Críticas
Streaming
Crítica de “Small Axe”: Episodio 5 (“Education”), de Steve McQueen
La antología de cinco películas del director de Hunger (2008), Shame: Sin reservas (2011), 12 años de esclavitud (2012) y Viudas (2018) cierra en un nivel altísimo con una historia de apenas una hora de duración que se centra en la problemática de la educación.
Small Axe - Episodio 5: Education (Reino Unido/2020). Dirección: Steve McQueen. Elenco: Kenyah Sandy, Sharlene Whyte, Tamara Lawrance, Daniel Francis, Josette Simon, Ryan Masher, Naomi Ackie. Guion: Alasdair Siddons y Steve McQueen. Fotografía: Shabier Kirchner. Edición: Chris Dickens y Steve McQueen. Duración: 63 minutos.
Antes de ir específicamente a la reseña de esta última entrega de Small Axe es bueno confeccionar un ranking de los cinco films (con links a las críticas ya publicadas) que constituyeron uno de los eventos artísticos de este año pandémico:
1- Lovers Rock (Episodio 2). Duración: 70 minutos ★★★★½
2- Education (Episodio 5). Duración: 63 minutos ★★★★½
3- Red, White and Blue (Episodio 3). Duración: 80 minutos ★★★★✩
4- Alex Wheatle (Episodio 4). Duración: 66 minutos ★★★★✩
5- Mangrove (Episodio 1). Duración: 127 minutos ★★★½
La serie de Small Axe comenzó con una película de largo aliento como Mangrove (127 minutos) y termina con la más corta de todas como Education (63 minutos). Mangrove no está nada mal, pero es una historia “importante”, abarcadora, aleccionadora. Por supuesto, es la que más elogios ha recibido de las cinco por parte de la crítica anglosajona. En cambio, considero que las más valiosas y logradas del conjunto son las “pequeñas” Lovers Rock, que “apenas” describe una fiesta; y Education, “solo” la historia de un chico con problemas de aprendizaje.
Kingsley (excelente trabajo del debutante Kenyah Sandy) es un pibe de 12 años de una familia trabajadora de origen antillano en la Londres de principios de la década de 1970. Su padre está casi siempre ausente (incluso aunque esté), mientras que su madre (Sharlene Whyte) se la pasa trabajando. El entorno hogareño es bastante violento (más allá de la buena onda de su hermana mayor) y en el colegio es víctima de bullying y segregación. Es que Kingsley es negro, tímido y no sabe leer. La víctima perfecta de compañeros, profesores y autoridades de la institución, que pronto se encargarán de derivarlo a una “escuela especial”, que en verdad es, como todos las conocen, “una escuela subnormal”. Kingsley no es ningún tonto (le manipulan un test de IQ que obviamente determina da un coeficiente muy bajo), pero la idea es ir sacando a los inmigrantes caribeños del circuito de educación formal y enviarlos a esa suerte de aguantaderos.
No conviene adelantar más, pero con ayuda dentro y fuera de la familia, Kingsley podrá enfrentar los condicionamientos e injusticias de un sistema hipócrita y no exento de sadismo concebido para ahondar las diferencias, impidiendo así cualquier tipo de ascenso social y condenando a los inmigrantes a un futuro limitado de forma inevitable a los peores trabajos.
McQueen apela al esquema clásico de los kitchen-sink dramas que tuvieron su apogeo en los años '50 con una mirada bastante sórdida a las dinámicas familiares de la posguerra, aunque en la segunda mitad se despega de los aspectos más sádicos para rescatar la posibilidad de cambio y la nobleza de varios de los personajes. El resultado es un film (rodado en 16mm) emotivo y de profundo humanismo loachiano. Un cierre a la medida de una antología que reivindica a un director que, más allá de los múltiples premios cosechados, tenía unos cuantos detractores. Small Axe es, sin dudas, su mejor aporte hasta la fecha.
Asociate a OtrosCines/Club por un aporte de solo 250 pesos por mes y accedé a los beneficios y a la nueva newsletter con información, recomendaciones y análisis de tendencias solo para suscriptores
COMENTARIOS
-
SIN COMENTARIOS
DEJÁ TU COMENTARIO

CRÍTICAS ANTERIORES
-La directora de La valija de Benavidez (2016), Los que vuelven (2019) y Album de familia (2024) estrena el 15 de enero en salas comerciales esta valiosa transposición de dos cuentos de Mariana Enriquez (el que da título al film y El carrito) a partir de un guion de Benjamín Naishtat, director de Historia del miedo, El Movimiento, Rojo y Puan.
-Además, dialogamos con la realizadora, que viene de recorrer durante un año el circuito de festivales tras el estreno mundial en Sundance 2025 y los premios conseguidos en el BAFICI y en Sitges.
Tras haber dirigido juntos films como Go Get Some Rosemary / Daddy Longlegs (2009), Lenny Cooke (2013), Heaven Knows What (2014), Good Time: Viviendo al límite (2017) y Diamantes en bruto (2019), los hermanos Benny y Josh Safdie decidieron trabajar por separado: Benny estrenó en septiembre último La Máquina: The Smashing Machine, sobre el universo de la lucha libre de finales de los años '90; y Josh lanzó apenas un mes después este largometraje ambientado en el mundo del ping pong en la década de 1950.
-La banda inglesa Joy Division tuvo una existencia bastante efímera (desde su formación en 1976 hasta el suicidio de su líder, Ian Curtis, en mayo de 1980, con tan solo 23 años), pero su influencia persiste hasta la actualidad no solo porque su legado continuó con New Order sino porque el post-punk fue un movimiento que impregnó a varias generaciones del rock.
-Control, notable biopic de Curtis dirigida por el neerlandés Anton Corbijn, está disponible en MUBI; el documental Joy Division, de Grant Gree, se puede ver en YouTube, mientras que 24 Hour Party People (sobre el sello Factory Records y el mítico club The Hacienda) está en Prime Video con el título de La nueva orden (en cines de Argentina se estrenó como Manchester 1970-1990: la fiesta interminable).
El realizador de Ritmo de un sueño (2005), El lamento de la serpiente negra (2006), Footloose (2011), Mi nombre es Dolemite (2019) y Un príncipe en Nueva York 2 (2021) escribió y dirigió esta ficción inspirada en la historia real de una pareja que formó el dúo Lightning & Thunder y se hizo muy popular interpretando covers de Neil Diamond.
