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Crítica de “Libertad”, de Clara Roquet (Semana de la Crítica) - #Cannes2021
Reconocida guionista (10.000 km, de Carlos Marqués-Marcet; Petra, de Jaime Rosales) y premiada cortometrajista con El adiós (2015) y Les bones nenes (2017), la catalana Roquet debuta en el largometraje con una sensible e inteligente mirada a las diferencias generacionales y de clase en un ámbito vacacional y veraniego.
-Libertad (España-Bélgica/2021). Guion y dirección: Clara Roquet. Elenco: Maria Morera, Nicolle Garcia, Nora Navas, Carol Hurtado y Vicky Peña. Fotografía: Gris Jordana. Edición: Ana Pfaff. Música: Paul Tyan. Duración: 104 minutos.
Hace tres años una directora barcelonesa como Carla Simón sorprendía con una bella y sensual ópera prima titulada Verano 1993. Por rumbos parecidos transita el debut de Clara Roquet, una directora formada en los Estados Unidos que parece tener como referencias a Lucrecia Martel o Alice Rohrwacher, aunque aquí también hay algo del (primer) cine de Carlos Saura.
Película de y sobre mujeres, Libertad le debe su título al personaje de la magnética Nicolle Garcia, una quinceañera colombiana que arriba a una casa de verano de una familia catalana de clase alta para estremecer los endebles cimientos.
En la primera escena vemos que Teresa (Nora Navas) llega a la residencia junto a sus dos hijas para pasar allí el verano. Las recibe Rosana (Carol Hurtado), la empleada doméstica colombiana que además cuida a la abuela Angela (Vicky Peña), afectada de forma progresiva e inevitable por el Alzheimer (la veremos escaparse a cada rato rumbo a la playa). Santi (David Selvas), el padre, se ha quedado en Barcelona "porque tiene mucho trabajo", pero no tardaremos en advertir que el matrimonio con Teresa está en crisis terminal.
En ese universo de tensiones latentes, apariencias que engañan, viajes en barco y desventuras veraniegas (las locaciones en Lloret del Mar, Blanes, Sitges, Vilanova i la Geltrú y Sant Andreu de Llavaneres son hermosas) irrumpe Libertad, una chica que vivía en Colombia con su abuela pero que al fallecer ésta no tiene más remedio que viajar a España e instalarse en ese hogar que le es ajeno y llenar de reproches a su madre Rosana. Pero (y este es el corazón del film) Libertad funcionará como mentora y modelo de Nora (María Morera), la hija mayor de Teresa, una adolescente tímida que será la dueña del punto de vista del relato.
Entre Libertad y Nora habrá cada vez mayor intimidad en medio de despertares y rituales de iniciación (para Nora) y de despedida (para la familia Vidal). Si la osadía de Libertad funciona en principio como fuente de inspiración para la recatada Nora, también será motivo de creciente preocupación tanto para Teresa como para Rosana. La incomodidad generalizada pasa a ser la norma y las desigualdades y resentimientos se profundizan.
Roquet maneja en la construcción de climas y conflictos una sutileza, una convicción y una madurez poco frecuentes en una directora debutante. La propuesta tenía todas las trampas y tentaciones para caer en la manipulación y el subrayado, pero tanto la degradación de Angela como las diferencias de clase (y por ende de perspectivas y de posibilidades) son bordadas con observaciones tan austeras como inteligentes.
Hay en la parte final del film (que también funciona como una suerte de ampliación de ciertas obsesiones que ya aparecían en los cortos de Roquet) una fiesta al borde de una piscina. Mientras suenan canciones bailables (el ecléctico soundtrack de la película incluye temas de, por ejemplo, Palito Ortega, Aphex Twin y Ms. Nina), el trasfondo es de una profunda tristeza. Los distintos personajes saben que no hay demasiado para celebrar. Es el fin de una temporada estival, pero también de una época y una ilusión.
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FESTIVALES ANTERIORES
-Del jueves 5 al martes 10 de noviembre se realiza en el Teatro Enrique Carreras de Mar del Plata (Entre Ríos 1824) la tercera edición de esta acción en defensa del cine argentino, que exhibirá 43 films.
-Las entradas a 5.000 pesos se expenden cada día, desde las 10:30, en boletería (no hay venta anticipada ni online). Quienes tengan abonos pueden retirar sus tickets hasta las 13 para las funciones de cada jornada.
-En esta guía de recomendaciones hay reseñas de films de Mariano Llinás, Lisandro Alonso, María Aparicio, Federico Luis y Gustavo Fontán, entre otros.
Reseñas de varios de los films más destacados de la 41ª edición (5 al 15 de noviembre).
Nowhere to Lay My Eyes, del surcoreano Hong Sangsoo; y What Can't Be Mentioned, del estadounidense Dan Sallitt, figuran entre las preferidas de nuestro enviado.
Para hacer una película solo hace falta un arma, de Santiago Sein, ganó la Competencia Internacional; La ilusión de un verano sin fin, de Alessandra Sanguinetti, se quedó con el Premio del Público; mientras que Handy Girl, de Inés Urdinez, obtuvo el Premio Especial del Jurado en la sección de Largometraje Juvenil.

Nada más incómoda que la vida que lleva Nora, una joven de 14 años, de clase media acomodada, que no es niña ni mujer. La amistad que entabla con Libertad, una joven de 15 años, hija de una criada, que pertenece a otra clase social no durará mucho pero cambiará su vida para siempre. La directora Clara Roquet conduce muy bien este drama apoyándose en al frescura de su jóvenes protagonistas y el encanto de la abuela de Nora que padece Alzheimer Roquet muestra su talento como guionista y directora de esta película que, sin ser una maravilla, en todo momento resulta interesante