí buena parte. Nunca fue un genio ni mucho menos pero hace algunos años además viene en declive. "Placer y martirio" ya fue muy mala, "Brooklyn experience" y "Bolivia profunda" son una bosta, y "El silencio a gritos" es directamente una joda. También concuerdo con Alanis en que la Fotografía de "El silencio a gritos" es muy chota, carece de toda sensibilidad estética y fuerza narrativa. Campusano es un ladri, pero filmando en otro país y con un rejunte de técnicos amateur es más ladri aún. Volvé a tu tierra, Celestino.

  • 5/10/2018 7:43

    Vi todos los largos de Campusano. "El silencio a gritos" es el peor sin duda alguna. Guión burdo y una Fotografía desastroza, como de telenovela barata. Las actuaciones no están tan mal.

  • 23/09/2018 21:37

    El cine de Campusano es famoso por tener mucha "verdad" cuando en realidad eso es lo que menos tiene. Artificial, maniqueo, moralista y esquemático. Campusano es un invento de los críticos y ciertos espectadores snob, que llevan una vida muy cheta y les fascina ver pobres en una película, más aún si les llega el dato de que el guionista y director "es un tipo de barrio". Coincido con la nota de Boetti, excepto en un punto: no es verdad que Campusano haga un cine que da voz a personajes que no la tienen. Ese es el otro gran chamuyo que infló la figura de Campusano, y en este caso se trata de un chamuyo promovido por el propio Campusano, que se jacta de contar las "historias que nadie cuenta". Vil Mentira. Desde "Los Isleros" a la fecha se han hecho cientos de pelis argentinas protagonizadas por pobres o marginales. Ni hablar en Brasil. Lo que más daño le hace al cine argentino es que se juzgue las peliculas por quien las hace o por el valor moral de sus temáticas, en lugar de simplemente sincerar si la peli está buena o no. Así se crean personajes inflados como Campusano.

  • 16/04/2018 22:06

    El cine de Campusano ya es risible y artificioso sin necesidad de irse a filmar a ningún lado. ¿Cuánto mas durará esta moda snob de seguir programando estas películas que de tan berretas y mal actuadas parecen atraer el morbo de los festivales y algunos críticos?

DEJÁ TU COMENTARIO


FESTIVALES ANTERIORES


Festival de Venecia 2026: Crítica de “Jupiter”, película de Alexandre Smia con Denis Ménochet y André Dussollier (Venice Open - Fuera de Competencia)
Diego Batlle

El debut en el largometraje del francés Smia es un tenso thriller que transcurre durante un crisis nuclear. Tras su estreno mundial en la Mostra, llegará el 18 de noviembre próximo a los cines de su país.

LEER MÁS
Festival de Venecia 2026: Crítica de “The Road to Jericho”, película de Amos Gitai (Venice Open - Fuera de Competencia)
Diego Batlle

El veterano, prolífico y contestatario director israelí bucea en el pasado y en sus propios films para intentar encontrar algunas respuestas sobre este funesto presente.

LEER MÁS
Festival de Venecia 2026: Crítica de “La maison du vent” (“House of the Wind”), película de Auguste Bernard Kouemo Yanghu (Competencia Orizzonti)
Diego Batlle

Esta ópera prima camerunesa inspirada en la historia de la propia madre del director narra las desventuras de una anciana cuyos 6 hijos se han ido a vivir a Europa.

LEER MÁS
Festival de Venecia 2026: Crítica de “Nessun dolore”, película de Gianni Amelio con Alessandro Borghi y Valeria Golino (Venice Open - Fuera de Competencia)
Diego Batlle

Con más de 80 años, el italiano Gianni Amelio sigue tan prolífico como siempre y en su más reciente largometraje aborda nuevamente en una problemática candente de la realidad italiana, europea y mundial como la inmigración ilegal.

LEER MÁS