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Crítica de “El secreto de Julia”, de Ernesto Aguilar
Este thriller aborda la problemática del abuso sexual y la violencia de género con ciertos desniveles narrativos.
El secreto de Julia (Argentina/2019). Dirección y guión: Ernesto Aguilar. Elenco: Natalia D’Alena, Daryna Butryk, Santiago Schefer, Luciana Grasso, Emiliano Díaz, Germán Rade y Lucas Pose. Fotografía: Marcela Suppicich. Edición: Ernesto Aguilar y Marcela Suppicich. Sonido: Damián Montes Calabró. Música: Ernesto Aguilar y Gonzalo Viñes. Distribuidora: . Duración: 106 minutos. Apta para mayores de 16 años con reservas. Salas: 5.
Julia (Natalia D’Alena) vuelve a la casa de su infancia, en las afueras de un pequeño pueblo del interior, junto a su pareja Ana (Daryna Butryk). El objetivo es vender esa propiedad cargada de recuerdos lo antes posible, un trámite en principio sencillo pero que terminará demorándose debido a un retraso en la llegada de los compradores.
Al lado de ese caserón vive el ex comisario José (Santiago Schefer) con su hija adolescente (Luciana Grasso). Todo marcha bien durante el encuentro entre los cuatro, hasta que varios cuadros de esa chica desnuda pintados por su padre encienden las luces de alerta en esas mujeres. ¿Quién ese hombre? ¿Qué hay detrás de esa aparente bonhomía?
El secreto de Julia aborda la problemática del abuso sexual y la violencia de género mediante los códigos narrativos habituales del thriller. El relato es algo irregular, por momentos pantanoso, nunca sutil, siempre arbitrario, y funciona mejor en sus partes separadas que como un todo amalgamado. Lo mejor de la película del prolífico Ernesto Aguilar –que por estas horas estrena Tráfico de muerte en el Festival Buenos Aires Rojo Sangre– es el personaje de José, que hasta que desata su villanía suma pliegues de perversión a su misteriosa existencia. 
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La veo ahora.....en los primeros minutos veo un tono natural de la chica novia y un tono muy plástico de la protagonista...un tono que veo mucho en ciertas actuaciones... un tono muy plástico de porteños en ciertas pelis...
¿De qué dinero público hablás, Diego Espalter?
COINCIDO CON EL COMENTARIO DE DIEGO ESPALTER
La cantidad de bodrios realizados con "perspectiva de género" en el cine nacional sigue creciendo de manera desmesurada. Uno se pregunta quienes aprueban este este tipo de proyectos... Me parece que habría que ser un poco más rigurosos. No se puede despilfarrar el dinero público en películas malas que nadie verá nunca