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Cómo es “Andor”, la nueva serie del universo de “Star Wars” (Disney+)
La historia protagonizada por Diego Luna busca nuevos rumbos en la franquicia y recién en el tercer episodio consigue que el camino sea del todo disfrutable.

La primera escena parece de Blade Runner; la segunda, de WALL-E; luego vendrán otras que remiten a Casablanca o a Avatar y solo en muy contados casos se perciben ciertas conexiones con The Mandalorian, El libro de Boba Fett y Obi-Wan Kenobi, las tres series previas del universo Star Wars en Disney+.
Está claro que este proyecto concebido por Tony Gilroy, director de Michael Clayton, Duplicidad, El legado Bourne y -dato importante- coguionista de Rogue One: Una historia de Star Wars (2016) intenta diferenciarse de sus predecesoras, pero por lo visto en los primeros tres episodios lo consigue de manera eficaz solo por momentos, aunque de manera creciente.
Esta serie, que tendrá (por lo menos) 24 episodios divididos en dos temporadas, tarda bastante en arrancar en serio. De hecho, recién en el tercer capítulo (dirigido, como los dos previos, por Toby Haynes) la historia alcanza cierta intensidad emocional, los personajes empiezan a conectarse, hay una muerte que impacta y se ofrece una muy buena secuencia de acción. Es precisamente por eso que el crédito sigue abierto para lo que vendrá.
En esta precuela de la precuela Diego Luna (apenas correcto, nada deslumbrante) es el Cassian Andor del título, un espía rebelde originario de Kenari (un planeta devastado y abandonado tras una catástrofe minera generada por el Imperio) al que en primera instancia lo vemos buscando a su hermana y tratando de vender un valioso artefacto robado como para sobrevivir y eventualmente escapar. Tras una discusión en un bar, termina matando a dos integrantes de Corpo, una organización destinada al control y la represión que tiene como uno de sus oficiales a Syril Karn (Kyle Soller), quien se convertirá en la némesis de Cassian, y es por eso que el protagonista se transformará en el hombre más buscado.
Hay unos cuantos personajes que van ganando espacio y espesura con el correr de los episodios: Maarva Andor (Fiona Shaw), madre adoptiva de Cassian; la leal Bix Caleen (Adria Arjona), quien ha tenido y probablemente volverá a tener una relación íntima con el héroe; y la tardía pero decisiva aparición de Luthen Rael (Stellan Skarsgård), con quien seguramente conformará una típica dupla veterano-joven (aunque Luna tiene ya 42 años). Y está, por supuesto, el robot de turno (rojo en este caso) llamado Bee.
Como ocurre siempre -y más en este caso- habrá que tener paciencia para ver cómo se desarrolla (y eventualmente crece) la serie. Hay decisiones audaces que están muy bien, como por ejemplo trabajar todos los flashbacks de la infancia de Cassian en Kenari con los diálogos en un dialecto inentendible y sin apelar a subtítulos, lo cual generó indignación en redes sociales porque, ay, se requiere prestar más atención a los detalles y al lenguaje corporal. A esforzarse un poco más.
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